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Melanoma: toda la información en un solo lugar

Melanoma es el término genérico asignado a  los tumores melánicos o pigmentados y el melanoma maligno es una grave forma de las tantas vinculadas con el cáncer de piel, causal de la mayoría de las muertes vinculadas al cáncer de piel. Se refiere a un tumor por lo general cutáneo, pero también del intestino y el ojo (melanoma uveal) y con gran nivel invasivo por poseer una capacidad de generar metástasis.

En la actualidad el único tratamiento con efectividad  es la resección quirúrgica del tumor primario antes de que consiga obtener un  grosor mayor de 1 mm.

Contenido de este artículo

Epidemiología

Alrededor de 160.000 casos nuevos de melanoma aparecen y se diagnostican cada año a nivel mundial, y se haya más de manera frecuente en hombres y personas de raza blanca que viven en regiones que poseen clima soleado. Dé acuerdo con un informe dado a conocer por la Organización Mundial de la Salud, se dan  alrededor de 48.000 muertes vinculadas con el melanoma cada año. Se estima que el melanoma maligno es el causante de un 75% de las muertes relacionadas al cáncer de piel.

Etiología

Generalmente, los  riesgos  de un individuo de contraer un melanoma están ligados a  dos tipos de factores: intrínsecos y ambientales. Los factores intrínsecos contienen la historia de la familia y el genotipo de herencia; mientras que el factor ambiental o extrínseco  de mayor importancia es la de estar expuesto a la luz solar.

Los estudios epidemiológicos dan como sugerencia  que el estar expuesto a la radiación que proviene  de la luz ultravioleta (UVA y UVB) es uno de los causantes principales en la aparición del melanoma.

El melanoma tiene mayor frecuencia en lugares como la espalda de los hombres y en las piernas de las mujeres. Los riesgos parecen estar muy ligados a las condiciones socio-económicas de la persona, no es de mayor relevancia que su ocupación se realice adentro o afuera de un edificio. De modo que se ven con mayor naturalidad melanomas en profesionales y personal administrativo que en trabajadores no graduados. La utilización de camas de bronceado con rayos ultravioleta penetrantes se lo vincula al surgimiento del cáncer de piel, incluyendo el melanoma.

Patogenia

La radiación impacta negativamente en el ADN de las células, típicamente una dimerización de la timina que, al no ser reconstruido por la maquinaria intracelular, genera mutaciones  en los genes celulares. La secuencia masiva del genoma de muestras de melanomas metastásicos de muchos pacientes ha ayudado a encontrar distintas mutaciones, no tan solo mutaciones puntuales (transiciones C-T principalmente) sino también en el reordenamiento cromosómico (deleciones, amplificaciones, translocaciones) incluyendo el fenómeno de la cromotripsis que son los causantes de un alto nivel de inestabilidad genómica.

Desde el momento que la célula llega a dividirse, estas mutaciones logran extenderse a nuevas generaciones de células. Si la mutación transcurre de manera casual sobre un protooncogén (dará lugar a un oncogén) o si se llega a dar en genes supresores tumorales, la rapidez de la mitosis o división celular en las células con las mutaciones se transforma en un sin control, teniendo como fin la formación de un tumor. Gran cantidad de estudios sobre quemaduras dan como sugerencia una relación de manera directa entre las quemaduras, personas de poca edad y la posibilidad de poseer melanoma. Aquellos  pacientes que tienen un historial de alta exposición a la luz ultravioleta por lo general poseen un porcentaje de mutaciones en genes como NRAS12 o BRAF13 (oncogenes) mayor al que tienen los pacientes con una exposición normal o baja.

Categorización

Según donde se encuentren ubicados se se denominan:

  • Melanoma cutáneo: El melanoma  se  origina en la piel
  • Melanoma uveal u ocular: El melanoma  aparece en el ojo
  • Melanoma intestinal: El melanoma  se da conocer en el intestino

Posee  formas compuestas:

  • Melanoma amelanótico
  • Melanoma de extensión superficial

Maneras de prevención

Para obtener una manera correcta de prevención contra el melanoma extrínseco, en el verano, es muy necesario tomar una serie de medidas para protegerse, como ser el utilizar gorras o sombreros que no permitan atravesar los rayos solares, de cremas con factor protección solar superior de 50, como también tomar sol de una forma moderada, evitando las horas de mayor irradiación (entre las 12:00 y 16:00). Incluso colocarse con sombrillas en el sol provoca daño, dado a que la arena puede causar un efecto espejo haciendo que los rayos del sol sean más intensos.

Las personas que poseen mayores probabilidades de tener esta enfermedad son las mujeres cuya edad abarca entre entre 40 y 45 años, de piel y ojos claros que hagan exposiciones solares intensas e intermitentes desde la infancia, con un gran cantidad importante de nevus congénitos o atípicos, y que posea en su familia antecedentes de melanoma.

Sugerencias para prevenir melanomas

  • Tomar sol usando protector solar a lo largo de todo el cuerpo.
  • Usar la dosis que recomienda el fabricante.
  • Se debe considerar la hora cuando se elige el filtro de los rayos UVA como los UVB.
  • En caso de ser necesario acudir a la fotoprotección

Pronóstico

Los melanomas son clasificados para tener  fines pronósticos de acuerdo a  sus características.

Hay variedad de sistemas de clasificación. A continuación serán mencionados.

El sistema de Breslow categoriza a los melanomas de acuerdo a  su espesor.

Los niveles de Clark, dan puntaje a los melanomas de acuerdo a la invasión de tejidos: comenzando del tipo I intradérmico, hasta llegar al tipo V, que penetra el tejido subcutáneo.

Hay una estadificación a través de la clasificación TNM.

Tratamientos

Quirúrgico

El detectar rápidamente da la posibilidad de extirpación quirúrgica de todos los melanomas. En la actualidad se usan técnicas de diagnosis no tan dolorosas como ser la dermatoscopía que ayudan a encontrar cualquier alteración temprana de los nevus y su posible malignidad. Luego de ser operada solo pacientes de alto riesgo tienen como necesidad inmunoterapia adicional. Si dentro o de un lapso de 3 a 5 años no se ha regenerado el melanoma, la posibilidad de tener una recaída es mínima.

Farmacológicos

En 2012 se consiguió que sea aprobado el uso del vemurafenib, comercializado como Zelboraf, para poder así  tratar un tipo de melanoma vinculado  a una mutación del gen BRAF, una de las maneras más dañinas de esta enfermedad.

Melanoma benigno: ¿A qué nos referimos?

Cuando oímos hablar de melanomas, por lo general tendemos a asociar esta palabra a un cáncer de piel sumamente peligroso. Por ello, hablar de “melanoma benigno” puede representar una confusión para las personas. Sin embargo, melanoma benigno es la terminología utilizada normalmente para referirse a un lunar o Nevos. Casi todas las personas tienen en su piel uno o más lunares, algunas personas tienen la piel cubierta de ellos, de todas maneras, si bien es cierto que existe cierto margen de riesgo de que estos lunares pasen a ser melanomas malignos, es muy difícil que esto ocurra.

Melanoma benigno
Melanoma benigno

Los lunares o melanomas benignos provienen de un conjunto de células pigmentadas llamadas melanocitos que, al agruparse, dan lugar a la formación de manchas ovaladas o redondeadas, cuya coloración varía entre el rosa, el marrón y el negro. En lo que respecta al tamaño, estas células pueden variar, desde el tamaño de una pequeña cabeza de alfiler, hasta el de una huella digital.

Algunas de las características estéticas que permitirían diferenciar, en líneas generales, a un lunar común respecto de un melanoma maligno, son la textura y la forma. No sólo son redondeados u ovalados, sino que además, los lunares y melanomas benignos suelen ser simétricos, blandos al tacto y mantener el mismo grosor en la totalidad del área del lunar.

¿Qué es un melanoma benigno?

Tener total consciencia acerca de qué es en realidad un melanoma benigno y saber cuáles son los elementos y características que lo diferencian de los melanomas malignos, resulta fundamental para saber cuándo es momento de preocuparse y acudir al médico y cuándo estamos frente a un simple lunar.

Para evitar los melanomas malignos, es fundamental que cada persona que posea muchos lunares mantenga un control sobre estos, de modo de observar que no crezcan en tamaño ni se deformen. Si esto ocurre, hay que dirigirse inmediatamente al médico, puesto que se puede estar frente a un melanoma maligno.

Otra de las maneras de protegerse de los melanomas malignos, es cuidándose de los rayos UV del Sol. Esto se debe a que un melanoma benigno puede fácilmente convertirse en uno maligno si se presenta una exposición al sol permanente, que puede derivar en fuertes lesiones y daños en la piel. Como hemos hablado en los melanomas malignos, la exposición al Sol sin protección, especialmente para las personas de pieles y cabellos más claros puede significar un importante riesgo para la salud y una fuente de fomento de los melanomas malignos.

La función de los melanocitos

¿Qué son los melanocitos? Estos, son las células que producen la melanina, es decir, el pigmento oscuro que es responsable de la coloración, tanto de la piel como del cabello. Todas y cada una de las personas contienen melanina. De todas formas, el color de la piel y del cabello de las personas no está determinado por la cantidad de melanocitos que se encuentran dentro del organismo, sino por la actividad que éstos realizan dentro de él.

La producción de melanina a través de las células melanicitos, se genera a partir de estímulos ambientales, como lo puede ser la exposición a sustancias químicas, así como el nivel de exposición a los rayos UV del Sol. A esto se debe, que muchas personas de los países más nórdicos o centrales tiendan a tener pieles y cabellos más oscuros.

Por otro lado, la melanina desempeña también una importante serie de funciones en los distintos órganos, incluyendo al cerebro. La melanina representa, también, una importante fuente de los ingredientes básicos necesarios para el correcto funcionamiento de los neurotransmisores.

