Salud Mental

Fobia escolar

Si bien no existe consenso acerca de una definición exacta de lo que significa “fobia escolar”, se considera, generalmente, que se trata de una incapacidad (que puede ser absoluta o parcial) del niño al momento de asistir a la institución escolar. Esto puede deberse a algún miedo prematuro o irracional a alguna situación que pueda generarse al interior de este ámbito. Conozcamos la sintomatología y las formas de tratar la Fobia Escolar.

Características

A la hora de definir la fobia escolar, podrían mencionarse las siguientes características comunes:

  • Grave dificultad para asistir a la escuela, lo cual, en muchas ocasiones, tiende a generar altos niveles de ausentismo (sin embargo, no se debe confundir esto con las situaciones de negligencia; en la fobia escolar, los padres parecen preocuparse por garantizar la asistencia de sus hijos a la escuela)
  • Trastornos de índole emocional que pueden incluir: temor en exceso, mal humor o distintos tipos de excusas o verdaderos malestares físicos a la hora de ir a la escuela.

Cuando un niño o niña padece de fobia escolar, la posibilidad de acudir a la escuela genera en él una angustia anticipatoria.

Una serie de estudios han dado cuenta de que se observa fobia escolar en un porcentaje que va del 0,5% al 15% de los niños. Por otro lado, se asegura que una vez que los niños alcanzan la edad de entre 10 y 12 años, la prevalencia de la fobia escolar suele mantenerse en aproximadamente el 3% de los niños.

Según otros estudios, la fobia escolar afecta en igual medida a niños y niñas, independientemente del género de cada uno. A su vez, no parecieran observarse diferencias en relación a la clase social y a la situación socioeconómica de los niños, como así tampoco se encuentran diferencias que se relacionen con si los niños con fobia social tienen o no hermanos.

Acoso escolar
Acoso escolar

¿Cuáles son los síntomas de la fobia escolar?

Cuando un niño o niña padece de fobia escolar, es posible que se encuentren algunos de los siguientes síntomas:

  • Si el niño se encuentra transitando el comienzo de esta fobia, es posible que se observe una serie de protestas acerca de la necesidad de asistir a la escuela, apareciendo también alguna ausencia esporádica, sin motivos verdaderamente significativos
  • Por otro lado, el comienzo de esta fobia puede ocurrir de manera brusca y repentina, a través de una feroz negación a ir al colegio. Por lo general, esto suele ocurrir en los niños más pequeños

Una vez comenzada la fobia escolar, los síntomas más comunes son:

  • Un intenso nivel de ansiedad y de angustia ante la simple perspectiva de tener que acudir a la escuela. Esto puede ocurrir en el mismo momento de tener que asistir o, incluso, horas o días antes, con angustia anticipatoria.
  • Palidez, quejas incesantes, enojos y llantos
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal y diarrea
  • Falta de deseos de alimentarse
  • A su vez, tienden a aparecer síntomas de índole emocional y depresiva, como pueden ser la tristeza, la anhedonia o los sentimientos de inseguridad o de impotencia.

Por lo general, cuando se trata verdaderamente de una fobia escolar, los síntomas suelen recrudecerse en la mañana (o antes de asistir al colegio) y por la noche, es decir, con la anticipación de que al día siguiente deberá acudirse al mismo. Los síntomas suelen mejorar o tender a desaparecer durante la tarde o en los horarios lejanos al horario escolar y desaparecer en su totalidad en los días sábados y en las vacaciones.

Lee también: Trastorno de Ansiedad Infantil

El diagnóstico

Para diagnosticar un caso de fobia escolar, se debe acudir a una clínica, en donde un médico especializado llevará a cabo una entrevista tanto con el niño como con los padres.

Para identificar un caso de cuadro típico de fobia escolar, se debe verificar que el niño padezca de una fuerte ansiedad al momento de pensar en asistir a la institución escolar. A su vez, esta fuerte ansiedad suele estar acompañada de alguno de los síntomas mencionados anteriormente.

Para obtener un diagnóstico fehaciente, se debe obtener una historia clínica completa, explorando los distintos antecedentes de ansiedad u otros temores relacionados a fobias.

En la exploración completa del niño para detectar fobia escolar, se debe:

  • Obtener el Coeficiente Intelectual del pequeño, de modo de descartar trastornos de aprendizaje
  • Descartar una sintomatología psicótica
  • Y valorar la posible existencia de otros factores fóbicos

Para todo esto, existen también escalas de ansiedad.

¿Cómo tratar una fobia escolar?

El objetivo primordial del tratamiento de la fobia escolar es lograr la mayor y más óptima asistencia del niño a la entidad educativa.

Una vez que se ha logrado que la asistencia del niño a la escuela se efectúe de manera regular, la mayoría de los síntomas tenderán a desaparecer por sí solos. Sin embargo, para que esto ocurra, es fundamental brindar toda la información correspondiente a los padres, de modo de que puedan identificar correctamente de donde provienen los síntomas, para que no continúen avalando el ausentismo del niño a la escuela, lo que podría generar un recrudecimiento de los síntomas en el largo plazo y, con ello, una mayor dificultad para retomar la actividad.

Es de gran utilidad que los padres (en lo posible, ambos) estén para acompañar al niño al momento de dirigirse a la escuela.

Por otra parte, existen otros dos métodos para el tratamiento de la fobia escolar (también utilizados en otros tipos de fobias como la fobia social:

En lo que respecta al tratamiento farmacológico, en muchas ocasiones suele ser útil (aunque siempre con prescripción médica) la toma de ansiolíticos durante las primeras fases de retorno a la actividad escolar.

En lo que refiere a los antidepresivos, que sí son utilizados para otro tipo de fobias, en el caso de los niños con fobia escolar no se recomienda acudir a estos medicamentos, debido a que se ha demostrado que existen otros métodos más eficaces y seguros para ellos.

Ante cualquier sospecha de que tu hijo pueda estar padeciendo de fobia escolar, es fundamental acercarse a un médico especialista lo antes posible, de modo de poder dar inicio al tratamiento y al retorno escolar prontamente, favoreciendo la rápida mejora (o supresión) de los síntomas y, con ello, la vida del pequeño en crecimiento.

También te puede interesar: Terapia Cognitivo-Conductual

No hay comentarios

Responde

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *