Diagnóstico y Prevención

Audiometría

La Audiometría es un estudio que quizás no es tenido muy en cuenta por la mayoría de las personas. Sin embargo, el audiograma puede ser de mucha utilidad para diagnosticar problemas y alteraciones del canal auditivo. En este artículo vas a encontrar toda la información que necesitas sobre la Audiometría.

¿Qué es la audiometría?

La audiometría es un estudio destinado a establecer las alteraciones auditivas en relación con estímulos acústicos. Los resultados de este estudio se inscriben en una especia de gráfico llamado audiograma.

En otras palabras, es el estudio que permite evaluar la capacidad de las personas para escuchar los sonidos y, en caso de existir algún tipo de alteración, determinar cuál es la problemática.

Por otra parte, un medico especialista puede solicitar una Audiometría para corroborar el diagnósitco de la Otitis.

Para que la audiometría pueda realizarse con éxito y ser interpretada de la mejor manera posible, es necesario conocer tres factores:

  • Las vibraciones acústicas
  • La fisiología del aparato auditivo
  • La fisiopatología auditiva

¿Cómo se realiza el análisis?

El estudio cuenta de diferentes fases. El primer lugar, el médico utilizará un otoscopio, para así poder observar en detalle el tímpano y el interior del conducto auditivo.

Luego, te harán ponerte distintos tipos de cascos que cuentan con altavoces. En primera instancia, pondrán el casco sobre el oído derecho y luego sobre el izquierdo. Estos cascos sirven para evaluar la transmisión normal de sonido a través del sistema auditivo. Se utilizan, además, para estudiar la conducción ósea, para saber si el sistema nervioso cuenta con un correcto funcionamiento en cuanto a la interpretación de los sonidos.

A través de estos cascos, el médico emite distintos tipos de pitidos, con tonos e intensidades diferentes, pidiéndote que hagas una señal cada vez que lo oigas. De esa forma, el médico puede evaluar qué volumen requerís para oír los sonidos. Después de esto, mencionará determinadas palabras, a tonos distintos, pidiéndote que las repitas luego de escucharlas. Esto sirve para comprender el tipo de dificultades a las que se encuentra expuesta una persona en el día a día para comprender distintas frases o palabras.

El estudio, ¿duele?

No. Durante el estudio no vas a sentir ningún tipo de molestia. Como mucho, si tu sistema auditivo está muy enfermo, es posible que puedas llegar a sentir algún mareo. Si esto te pasa, solamente necesitas avisarle al médico para que suspenda momentáneamente el estudio. Sin embargo, por lo general, el estudio no debería presentar ningún tipo de dificultad, molestia ni riesgo. A su vez, no se establecen contraindicaciones de ningún tipo.

Los resultados de la prueba pueden interpretarse en el mismo momento de su realización, brindándole al paciente los resultados inmediatamente. Al otorgarte el resultado inmediatamente, el médico puede recetarte un tratamiento para que sea llevado a cabo con la mayor anticipación posible. El tratamiento más común es la implantación de prótesis auditivas, las cuales deben ser cubiertas por tu Obra Social según dispone el Programa Médico Obligatorio.

¿Qué tipo de audición puedo llegar a tener?

La audiometría permite establecer distintos tipos de audición con las que puede contar el paciente. Estos pueden ser:

  • Audición normal (va hasta 25 dB) y supone que no existe ningún tipo de problema para oir y para interpretar los sonidos
  • Pérdida mediana de la audición (de 26 a 45 dB). La persona presenta leves dificultades para escuchar y para comprender lo dicho por sujetos que puedan encontrarse a distancias medias o que hablen con todos bajos. A su vez, esta persona puede presentar dificultades y molestias para oír conversaciones con ruidos de fondo.
  • Pérdida moderada de la audición (de 46 a 65 dB). Esta, supone dificultades algo mayores para comprender las conversaciones y resulta extremadamente dificultoso para la persona oír conversaciones si se presentan ruidos de fondo.
  • Pérdida severa de la audición (de 65 a 85 dB). La persona presenta dificultades para oír en todo tipo de situaciones.
  • Pérdida profunda de la audición (más de 85 dB). El paciente cuenta con una pérdida casi total o total de la audición, impidiéndole esta oír todo tipo de situación, así sean gritos o ruidos fuertes a su lado.

¿Qué puede provocar la pérdida de la audición?

Entre los factores más comúnmente conocidos como productores de pérdida de audición se encuentran:

  • Deterioro del sistema auditivo provocado por la edad
  • Infecciones crónicas en el oído
  • Trastornos hereditarios
  • Incluso, algunos medicamentos, tales como: antibióticos, diuréticos, salicilatos, entre otros.

En los últimos años, además, se han presentado severos casos de pérdidas auditivas que se corresponden con el uso de auriculares en celulares o reproductores de música. El uso diario y abuso del nivel del volumen pueden representar graves riesgos para el aparato auditivo.

Recientemente, la Organización Mundial de la Salud declaró que aproximadamente 43 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años presentan problemas auditivos, relacionados con el uso de auriculares. Por otra parte, el volumen del sonido en clubes y boliches (el cual consiste en aproximadamente más de 100 decibelios), durante un tiempo mayor a los 15 minutos, se considera que puede representar un fuerte deterioro en el aparato auditivo.

¿Cómo entiendo un audiograma?

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