Hay una serie de factores que pueden afectar el funcionamiento de los melanocitos. Estos son los trastornos en la pigmentación y las condiciones congénitas, entre otros. La supresión de los melanocitos puede llegar a provocar la aparición de manchas blancas en la piel, mientras, que, por el contrario, un exceso en la producción de melanina puede dar lugar al oscurecimiento de la piel.

Por todo esto, no hay motivos para preocuparse si observas la presencia (aún si esta es abundante) de lunares a lo largo de tu cuerpo. Sin embargo, resulta fundamental mantener un control sobre estos y verificar que no crezcan ni se deformen. Si se observa algún tipo de modificación como las mencionadas, es importante que te acerques a tu médico o dermatólogo de confianza para controlar que no se trate de un melanoma maligno. El diagnóstico temprano de éstos melanomas puede marcar la diferencia a la hora de la recuperación.

Melanoma polipoideo

El melanoma es uno de los tantos tipos de cáncer de piel. El melanoma polipoideo es una variante de melanoma sumamente rara de encontrar, siendo considerado por algunos especialistas como un melanoma dentro de la categoría del nodular.

El melanoma polipoideo se caracteriza por la presencia de un patrón de crecimiento de tipo exofítico (es decir, un crecimiento “hacia afuera”, un crecimiento sobre la superficie de la dermis), encontrándose conectado a la piel a partir de un pedículo.

Causas

En mucho de los casos, el melanoma tiene como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes en la familia de melanomas.

A su vez, otros factores de riesgo que pueden dar lugar al padecimiento de un melanoma polipoideo, son:

  • Un número mayor a 100 de Nevus en el cuerpo (los Nevus melanocitos son los más comunes dentro de esta categoría y consisten en una proliferación en la piel de células de pigmentación)
  • Presencia de Nevus atípicos por antecedentes de melanomas en la familia
  • Piel de fototipos 1 y 2
  • Antecedentes personales de otros tipos de melanomas
  • Multiplicidad de lentigos
  • Marcas de quemaduras solares ocurridas durante la infancia o en años anteriores al transitado actualmente
  • Pacientes con trasplantes o con inmunosupresión

Síntomas

El melanoma polipoideo puede ser tanto pigmentado como amelanótico. A su vez, la superficie de la lesión correspondiente al melanoma polipoidel puede estar ulcerada o erosionada.

El melanoma polipoidel no sólo crece con gran rapidez, sino que, además, brinda metástasis de una forma temprana. ¿Qué es la metástasis? La metástasis es el procedimiento por el cual un foco canceroso se propaga a órganos diferentes al órgano de origen.

Debido a esta característica fundamental de rápida generación de metástasis, no es sencillo determinar en qué sitios se desarrolla el melanoma polipoideo, debido a que es uno de los que más rápido logra migrar hacia otras partes del cuerpo y otros órganos.

Es importante tener en cuenta que, del número total de muertes ocasionadas por melanomas malignos, un 70% de ellos se generan a partir de lesiones adquiridas, dejando sólo un 30% de producción de melanomas en manos de nevos melanocitos.

Diagnóstico

Para el correcto diagnóstico de un melanoma polipoideo, se accede a dos tipos de diagnósticos diferentes: a través de un diagnóstico clínico y por dermatoscopía.

Diagnóstico clínico

La Academia Americana de Dermatología, ha diseñado un método de auto-análisis, de modo de lograr detectar cuando una lesión en la piel se trata de un melanoma. Este método, es conocido como el método ABCDE y consiste en interpretar la marca de la siguiente manera:

  • A (Asimetría):a diferencia de los lunares benignos, los melanomas tienden a presentar una asimetría dentro de su forma. Para evaluar esto, sólo basta con que se trace una línea mental en el medio de la marca y observar si ambas mitades son iguales o no lo son; si lo son, puede tratarse simplemente de un lunar de nacimiento
  • B (Bordes):cuando una marca en la piel proviene de un melanoma, sus bordes tienden a ser desiguales e irregulares
  • C (Color):a diferencia de las marcas benignas en la piel, los melanomas suelen tener variedad de colores en una misma marca. Si se observa que un lunar o marca posee varios colores en sí mismo, se debe acudir a un especialista
  • D (Diámetro):a diferencia de los lunares benignos, los melanomas suelen tener un tamaño más grande que 6 mm. De todas maneras, si la detección se realiza de forma temprana, es posible que todavía sean más pequeños.
  • E (Evolución):se puede reconocer un melanoma a través de la observación de una rápida evolución de la marca, tanto en relación al color, como al tamaño y al grosor.

Para que un médico pueda estadificar un melanoma, pueden usarse distintos procedimientos:

  • Exploración física
  • Mapeo de ganglios linfáticos y biopsia de ganglio linfático centinela
  • Tomografía axial computarizada
  • Exploración por Tomografía por Emisión de Positrones
  • Resonancia magnética con Gadolinios
  • Análisis de sangre

Diagnóstico por Dermatoscopía

Al realizar una dermatoscopía, hay tres factores esenciales a analizar:

  • Los vasos puntiformes. Estos vasos, son excelentes predictivos de de tumores melanocíticos. Por lo general, se observan en los melanomas más delgados o finos, localizándose de manera uniforme en toda el área abarcada por el tumor.
  • Los vasos lineales irregulares. Estos vasos llevan también el nombre de “patrón vascular polimorfo”. Los vasos lineales irregulares son vasos de calibre distinto, cuya distribución es sumamente heterogénea, encontrándose especialmente en las lesiones de los melanomas gruesos. Una combinación entre el patrón vascular polimorfo y los vasos puntiformes representa el patrón vascular más común y frecuente, que cuenta con un alto nivel de especificidad que alcanza el 85%, para diagnosticar un melanoma amelanótico.
  • En tercer lugar, pero sin ser menos importantes que los mencionados previamente, resulta fundamental analizar los glóbulos y las áreas rojas y lechosas. Estas últimas, consisten en distintas formaciones rosadas con tamaños variables. Cuando estas formaciones tienen un tamaño muy pequeño, son denominadas “glóbulos” y, cuando son formaciones amplias y extensas, se llaman “áreas”. Las áreas y los glóbulos rojos son una herramienta sumamente distintiva de los melanomas amelanóticos, encontrándose, especialmente, en aquellos melanomas gruesos.

La dermatoscopía, es una técnica de análisis no invasiva, utilizada en la rama médica de la dermatología. Esta, se lleva a cabo mediante un pequeño instrumento óptico, de nombre “dermatoscopio” que ayuda a examinar de una manera más eficiente las lesiones que se encuentran por debajo de la capa superior de la piel. La dermatoscopía resulta de gran ayuda para lograr identificar los distintos subtipos hipopigmentados de melanoma, debido a que es capaz de favorecer que el especialista médico pueda observar los restos de pigmentos que resultan invisibles a simple vista. En todos aquellos melanomas que carecen completamente de coloración, la presencia de estructuras vasculares que se asocian a este tipo de enfermedad, representa una clave fundamental en el diagnóstico de la misma.

Tratamiento

En caso de diagnosticar el melanoma cuando aún permanece pequeño y en estadío primario, el procedimiento más común a seguir es la extirpación a través de una cirugía. Al momento de realizar esta cirugía, debe mantenerse un margen de tejido normal de 2-3. Según sea el desarrollo y la expansión del melanoma dentro de los tejidos de la piel, se definirán tratamientos adicionales a llevar adelante, dependientes del espesor de la lesión.

Por otro lado, considerando que el melanoma polipoideo es un melanoma con un gran desarrollo metastásico, es posible que, en algunos casos, su descubrimiento se realice cuando éste ya haya logrado expandirse hacia otros órganos y zonas del cuerpo. En esos casos, los tratamientos utilizados tienden a ser paliativos:

  1. Un primer procedimiento de quimioterapia e inmunoterapia
  2. Radioterapia, indicada para el control sintomático

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma de “tipo animal”

¿A qué nos referimos cuando hablamos de melanoma “tipo animal”? El melanoma es uno de los tantos tipos de cáncer de piel. El melanoma de tipo animal o melanoma equino es una variante rara y muy poco frecuente de melanoma maligno.

Este melanoma, está compuesto por células neoplásicas de morfología epitelioide amplio citoplasma y con una pigmentación sumamente intensa. Estas células, se encuentran localizadas en a lo largo de todo el espesor de la dermis, con un componente juntural que es de escaso a inexistente.

De todos los casos de melanomas diagnosticados, durante los últimos años se han identificado muy pocos melanomas de tipo animal, siendo este uno de los menos frecuentes y más raro de todos. Es debido a la poca frecuencia con que este melanoma se presenta, que aún se desconocen muchas de sus características, como los aspectos de su patogénesis, su comportamiento biológico y la manera en que se pronostica. Sin embargo, dentro de lo que se sabe de este melanoma de tipo animal, se ha descubierto que cuenta con un amplio desarrollo de metástasis, dispersándose así tanto hacia ganglios locorregionales como hacia vísceras.

El melanoma de tipo animal es una lesión melanocítica poco común, descubierta por primera vez en el año 1832.

Causas

Este es uno de los melanomas en los que no se requiere necesariamente exposición solar para adquirirlo. Si bien es cierto que la exposición a los rayos UV del Sol favorece la formación de melanomas malignos, el melanoma de tipo animal puede desarrollarse sin necesidad de esto.

Por otro lado, más allá de sus diferencias características, en líneas generales, los distintos tipos de melanoma tienen como causa la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

Síntomas

El melanoma animal se trata de una lesión cutánea, cuyo color es oscuro, pudiendo aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en las mucosas.

El melanoma de tipo animal se diferencia con facilidad del resto de los melanomas malignos, debido a su pronunciada hiperpigmentación, su hipercelularidad y su patrón peculiar de crecimiento y expansión, caracterizado, también, por la completa ausencia de nidos y de todo tipo de componentes intraepidérmicos.

El citoplasma de las células tumorales del melanoma de tipo animal, presenta un importante depósito de pigmento que puede variar desde finos depósitos granulares de melanina de tono pardo claro, hasta vastos depósitos cuyos límites celulares se oscurecen.

Diagnóstico

Para dar lugar a un eficaz diagnóstico para detectar el melanoma de tipo animal, se debe tener en cuenta un diagnóstico diferencial de las lesiones que lo componen, divididas en:

  • Nevus azul celular
  • Nevus azul con hipercelularidad
  • Nevus epiteliode pigmentado
  • Melanoma en regresión con acumulación de melanófagos
Nevo Azul Melanoma
Nevo Azul Melanoma

Tratamiento

Hasta el momento, se han reportado muy pocos casos en los que el melanoma de tipo animal haya sido capaz de conducir a la muerte. La evolución clínica de las lesiones de este tipo de melanoma evolucionan favorablemente, especialmente en comparación con los demás subtipos de melanomas. Es debido a esto que muchos especialistas aseguran que, cuando se trata de un melanoma de tipo animal, no resulta necesario llevar adelante una biopsia ni una terapia adyuvante.

Tanto en el plano del diagnóstico como en el del tratamiento, no existen aún herramientas cuya eficacia haya sido ya comprobada para estos casos. Eso se debe a que son muy pocos los casos de melanomas de tipo animal diagnosticados hasta la actualidad. Sin embargo, entre los distintos tipos de tratamientos sugeridos para este poco conocido melanoma, el más recomendado es, tal vez, la cirugía por escisión, cuidando de mantener márgenes que vayan de 1 a 2 cm como mínimo.

De todas maneras, si bien se ha determinado que no es necesario acudir a biopsias, algunos especialistas aún recomiendan la aplicación de estas, debido a que se han observado casos en los que se encontró metástasis en los ganglios locales y regionales, hasta en aproximadamente un 45% de los pacientes.

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma Verugoso

El melanoma verrugoso es una de las variedades menos comunes encontradas entre los melanomas diagnosticados. El melanoma verrugoso puede desarrollarse dentro de cualquier otro tipo de melanoma preexistente en el cuerpo, así como también puede constituir un melanoma primario, nuevo en la piel.

Uno de los sitios más comunes de aparición de un melanoma verrugoso (cuando se trata de un melanoma nuevo) es en la mejilla y, en segundo plano, en la oreja. En cambio, en los casos en los que el melanoma verrugoso provenía de un melanoma previo, las localizaciones más comunes encontradas es en las extremidades. Sin embargo, una serie de estudios realizados han demostrado que el melanoma verrugoso afecta en igual medida a hombres y a mujeres.  La edad media de desarrollo del melanoma verrugoso es aproximadamente entre los 50 y los 70 años. Una de las buenas noticias que acompañan al melanoma verrugoso es que, si bien es cierto que se trata de otro tipo más de cáncer de piel, cuando en lugar de surgir de otro melanoma preexistente nace como una nueva lesión, si su diagnóstico llega a darse de manera temprana, cuenta con una probabilidad de curación de entre el 95% y hasta el 100%.

Causas

Como ya se dijo, el melanoma verrugoso puede ser primario (es decir, que surja nuevo) o secundario (que surja a partir de un melanoma preexistente). Por lo general, alrededor del 50% de los melanomas verrugosos, de ambos grupos, tienden a desarrollarse sobre un nevo melanocítico congénito.

A su vez, debido a que, en caso de ser secundarios, responden a las características de otros tipos de melanomas, podemos establecer líneas causales generales. En relación con esto, los distintos tipos de melanoma tienen como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

Síntomas

Cuando se trata de un melanoma verrugoso nuevo, las lesiones tienden a contar con una coloración entre marrón oscura o negra, con bordes uniformes, sin ser ulceradas.

Cuando el melanoma verrugoso es nuevo (es decir, primario), presenta un crecimiento lento y no invasivo, especialmente si se lo detecta a tiempo. Por el contrario, cuando el melanoma verrugoso es secundario, su desarrollo y expansión son mucho más rápidos.

Diagnóstico

Cuando es un melanoma verrugoso primario y nuevo, para diagnosticarlo, alcanza con implementar los métodos ABCDE:

  • A (Asimetría): la diferencia de los lunares benignos, los melanomas tienden a presentar una asimetría dentro de su forma. Para evaluar esto, sólo basta con que se trace una línea mental en el medio de la marca y observar si ambas mitades son iguales o no lo son; si lo son, puede tratarse simplemente de un lunar de nacimiento
  • B (Bordes): cuando una marca en la piel proviene de un melanoma, sus bordes tienden a ser desiguales e irregulares
  • C (Color): la diferencia de las marcas benignas en la piel, los melanomas suelen tener variedad de colores en una misma marca. Si se observa que un lunar o marca posee varios colores en sí mismo, se debe acudir a un especialista
  • D (Diámetro): la diferencia de los lunares benignos, los melanomas suelen tener un tamaño más grande que 6 mm. De todas maneras, si la detección se realiza de forma temprana, es posible que todavía sean más pequeños.
  • E (Evolución): se puede reconocer un melanoma a través de la observación de una rápida evolución de la marca, tanto en relación al color, como al tamaño y al grosor.

El diagnóstico temprano del melanoma verrugoso primario puede favorecer su tratamiento, brindando desde un 95% a un 100% de efectividad para su curación.

Por otro lado, si se sospecha que se trata de un melanoma verrugoso secundario, es decir, que proviene de otro melanoma, pueden realizarse distintos estudios, desde una dermatoscopía, hasta una biopsia por escisión.

Tratamiento

El tratamiento de elección fundamental para el melanoma verrugoso es la intervención quirúrgica, con un margen de resección lateral que va de entre los 5 y los 10 mm; claro que este tratamiento es el utilizado cuando se trata de un melanoma verrugoso primario. Sin embargo, si se diagnostica un melanoma verrugoso secundario, es decir que además se padece de otro tipo de melanoma, se debe seleccionar una forma de tratamiento adecuada para el nivel de expansión descubierto y que responda a las normas generales de tratamiento de melanomas.

Es de vital importancia que, si descubrís alguna lesión con las características mencionadas anteriormente, te acerques a tu médico con rapidez, de modo de asegurarte un diagnóstico veloz y más eficaz, que pueda incidir en tu capacidad de curación.

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma Desmoplástico

El melanoma desmoplásico es una variante del melanoma, muy rara de encontrar. Este, surge de las células de pigmentación y es un melanoma compuesto por células fusiformes.

El melanoma desmoplásico es un tipo de melanoma en el que las células malignas están cubiertas por una especie de tejido fibroso.

El melanoma desmoplásico es un tipo de melanoma invasivo, esto significa que las células que lo componen proliferan dentro de la piel y de sus tejidos más profundos. En algunas ocasiones, este melanoma puede aparecer dentro de un melanoma lentigo maligno.

Causas

El melanoma desmoplásico suele aparecer, especialmente, en las personas de piel muy blanca, siendo mucho más común su aparición en los hombres que en las mujeres; proporcionalmente, se considera que el 65% de los casos de melanomas desmoplásicos tienden a darse en hombres.

El melanoma desmoplásico, se da cuando un conjunto de células de pigmentación (melanocitos) malignas se desarrollan dentro de los tejidos de la piel.

En líneas generales, los distintos tipos de melanoma tienen como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

Síntomas

Por lo general, más del 50% de los melanomas desmoplásicos aparecen en áreas como el cuello y la cabeza. Muchas veces, la lesión producida por este tipo de melanomas tiende a parecerse a una cicatriz, debido a que se presenta como una zona de piel engrosada que se va agrandando progresivamente. Si bien puede tener cierto pigmento, el color más común es similar al de la piel.


El melanoma desmoplásico puede verse como una cicatriz hipertrófica (es decir, una cicatriz caracterizada por la formación excesiva de tejido nuevo sobre la curación de una herida), como un lunar inusual, como un dermatofibroma o un neurofibroma. Es probable que sea mucho más visible y fácil de detectar por el paciente una vez que ya se haya extendido lo suficiente, debido a que al principio resulta casi irreconocible. El período de crecimiento de este tipo de melanoma es lento, suele darse desde seis meses hasta, incluso, años; esto dependerá de la rapidez con la que el paciente y su médico de cabecera puedan descubrirlo.

Por lo general, para identificar a un melanoma desmoplásico, puede tenerse en cuenta la observación de los siguientes factores:

  • Su tamaño es superior a 6 mm.
  • Su forma es irregular, siendo mayormente redondeada.
  • Si bien puede tener cierto nivel de pigmentación, el color más común en los melanomas desmoplásicos es el color de la piel o similar a un nódulo rosado.
  • Es parecido a una cicatriz, cuya superficie puede ser lisa o irregular.


A su vez, el melanoma desmoplásico puede ser más o menos invasivo. Cuando se trata de un melanoma invasivo profundo, suele ser de la siguiente manera:

  • El número de colores que lo componen aumenta, primando sobre todo el azul y/o el negro
  • Puede aparecer cierto nivel de ulceración o de sangrado
  • Aparece cierto engrosamiento de una parte de la lesión
  • Puede provocar comezón

Diagnóstico

A diferencia del melanoma nodular (así como de muchos otros) el melanoma desmoplásico no puede ser identificado a partir de las reglas de ABCDE (Asimetría – Borde – Color – Diámetro – Evolución)

Para llevar adelante el diagnóstico ante la sospecha de un melanoma desmpoplásico, se tienen que realizar dos pruebas: una dermatoscopía y una biopsia de la piel.

  • La dermatoscopía, permite distinguir cuándo estamos frente a un melanoma desmoplásico y no ante otro tipo de lesiones de la piel, tales como lunares, cicatrices hipertróficas, dermatofibromas o neurofibromas. La dermatoscopía permite distinguir entre ellos y un melanoma. Cuando, a partir de este estudio, se detecta un melanoma desmoplásico, es porque se observan las siguientes características: 50% de lesión melanocítica, colores múltiples dentro de la lesión, colores y estructura asimétricos, patrón vascular atípico y regresión.
  • La biopsia que se lleva a cabo ante la sospecha de un melanoma desmoplásico, es una biopsia de escisión. El diagnóstico de este tipo de melanoma puede resultar difícil, debido a que cuentan con muy poca propagación de las células dentro de la piel.

Tratamiento

Para tratar un melanoma desmoplásico, éste debe ser extirpado, a través de cirugía, en su totalidad, manteniendo 1 o 2 cm. de margen con tejido normal. Si el melanoma ha logrado extenderse lo suficiente, es posible que la cirugía no alcance, siendo necesario acudir a otras formas de tratamiento que no siempre son eficaces en la erradicación completa del cáncer de piel. Algunos de estos otros métodos consisten en:

  • Inmunoterapia
  • Productos biológicos como el ipilimumab
  • Inhibidores de BRAF (como el dabrafenib y el vemurafenib)

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma lentigo-maligno

El lentigo maligno, es un subtipo “in situ” (lo que significa en Estadío 0) y se trata de la lesión precursora del melanoma lentigo maligno, es decir, la forma invasora de dicho tumor. Alrededor del 10% de los melanomas diagnosticados son de este subtipo.

El lentigo maligno es la forma temprana del melanoma, en el que las células malignas se mantienen aún dentro del tejido de origen en la piel.

Causas

El melanoma lentigo maligno tiende a aparecer, especialmente, en el cuello y la cabeza de las personas mayores, a partir de daños ocasionados por el sol.

Si bien se han visualizado casos en personas de entre 20 y 30 años de edad, la mayor cantidad de los casos pudieron observarse en pacientes de entre 65 y 80 años.

En líneas generales, los distintos tipos de melanoma tienen como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

Síntomas

El melanoma lentigo maligno, tiende a presentarse, principalmente, en la cara (con predilección en la mejilla) como una mácula de crecimiento progresivo, con forma irregular y un color entre pardo y marrón oscuro. Su crecimiento es lento y progresivo, pudiendo observarse variaciones de color durante el mismo.

En su expansión, el lentigo maligno puede llegar a afectar otras áreas poco comunes, tales como la conjuntiva o la mucosa oral.

El crecimiento de este tipo de melanoma es tan lento, que puede llegar a desarrollarse durante años, antes de llegar a convertirse en un melanoma invasivo.

La apariencia del melanoma lentigo maligno cuenta con las siguientes características:

  • Tamaño mayor a 6 mm
  • Irregularidad en su forma
  • Pigmentación variable
  • Superficie lisa

Diagnóstico

Para el diagnóstico del melanoma lentigo maligno, la prueba ideal es la biopsia escisional. Sin embargo, en algunos casos, esta prueba se ve dificultada debido al tamaño de la lesión; en estos casos, lo recomendado por los especialistas es acudir a una biopsia a través de incisión en losange de, aproximadamente, 2 mm de ancho. Para estudiar esta patología, el losange debe estar orientado en el sentido de las líneas de menor tensión en la piel, debiendo incluirse horizontalmente.

En la biopsia, el mayor esfuerzo debe estar destinado a tomar las áreas más significativas del tumor, que pueden encontrarse en las zonas más pigmentadas o más elevadas de la lesión.

Tratamiento

A la hora de tratar un lentigo maligno, existen dos tipos de tratamientos:

  • Tratamiento con métodos destructivos
  • Tratamiento a través de métodos quirúrgicos, con control histológico de las imágenes

Dentro del tratamiento a través de métodos destructivos, los más comunes a utilizar son los siguientes:

  • La crioterapia: se propone especialmente cuando se trata de lesiones grandes o en zonas del cuerpo en donde la cirugía puede llegar a causar un resultado cosmético desfavorable. La utilización de la crioterapia responde al hecho de que es capaz de destruir selectivamente los melanocitos malignos.
  • La radioterapia: esta técnica se usa, especialmente, en los casos en los que la cirugía no es posible. La radioterapia puede llevarse adelante utilizando Rayos X (la más frecuente) o con electrones.
  • La inmunoterapia tópica: se considera que la inmunoterapia tópica puede ser de utilidad para este tipo de melanomas. Sin embargo, aún se cuenta con muy pocos estudios acerca de esta terapia, por lo que es todavía considerada como un estudio experimental.

En lo que refiere a los tratamientos de tipo quirúrgico, podemos mencionar los siguientes:

  • Cirugía micrográfica de Mohs: esta, consiste en una técnica de cortes rápidos en congelación. Si bien esta técnica es muy utilizada para estos casos, muchos especialistas sostienen que su mayor riesgo se basa en que se pierden características citológicas importantes que permitirían diferenciar los melanocitos malignos de los queratinocitos.
  • Técnica del cuadranteo o escisión por estados en parafina: esta técnica es una variante de la cirugía de Mohs. Esta, consiste en un análisis de los bordes de la lesión a operar, previo a la escisión. Este tipo de técnica favorece prevenir las heridas abiertas entre los estados y favorece la alta calidad de los cortes en parafina, permitiendo así una mejor interpretación.
  • Escisión por estados con cortes radiales: en esta, los cortes se realizan a 90 grados y la pieza quirúrgica es procesada en cortes radiales (parecidos a las porciones de una pizza), siguiendo el sentido del reloj y llevando adelante, además, un mapeo de los bordes de la lesión, de modo de poder identificar el área de positividad del tumor.
  • Técnica del polígono: esta técnica también se basa en una escisión por estados en parafina rápida, en la cual se remueve el tumor desde su primer estado, procesando los bordes en tiras de aproximadamente 2 mm de ancho, pero siguiendo un diseño similar al de un polígono. Una de las ventajas principales de la utilización de esta técnica, se basa en que permite obtener un análisis del tumor desde su primer estado, pudiendo detectar, de manera temprana, los focos de invasión.
  • Cirugía convencional: la cirugía convencional propone un margen de escisión de 5 mm para los melanomas que se encuentran “in situ”; sin embargo, algunos especialistas aseguran que este margen es insuficiente para algunos casos, debido a que los límites de la lesión pueden alcanzar una extensión de entre 1,5 cm hasta 3 cm inclusive.

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma de extensión superficial

El melanoma de extensión superficial es, de todos, el subtipo más común de melanomas. Se cree que alrededor de un 70% de los melanomas diagnosticados son de este subtipo.

El melanoma de extensión superficial es un cáncer de piel, como los otros, potencialmente grave, en el que las células de origen tienden a permanecer dentro de su tejido de origen; por ello, se dice que los melanomas de extensión superficial son “in situ” (de Estadío 0).

Durante la primera etapa de su desarrollo, el melanoma de extensión superficial se expande de manera horizontal a lo largo de la superficie de la piel; a esta fase del crecimiento se la conoce como “crecimiento radial”. La lesión es plana y lentamente, a medida que se va expandiendo, va cambiando la coloración de la piel en esa zona.

Causas

En líneas generales, los distintos tipos de melanoma tienen como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

El melanoma de extensión superficial surge del desarrollo de células malignas de pigmentación, que se expanden a lo largo de la capa basal de la piel. La mayor cantidad de estos melanomas surgen como nuevas formaciones en la piel, habiendo sólo un 25% que se desarrollan dentro de lunares ya existentes.

El melanoma de extensión superficial suele aparecer, especialmente, en las personas de piel muy blanca (fototipos 1 y 2). A su vez, se pueden presentar en las personas que se broncean con mucha facilidad (fototipo 3).

En cuanto al género, a diferencia de otros melanomas, éste no realiza distinción entre hombres y mujeres, siendo tan común en unos como en otros. Por lo general, suelen aparecer en las personas mayores de cuarenta años. Una serie de registros de diagnósticos de melanomas de extensión superficial ha demostrado que tan sólo el 15% de estos melanomas aparecen en personas que tengan menos de cuarenta años de edad y con un porcentaje aún menor (de aproximadamente el 1%) en personas menores de veinte años.

Síntomas

El melanoma de extensión superficial se suele desarrollar, sobre todo, en zonas que se exponen con mayor facilidad e intensidad a los rayos solares. Por lo general, en los hombres, el 40% de estos melanomas se desarrollan en el tronco mientras que, en las mujeres, el mismo porcentaje se observa en las piernas.


El melanoma de extensión superficial puede identificarse como una lesión plana. Se caracteriza por la decoloración de la piel en la zona de influencia, así como por su crecimiento lento, progresivo y cambiante. Este tipo de melanoma es más reconocible con el paso del tiempo, debido a su crecimiento. Sin embargo, éste se lleva delante de manera tan lenta, que dicho crecimiento puede llegar a durar años antes de llegar a ser invasivo.

Estéticamente, el melanoma de extensión superficial suele verse con las siguientes características:

  • Irregularidad en su forma
  • Variabilidad en la pigmentación
  • Tamaño mayor a 6 mm
  • Superficie suave al principio, que se irá espesando a medida que pase el tiempo de desarrollo, pudiendo dar lugar a formaciones verrugosas
  • Finalmente, es posible que se observen zonas de cicatrices blancas, rosadas o del color de la piel; estas se deben a la regresión

Diagnóstico

Al igual que en el caso del melanoma nodular, el melanoma de extensión superficial puede identificarse a través de la regla ABCDE.

¿Qué es esta regla?

La Academia Americana de Dermatología, ha diseñado un método de auto-análisis, de modo de lograr detectar cuando una lesión en la piel se trata de un melanoma. Este método, es conocido como el método ABCDE y consiste en interpretar la marca de la siguiente manera:

  • A (Asimetría):a diferencia de los lunares benignos, los melanomas tienden a presentar una asimetría dentro de su forma. Para evaluar esto, sólo basta con que se trace una línea mental en el medio de la marca y observar si ambas mitades son iguales o no lo son; si lo son, puede tratarse simplemente de un lunar de nacimiento
  • B (Bordes):cuando una marca en la piel proviene de un melanoma, sus bordes tienden a ser desiguales e irregulares
  • C (Color):a diferencia de las marcas benignas en la piel, los melanomas suelen tener variedad de colores en una misma marca. Si se observa que un lunar o marca posee varios colores en sí mismo, se debe acudir a un especialista
  • D (Diámetro):a diferencia de los lunares benignos, los melanomas suelen tener un tamaño más grande que 6 mm. De todas maneras, si la detección se realiza de forma temprana, es posible que todavía sean más pequeños.
  • E (Evolución):se puede reconocer un melanoma a través de la observación de una rápida evolución de la marca, tanto en relación al color, como al tamaño y al grosor.

Por otro lado, uno de los estudios fundamentales a llevar a cabo a la hora de diagnosticar un melanoma de extensión superficial, consiste en una Dermatoscopía y una Biopsia de la piel; esta biopsia, por lo general, se realiza a través de una escisión.

Tratamiento

En caso de diagnosticar el melanoma cuando aún permanece pequeño y en estadío primario, el procedimiento más común a seguir es la extirpación a través de una cirugía. Al momento de realizar esta cirugía, debe mantenerse un margen de tejido normal de 2-3. Según sea el desarrollo y la expansión del melanoma dentro de los tejidos de la piel, se definirán tratamientos adicionales a llevar adelante, dependientes del espesor de la lesión.

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma maligno con metástasis

El melanoma es una de los tantos tipos de cáncer en la piel. Cuando se propaga a diversos lugares del cuerpo, se lo denomina melanoma metástico o avanzado. También es conocido como melanoma en nivel 4.

En muchos de los casos es imposible curarlos, los tratamientos y el apoyo pueden darte una posibilidad de vida más larga y mejor. En estos tiempos los médicos ya tienen tratamientos nuevos para los melanomas metásticos lo que provocó las tasas de supervivencia sean realmente altas. Los investigadores trabajan duramente para encontrar nuevos medicamentos que logren ayudar aún más.

Ten en cuenta: Todavía posees el control sobre todas las decisiones que vayas a tomar en cuanto a tu tratamiento y tu vida.

El melanoma con frecuencia se propaga a:

  • Tejido por debajo de la piel.
  • Ganglios linfáticos.
  • Los Pulmones.
  • El Cerebro.
  • Los Huesos.

También existe la posibilidad que se pueda propagar al bazo, tracto digestivo, corazón o las glándulas suprarrenales.

Causas

En mucho de los casos, el melanoma tiene como causal a la exposición de radiación ultravioleta del sol o en lugares como las cabinas de bronceado. La radiación ultra violeta  causa daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es verdad que puedes desarrollar melanoma en diversas partes de tu cuerpo que no se hallen expuestas a la luz solar, como ser las palmas de las manos. Los investigadores creen que varios factores de riesgos en el asunto, pero no pueden asegurar con exactitud cuáles son.

Tienes mayor probabilidad de contraer melanomas si posees:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes en la familia de melanomas.

Síntomas

Si el melanoma se ha extendido a otras áreas, posiblemente tengas:

  • Bultos endurecidos por debajo la piel.
  • Ganglios linfáticos con inflamación o con dolorosos.
  • Dificultades para respirar o tos que no desaparece.
  • Inflamado el hígado (debajo de las costillas inferiores derechas) o pérdida del apetito.
  • Dolores en los huesos o, con menos frecuencia, roturas óseas.
  • Dolores de cabeza, convulsiones o debilidad o entumecimiento en las extremidades como ser los brazos o las piernas.
  • Pérdida de peso.
  • Cansancio

Diagnóstico

Tu médico te preguntará:

¿Qué es lo que te ha traído?

¿Qué fue lo primero que has notado, y en qué momento?

¿Cómo estás?

¿Has sido tenido diagnóstico de melanoma antes?

¿Qué tipo de  tratamiento se utilizó?

¿Algún familiar  ha tenido melanomas?

¿En alguna ocasión as hecho rayos UVA?

¿Cuántas ocasiones has tenido una quemadura solar?

¿Usas protección solar? ¿En qué momento? ¿Qué SPF?

Si en ninguna ocasión has sido diagnosticado con melanoma, el médico seguramente hará un examen de la piel. Si el médico considera la posibilidad de que podrías tener cáncer de piel, necesitará hacer una biopsia para poder confirmar su diagnóstico.

Los médicos por lo general suelen usar dos tipos de biopsias.

  • Biopsia por punción: Quita  una pieza circular de la piel.
  • Biopsia por escisión: Extermina todo el crecimiento.

El médico prestará suma atención al crecimiento bajo un microscopio para poder mirar el grosor. En líneas generales, cuanto más grueso sea un tumor, mayor es la gravedad del cáncer con el que nos enfrentamos.

También existe la posibilidad de pueda hacerte un análisis de sangre y un examen de imágenes para poder determinar mediante la observación si el melanoma se ha propagado a diversas áreas.

Existen diversos tipos de pruebas de imagen:

  • Radiografía de tórax.
  • Tomografía computarizada. Esto le permite  al médico tener una imagen de lo que está aconteciendo  dentro de tu cuerpo.
  • MRI. Éste ayuda a mostrar el flujo sanguíneo y puede colaborar con la  localización de  los crecimientos cancerosos.
  • PET scan. En esta  prueba se utiliza material radioactivo para así buscar signos de cáncer.

El medico también lo examinara con el fin de determinar si se vuelven más amplios sus nódulos linfáticos. Los ganglios linfáticos son glándulas que poseen el tamaño de un frijol ubicados por debajo de la piel en el cuello, axilas y la ingle. El médico usará una aguja fina para tomar  una muestra de células. A esto se lo denomina biopsia por aspiración con aguja fina.

El medico  tiene como posibilidad hacer otro tipo de biopsia, llamado biopsia del ganglio centinela. En este procedimiento se quitan los ganglios linfáticos ya que estos son los que poseen mayor probabilidad de tener células cancerosas

En tal prueba, el medico inyecta un medio de contraste en la zona donde se hallaba el cáncer potencial. El tinte se extiende a los ganglios linfáticos que más cerca se encuentra, que se los extermina y se los ponen  a distintas pruebas. Si estos ganglios linfáticos, denominados ganglios centinelas, no poseen cáncer, entonces hay probabilidades de que el cáncer no se haya diseminado.

Los resultados de estas pruebas permiten al médico saber el estado del cáncer y que tan avanzado está. Tu médico podrá decirte sobre qué plan es el mejor para tu tratamiento una vez que ya tenga esa información.

Tratamiento

A pesar de que el  melanoma metastásico no resulta fácil para tratar, hay distintas opciones. El elegir lo correcto dependerá de dónde y que tan grande sea el cáncer, cómo te encuentras de salud en general y cuáles son tus decisiones. Como en su mayoría los casos de melanoma metastásico no se pueden curar, las metas que poseer el tratamiento son:

  • Disminuir o evitar el avance del cáncer donde  se ha extendido.
  • Evitar la extensión del cáncer  hacia otras zonas.
  • Comodidad del paciente.

El tratamiento para el melanoma metástico era principalmente la radiación y quimioterapia. Hoy en día hay nuevos medicamentos al alcance y estudios que muestren que pueden ayudar a funcionar mejor. El tratamiento elegido también puede ser la Cirugía.

El médico puede quitar  los tumores o ganglios linfáticos. A pesar de que la cirugía por sí sola no cure el cáncer, puede colaborar a aumentar la expectativa de vida y a tener la experiencia de menos síntomas. Es muy probable que el médico también utilice uno o más tratamientos.

Melanoma de mucosas

El melanoma mucoso consiste en una variante del melanoma, muy poco común, y que se desarrolla a partir de los melanocitos de las mucosas. En la actualidad, el melanoma mucoso representa solamente el 1% de todos los casos de melanomas diagnosticados.

Causas

Si bien la cantidad de casos de melanomas de mucosas es sumamente baja, se ha podido observar que la mayoría de ellos aparecen, por lo general, en zonas del cuerpo como el cuero cabelludo y la cabeza, el cuello, la mucosa ano-rectal, la cavidad oral y la mucosa vulvo-vaginal.

A diferencia del melanoma de tipo cutáneo, el melanoma de mucosas tiende a aparecer en las personas de edades avanzadas, especialmente a partir de los 70 años de edad. Sin embargo, el melanoma que se desarrolla en la cavidad bucal suele darse también en personas más jóvenes.

En cuanto a la diferencia de género, el melanoma de mucosas tiende a ser mucho más común en las mujeres que en los hombres. El predominio de la presencia de este tipo de melanoma en el sexo femenino, se debe a que, dentro de las categorías de éste, la más común es la del melanoma vulvo-vaginal. Por el contrario, en el caso del sexo masculino, el melanoma de mucosas es mucho más común en zonas como la cabeza y el cuello.

En el melanoma de mucosas, no es tan significativa la asociación entre la presencia de éstos y la radiación de los rayos UV del Sol (como sí lo es en el caso de los melanomas cutáneos)

Síntomas

En el caso del melanoma de mucosas oral, la mácula melanótica consiste en una lesión pequeña, con un color entre marrón oscuro o negro, de tamaño pequeño y una forma homogénea. Su localización suele estar en los labios o en las encías. Ciertos estudios han determinado que este tipo de melanoma puede llegar a estar relacionado especialmente con las personas fumadoras.

En el caso del melanoma de mucosa vulvo-vaginal, suele aparecer una lesión pequeña, de forma homogénea y que se mantiene estable en el tiempo, esto significa, que no crece exponencialmente como otros tipos de melanomas cutáneos.

Diagnóstico

El diagnóstico del melanoma de mucosas suele ser mucho más tardío que el de otros melanomas de tipo cutáneo. Esto se debe a que las zonas en las que se desarrolla son de un acceso mucho más difícil que aquellos. No sólo la exploración física es mucho más difícil, sino que, además, no suele presentar signos específicos ni tampoco tempranos.

Por lo general, el diagnóstico de este tipo de melanomas se da a través de una larga serie de procedimientos de análisis, pudiendo acabar de identificarlos a través de una biopsia, en la que se suelen encontrar cuando ya están avanzados.

Si bien, como se dijo anteriormente, no hay aún un protocolo determinado acerca de los estudios a llevar adelante para identificar los melanomas de mucosas, se ha formulado, en los últimos años, un sistema destinado a estadificar las distintas formas de este melanoma:

  • Estadio I: enfermedad de tipo localizada
  • Estadio II: nivel de afectación ganglionar regional
  • Estadio III: enfermedad metastásica a distancia

Tratamiento

En el melanoma de mucosas, el tratamiento predilecto por los especialistas es la cirugía, especialmente cuando la enfermedad se encuentra localizada en un solo sector de las mucosas.

Por otro lado, otro de los tratamientos esenciales para este subtipo de melanoma es la radioterapia. La radioterapia, puede ser utilizada como un tratamiento adyuvante, con la finalidad de poder controlar la enfermedad localmente.

Este tipo de melanoma es aún tan raro, que no se han podido determinar todavía tratamientos ni protocolos a llevar adelante para él.

Pese a todo ello y hasta ahora, el tratamiento de primera elección para los casos de melanomas mucosos, es siempre la cirugía con márgenes libres. Si no se logra realizar la extirpación completa de la lesión, se procede a la aplicación de la radioterapia.

Para los casos en los que el melanoma de mucosas se encuentra en un Estadio avanzado, determinadas instituciones han comenzado a poner en práctica una terapia mucho más agresiva, de bioquimioterapia.

El melanoma de mucosas se encuentra aún transitando una etapa experimental, en la búsqueda de un mayor y más específico conocimiento sobre el mismo, así como también para encontrar nuevos métodos de diagnóstico y de tratamiento que resulten mucho más eficaces y seguros para combatir a este extraño tipo de melanoma.

Melanoma amelanótico

Cuando decimos que un melanoma es amelanótico, nos referimos a que no tiene melanina. La melanina es el componente que hace que los melanomas adquieran colores ocsuros, desde rojizos hasta amarronados, azules y negros. Sin embargo, el melanoma amelanótico no cuenta con este elemento, por lo que son melanomas sin color o, si lo tienen, es un tono apenas perceptible.

El melanoma amelanótico representa un subtipo poco frecuente dentro de los melanomas diagnosticados, alcanzando del 2 al 8% de los casos solamente.

Melanoma amelanótico
Melanoma amelanótico

Debido a que el melanoma amelanótico puro es sumamente raro de encontrar, éste ha sido subdividido en cuatro subtipos:

  • Melanoma amelanótico (puro): es aquel melanoma que carece de una estructura capaz de sugerir la presencia de melanina, por lo que no cuenta con ningún color o, si lo hace, se trata de una pigmentación sumamente leve y casi imperceptible a simple vista
  • Melanoma levemente pigmentado: hablamos de este tipo de melanoma amelanótico, cuando sólo un 25% del área total del melanoma contiene un cierto nivel de pigmentación
  • Melanoma amelanótico parcialmente pigmentado: estos son los melanomas que carecen de un tipo de pigmentación oscura (es decir, no poseen colores negros, azules ni marrones), pero sí cuentan con una coloración más clara (con la aparición de colores tales como el celeste, el gris y los marrones claros o rosados). Al igual que en el melanoma levemente pigmentado, si bien en este caso la pigmentación es más visible que en aquel, aún ésta ocupará sólo un 25% del tamaño total de la lesión
  • Melanoma amelanótico con regresión: todo melanoma (no sólo el amelanótico) que pasa por un proceso de regresión, puede acabar convirtiéndose en una lesión de mínima o carente pigmentación.

Causas

La mayor cantidad de los melanomas amelanóticos aparecen a lo largo de la vida adulta, especialmente a partir de los 50 años de edad, sin establecer necesariamente una distinción relacionada con el sexo de quienes los padecen.

En líneas generales, los distintos tipos de melanoma tienen como causa la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Pigmentación colorada.
  • Aumento de la edad.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes de melanomas propios o en la familia.

Cualquier paciente que haya pasado anteriormente por otro tipo de melanoma – sin importar cuál sea el caso – corre riesgo de padecer este tipo de melanoma amelanótico. Por otro lado, las personas que más riesgo poseen de adquirir este melanoma, son aquellas mujeres que tienen o han tenido cáncer de mama. Es por ello que resulta fundamental que toda persona que haya pasado por alguna de estas enfermedades, establezca un control médico mensual y analice todas y cada una de las manchas de la piel o cicatrices que puedan aparecer a partir de ese momento, en caso de haberlas.

Síntomas

Como mencionábamos con anterioridad, el melanoma amelanótico se caracteriza por carecer de color o poseer una pigmentación sumamente leve; es por esto, que puede llegar a presentarse como una pequeña mancha del color de la piel o rosada, al igual que como una marcha blanca, una cicatriz o simplemente no mostrar ningún tipo de color.

Casi todos los melanomas existentes pueden llegar a ser amelanóticos, especialmente cuando atraviesan un proceso de regresión. Sin embargo, la carencia de melaninas puede presentar especialmente en melanomas como el desmoplásico o el lentigo-maligno.

Síntomas de melanoma amelanótico
Síntomas de melanoma amelanótico

Por otra parte, un melanoma amelanótico tiende a presentar las siguientes características:

  • Su tamaño es superior a 6 mm.
  • Su forma es irregular, siendo mayormente redondeada.
  • Si bien puede tener cierto nivel de pigmentación, el color más común en los melanomas desmoplásicos es el color de la piel o similar a un nódulo rosado.
  • Es parecido a una cicatriz, cuya superficie puede ser lisa o irregular.

Diagnóstico

Dentro de la categoría de los melanomas, el amelanótico es uno de los más difíciles de diagnosticar clínicamente. Esto se debe a que no resulta sencillo para el paciente distinguir la presencia de un melanoma amelanótico, por su falta de pigmentación. Sin embargo, aunque por su carencia de color parezcan menos peligrosos, son tan dañinos como cualquier otro melanoma diagnosticado.

A la hora de diagnosticar un melanoma amelanótico, existen tres características dermatoscópicas que son fundamentales de analizar. Estas son:

  • Los vasos puntiformes. Estos vasos, son excelentes predictivos de de tumores melanocíticos. Por lo general, se observan en los melanomas más delgados o finos, localizándose de manera uniforme en toda el área abarcada por el tumor.
  • Los vasos lineales irregulares. Estos vasos llevan también el nombre de “patrón vascular polimorfo”. Los vasos lineales irregulares son vasos de calibre distinto, cuya distribución es sumamente heterogénea, encontrándose especialmente en las lesiones de los melanomas gruesos. Una combinación entre el patrón vascular polimorfo y los vasos puntiformes representa el patrón vascular más común y frecuente, que cuenta con un alto nivel de especificidad que alcanza el 85%, para diagnosticar un melanoma amelanótico.
  • En tercer lugar, pero sin ser menos importantes que los mencionados previamente, resulta fundamental analizar los glóbulos y las áreas rojas y lechosas. Estas últimas, consisten en distintas formaciones rosadas con tamaños variables. Cuando estas formaciones tienen un tamaño muy pequeño, son denominadas “glóbulos” y, cuando son formaciones amplias y extensas, se llaman “áreas”. Las áreas y los glóbulos rojos son una herramienta sumamente distintiva de los melanomas amelanóticos, encontrándose, especialmente, en aquellos melanomas gruesos.

La dermatoscopía, es una técnica de análisis no invasiva, utilizada en la rama médica de la dermatología. Esta, se lleva a cabo mediante un pequeño instrumento óptico, de nombre “dermatoscopio” que ayuda a examinar de una manera más eficiente las lesiones que se encuentran por debajo de la capa superior de la piel. La dermatoscopía resulta de gran ayuda para lograr identificar los distintos subtipos hipopigmentados de melanoma, debido a que es capaz de favorecer que el especialista médico pueda observar los restos de pigmentos que resultan invisibles a simple vista. En todos aquellos melanomas que carecen completamente de coloración, la presencia de estructuras vasculares que se asocian a este tipo de enfermedad, representa una clave fundamental en el diagnóstico de la misma.

Las grandes dificultades con las que cuenta el diagnóstico del melanoma amelanótico, pueden producir demoras en su identificación, favoreciendo así la expansión del tumor y perjudicando el tratamiento posterior. Para paliar esa situación, la mayoría de los dermatólogos y los internistas buscan contar con un alto índice de sospecha para poder realizar el diagnóstico temprano o la derivación oportuna de la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento para el melanoma amelanótico es igual al de otros tipos de melanomas. En caso de diagnosticar el melanoma cuando aún permanece pequeño y en estadío primario, el procedimiento más común a seguir es la extirpación a través de una cirugía. Al momento de realizar esta cirugía, debe mantenerse un margen de tejido normal de 2-3. Según sea el desarrollo y la expansión del melanoma dentro de los tejidos de la piel, se definirán tratamientos adicionales a llevar adelante, dependientes del espesor de la lesión.

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma nodular

El melanoma nodular, es uno de las formas más comunes de melanoma en determinados países de América, especialmente en Estados Unidos. En la actualidad, alrededor de un 15% de los melanomas encontrados resultan ser nodulares. Algunos especialistas afirman que el melanoma nodular es uno de los subtipos de melanoma más agresivos.

Causas

En mucho de los casos, el melanoma tiene como causal la exposición corporal frente a radiación ultravioleta, la cual puede provenir directamente de una exposición permanente y sin protección al Sol, o de lugares específicos como las cabinas de bronceado. La radiación ultravioleta  genera daños en el ADN de las células de la piel, por lo que las mismas comienzan a crecer fuera de control.

Es cierto que se pueden llegar a desarrollar melanomas en partes del cuerpo que no se encuentren expuestas directamente a radiación ultravioleta. Para desandar eso, muchos investigadores de la salud han considerado que puede haber una influencia de ciertos factores de riesgo, aunque aún no hayan podido identificarse de manera fehaciente cuáles son.

Especialistas afirman que quienes pueden contar con un riesgo mayor a contraer melanomas, son las personas con las siguientes características:

  • Piel, pelo y ojos claros.
  • Gran cantidad de lunares normales o irregulares.
  • Antecedentes en la familia de melanomas.

Síntomas

El melanoma nodular es un tipo de melanoma metastásico, cuyo tamaño aumenta rápidamente. Al ir aumentando su tamaño, el melanoma permite que la tumoridad invada cada vez capaz más profundas de la piel.

En el caso del melanoma nodular, la metástasis se llevará a cabo por una serie de eventos, tales como la presencia de células separadas del tumor primario, la circulación linfática, la migración hacia el torrente sanguíneo o la invasión de la membrana basal.

El melanoma nodular cuenta con una fase de crecimiento relativamente corta, que va de entre 6 a 18 meses

Diagnóstico: cómo detectar un melanoma nodular

Existen una serie de factores que pueden diferenciar a un melanoma nodular de un simple lunar. Es importante tenerlos en cuenta, para acudir con rapidez al médico si se observa alguno de ellos. Estos factores son:

  • Un crecimiento veloz: por lo general, los melanomas nodulares tienden a crecer sumamente rápido. Una de las formas en que se observa dicho crecimiento, es en la formación de muchos nuevos lunares o pecas en tan sólo unos pocos días o semanas. A su vez, puede ocurrir que notes cómo un mismo nódulo crece velozmente.
  • El color: el color que tome un lunar puede indicarte si se trata de un melanoma o si es simplemente un lunar benigno. Los melanomas nodulares tienden a aparecer como pequeños bultos negro-azulados o negro-rojizos. De todas maneras, si bien esta tendencia se presenta en la mayoría de los casos, la no aparición de esos colores no significa necesariamente que no nos encontremos frente a un caso de melanoma nodular, puesto que en ocasiones éstos no presentan color o resultan apenas más oscuros que el color de la piel.
  • Las zonas de crecimiento: los melanomas nodulares suelen desarrollarse en sitios específicos del cuerpo humano, como el cuello, el tronco y la cabeza. Sin embargo, los sitios más comunes (aunque no por ello los únicos) son el torso en el caso de los hombres y las piernas en el caso de las mujeres. Si bien muchos de los cánceres de piel se desarrollan sobre una marca o lunar ya existente con anterioridad en el cuerpo, los melanomas nodulares suelen aparecer como un crecimiento nuevo.
  • La firmeza: por lo general, la mayoría de los lunares o de las marcas de nacimiento benignas que aparecen en nuestra piel, suelen ser blandos a la hora de establecer un contacto con ellas. Otra de las maneras de reconocer un melanoma nodular, consiste en que éstos no son blandos, sino que, al contrario, se puede sentir que son firmes si se los intenta tocar.

Tratamiento

Como el melanoma nodular se trata de un melanoma metastásico, conlleva un tratamiento especial. Al tratarse de un melanoma incurable, el tratamiento para éste es paliativo.

Los tratamientos utilizados para este tipo de melanoma consisten en:

  1. Un primer procedimiento de quimioterapia e inmunoterapia
  2. Radioterapia, indicada para el control sintomático
  3. Cirugía, en los casos en los que el melanoma sea aún accesible y no haya penetrado zonas más profundas de los tejidos de la piel y cuando no se encuentre dispersado por demasiadas zonas del cuerpo

Prevención

Existen una serie de conductas y medidas a tener en cuenta si se quiere prevenir el surgimiento de cualquier tipo de melanomas. Si bien existen otros factores capaces de causarlos, saber de la utilidad de este tipo de cautelas puede ser de gran ayuda para evitar la enfermedad:

  • Cada vez que vaya a haber una exposición solar, utilizar un protector solar con un factor mínimo de 15 SPF y volver a aplicarlo cada un promedio de dos horas o cada vez que éste sea lavado, tanto por agua como por sudoración excesiva
  • Utilizar productos SPF para proteger los labios
  • Intentar permanecer la mayor cantidad del tiempo bajo la sombra
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición solar directa, especialmente en el horario de entre las 10 y las 16 horas.
  • Utilizar ropa que pueda ser protectora contra el exceso de exposición al Sol

Melanoma recurrente local

Cuando se habla de un melanoma recurrente local, por lo general, este término se usa para referirse a un tipo de melanoma que, aún luego de la extirpación, vuelve a aparecer en el mismo sitio en el que había estado localizado la vez anterior. Esta nueva aparición, tiende a darse dentro de los 2 a 5 cm de la cicatriz quirúrgica del tumor primario.

El melanoma recurrente local se ha podido observar en alrededor de un 2% a 7% de las personas que pasan por una cirugía por melanoma cutáneo.

A lo largo de los últimos años, médicos especialistas e investigadores han propuesto como fundamental, la distinción entre dos tipos de melanomas recurrentes locales:

  • El melanoma recurrente local verdadero
  • El melanoma recurrente local metastásico

Reconocer las diferencias entre ambos tipos de melanoma recurrente local puede ser fundamental para su tratamiento. Por ello, los especialistas sugirieron una lista de características propias de cada uno de los casos, de modo de poder identificar cuando estamos frente a uno u otro. Estas características diferenciales se basan, básicamente, en los parámetros clínicos e histopatológicos, así como en los antecedentes de la amplitud de la resección quirúrgica, es decir, los márgenes de seguridad.

Melanoma recurrente local verdadero

  • La extirpación a través de mecanismos quirúrgicos es completa
  • Según sus características clínicas, sus máculas son hiperpigmentadas
  • Su componente histopatológico es exclusivamente intraepidérmico (dentro de la dermis)
  • Los tipos de melanoma de origen suelen ser: fino, lentigo-maligno o acromucolentiginoso
  • El principal factor de riesgo para este tipo de melanoma recurrente local verdadero es un margen quirúrgico en una superficie insuficiente
  • La localización más común suele ser: la cabeza, el cuello, las manos, el pie, la boca y los genitales
  • En lo que refiere al pronóstico, el melanoma recurrente local verdadero cuenta con un 89% de sobrevida de 5 años
  • Finalmente, en lo que refiere a la resección quirúrgica, incluye un margen de un total de 2 cm, abarcando la totalidad de la cicatriz

Melanoma recurrente local metastásico

  • El mecanismo de acción para éste es la diseminación locorregional, sin ninguna expresión clínica en el momento de la resección
  • El melanoma recurrente local metastásico presenta dos tipos de localizaciones. Una de tipo satélite: 5 cm de la periferia de la cicatriz quirúrgica, sin estar en contigüidad. Una de tipo tránsito: se encuentra también en el área de la cicatriz quirúrgica
  • Según sus características clínicas, se presenta como un nódulo de color entre pardo y negro
  • Su componente histopatológico compromete tanto a la dermis como a la hipodermis, sin existir actividad intraepitilial
  • Los tipos de melanoma de origen suelen ser: nodular, grueso u otras variedades que presenten un crecimiento vertical, ulcerado
  • Su ubicación es ubicua
  • El principal factor de riesgo consiste en un espesor significativo de melanoma primario (cualquiera de los tipos)
  • En lo que refiere al pronóstico, el melanoma recurrente local metastásico cuenta con un 33% de sobrevida de 5 años
  • Para finalizar, en cuanto a la resección quirúrgica, conlleva un tratamiento de tipo oncológico, que estará determinado según el compromiso del paciente. Además, se suele utilizar la inmunoquimioterapia

Melanoma lentigioso acral

Se denomina melanoma lentiginoso acral a un tipo de melanoma que se manifiesta en las palmas de las manos, en las plantas de los pies o alrededor de la uña del dedo gordo. El melanoma lentigioso acral es un poco extraño, y también puede llegar aparecer bajo las uñas. Surgen más comúnmente en los pies que en las manos y es el tipo que se manifiesta de manera más usual en personas que tienen piel más oscura.

Concepto de melanoma lentigioso acral

El melanoma lentiginoso acral es una de las tantas formas de melanomas que existen pero que son particulares por su lugar de origen: palma de la mano, planta del pie o debajo de las uñas (melanoma subungueal). Este tipo de melanomas es más común en los pies que en las manos. Puede darse a conocer de manera repentina en la piel con apariencia normal o puede tener su desarrollo dentro de un nevus melanocítico existente (lunar).

El melanoma lentiginoso acral tiene como origen una mancha plana de piel decolorada que de manera lenta se va agrandando. En un comienzo, las células malignas se encuentran dentro del tejido de origen, la epidermis. A esta fase se la denomina la fase “in situ” del melanoma, que puede llegar a durar meses o años.

El melanoma lentiginoso acral se convierte en invasivo a medida que las células de melanoma traspasan la membrana basal de la epidermis y las células malignas penetran en la dermis. Puede desarrollarse un veloz aumento del melanoma nodular en el interior del melanoma lentiginoso acral y desarrollarse de manera más profunda dentro de la piel.

¿Quién puede llegar a desarrollar un melanoma acral lentiginoso?

El melanoma lentiginoso acral es por lo general un poco extraño cuando se lo compara con otros tipos de melanoma. No existe conexión alguna con el color de la piel y se genera a niveles iguales en piel blanca, morena o negra. El melanoma lentiginoso acral es representado por el 72% en personas que poseen piel oscura, pero menos del 1% de melanoma en personas de piel clara, ya que por lo general son más predispuestos a tipos de melanoma inducidos por el sol, como por ejemplo melanoma de extensión superficial y el conocido melanoma lentigo maligno.

El melanoma lentiginoso acral tiene igualdad de probabilidades en hombres y mujeres. La mayoría aparecen en las personas que están por encima de 40 años. El motivo o los motivos del melanoma lentiginoso acral aún no se conocen. No se encuentra vinculado a la exposición al sol.

¿Qué significado tiene la aparición de un melanoma lentiginoso acral?

El melanoma lentiginoso acral que surge en las palmas de las manos, las plantas de los pies o en los dedos de manos y pies aparece como un parche sin color en la piel que va teniendo tendencia a crecer. Muy seguido, las personas piensan en un comienzo que es una mancha. Existe la posibilidad de que pueda ser amelanótico (no pigmentado, generalmente de color rojizo). Igualmente que otras figuras planas de melanoma, se logran tener reconocimiento por la regla ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, cambio de Color, Diámetro que posee gran dimensión y progreso.

Características del melanoma lentiginoso acral:

  • Gran dimensión: 6 mm y repetición de varios centímetros o más de grosor en el diagnóstico.
  • Pigmentación inestable: Comúnmente es una mezcla de color marrón y colores con tendencia a azul grisáceo, negro y rojo.
  • Superficie con suavidad en un comienzo, luego se va transformando más espesa con una superficie muy
  • irregular que suele ser seca o verrugosa.
  • Ulceras o sangrado.
  • Melanoma subungueal.

Cuando aparece un melanoma lentiginoso acral en la zona de las uñas, que es conocido con el nombre de melanoma de la unidad de la uña, si se origina en la matriz (zona de crecimiento de las uñas), se lo llama melanoma subungueal. Puede tener decoloración o banda longitudinal pigmentada inestable en la zona de la uña. El melanoma avanzado desbasta el área de la uña totalmente.

¿Qué es lo que origina el melanoma lentiginoso acral?

El melanoma lentiginoso acral se origina a través del desarrollo de las células malignas de pigmento(melanocitos) a través de toda la capa basal de la epidermis.Estas células pueden aparecer de un nevus melanocítico que ya existe o bien de la piel previamente de apariencia normal. El causante de que los melanocitos se transformen en malignos, todavía no se conoce.

¿Qué exámenes deben hacerse?

Dermatoscopía

La dermatoscopía, o la utilización de un dermatoscopio, por un dermatólogo u otro médico capacitado en su uso, puede ser de mucha ayuda para saber distinguir el melanoma lentiginoso acral de otros tipos de lesiones de la piel, particularmente:

  • Lunares
  • Verrugas
  • Sangrado o bien llamada hemorragia subcorneal o el conocido hematoma subungueal.

Las características dermatoscópicas vistas con mayor repetición de melanoma lentiginoso acral son:

  • Estructura y colores asimétricos.
  • Patrón de cresta en el reparto del pigmento.
  • Estructuras de colores azules o grisáceos.
  • Biopsia.

Si la lesión cutánea es dudosa de melanoma lentiginoso acral, lo conveniente es hacer una biopsia por escisión. Se considera mucho más conveniente no realizar una biopsia parcial, a excepción de estar presenciando lesiones inusualmente grandes.Una biopsia incisional o punzonal podía tomar solamente una porción del melanoma proveniente de un nevus que ya existe. Pero en algunas ocasiones, si la lesión es de gran tamaño, en vez de hacer una cirugía significativa, se hace una biopsia para corroborar el diagnóstico. La biopsia de una lesión dudosa del melanoma lentiginoso acral debe exterminar una vasta elipse de piel, o debería tomarse bastantes muestras de varios lugares, porque en un solo lugar podría no haber un foco maligno.

El diagnóstico patológico del melanoma podría llegar a ser complicado. El informe patológico debe contener su descripción macroscópica y microscópica de la muestra y el melanoma.

  • El informe primario del melanoma.
  • Grosor de Breslow más cercano a 0,1 mm.
  • Nivel de ocupación de Clark.
  • Márgenes de la escisión, más precisamente, el tejido normal en los alrededores del tumor.
  • Registro mitótico, una medición de la velocidad con que las células están multiplicando.
  • La existencia o ausencia de ulceración.

El informe puede contener algunas reseñas acerca del tipo de célula y el patrón de desarrollo, ataque a los vasos sanguíneos o los nervios, respuesta inflamatoria, regresión y si existe un nevus vinculado (lunar original).

Melanoma rectal

En la medida que un melanoma raro afecte el ano y/o recto, se puede asegurar que estamos en presencia de un melanoma anorrectal.

El melanoma es cáncer que se va desarrollando a través de células llamadas melanocitos.Los melanocitos son encargados de generar melanina,la cual tiene la responsabilidad de otorgarle color a nuestra piel.Estas células se pueden encontrar en muchos lugares a lo largo de nuestro cuerpo,incluso en la piel,el cabello y el revestimiento de los órganos internos,como ser el ano y el recto.

El lugar más común para el melanoma ubicado en tercer lugar es el área anorrectal,luego de la piel y de los ojos.Pero a pesar de todo,sigue siendo una las maneras más raras de cáncer,que conforma menos del 1% de la totalidad de los melanomas y entre un 1 y un 2% de la totalidad de canceres de ano-rectales.El melanoma denominado anorrectal puede originarse en varios sitios dentro de los cuales se pueden incluir el canal rectal,el ano y el recto. La mayor parte de personas que poseen melanoma anorrectal  tienen un rango de edades que superan los 60 años y se encuentran por debajo de los 80 años.Vale destacar que es más frecuente en mujeres.

Causas del melanoma anorrectal

No se sabe a ciencia cierta cuales son los verdaderos motivos que generan este tipo de cáncer.

Tenemos conocimiento que el estar expuesto tanto a los rayos ultravioletas del sol como así también a las camas solares incrementan las posibilidades de generar en la piel un melanoma.

Pero sin embargo,no se encuentra relación entre el estar expuesto a los rayos ultravioletas y el desarrollo de un melanoma anorrectal.

Signos y síntomas del melanoma anorrectal

Una cantidad importante de estos cánceres no tienen la coloración oscura normal con la que se asocia a los melanomas y por lo que se los denomina melanomas amelanóticos.Tales características pueden hacer que se vuelvan más complicados de diagnosticar.Por lo general,las personas que lo sufren se tratan en primera instancia de hemorroides.Los síntomas que encierran esta patología son: dolor, sangrado rectal,cambios en el hábito intestinal,fatiga, bajar de peso.Todos estos síntomas también pueden ser generados por otras tantas condiciones del intestino.

Cómo diagnosticar el melanoma anorrectal

Generalmente,se comienza yendo al médico de cabecera (médico de familia) para que examine tú ano y recto.En el caso de que tu médico de cabecera crea que los síntomas podrían estar siendo generados por el cáncer,o si no se encuentra seguro de cuál es el problema,te derivará a un especialista del hospital.En el hospital,el médico te indagará en lo que respecta a tu historial médico antes de considerar de hacerte un examen físico.El realizar dicho examen tendrá incluido un examen rectal.En ese caso,el médico colocará un dedo enguantado dentro del ano para verificar si hay bultos o hinchazón.Este tipo de examen,puede volverse algo incómodo,pero no causa dolor.

El médico también corroborará si los ganglios linfáticos de la ingle han crecido de tamaño.A continuación,tal vez tengas que someterte algunos de los exámenes que te mencionaremos.

Biopsia

De la zona que genera sospechas,se toma un pedacito de tejido para luego examinarlo con un microscopio.Esto se puede llevarse a cabo con anestesia local,por lo que el área está adormecida.

TC (tomografía computarizada) de exploración

La TC agarra una cantidad de radiografías que se juntan en una a tridimensional que permite ver el interior del cuerpo. Este examen no genera dolor y tiene una duración aproximada de 10 a 30 minutos.Se utiliza para observar la diseminación del cáncer hacia otras zonas del cuerpo como ser el hígado,los pulmones o el cerebro.Las tomografías computarizadas utilizan un mínimo de radiación,lo que hace nulas las posibilidades de que te provoquen daños.El médico te encargará que no ingieras,ni comas nada en el lapso de 4 horas antes de realizarse tal examen.

Pueden llegar a darte una bebida o colocarte una inyección con un colorante,lo que facilita que determinadas zonas sean mucho más visibles que otras.Esto puede generar por algunos minutos bastante calor en tu cuerpo.Ten en cuenta que si eres alérgico al yodo o si tienes asma,podrías llegar a tener una reacción de mayor gravedad a la inyección,por lo que es de suma importancia comentárselo de antemano a tu médico.

IRM (imágenes por resonancia magnética) de exploración

Esta prueba tiene mucha similitud con una tomografía computarizada,pero en vez de utilizar los rayos x,usan el magnetismo.Una posibilidad existente antes de la exploración es que seguramente te pidan rellenar y firmar un listado de verificación.Esto se hace para asegurarse de que el hacerse una resonancia magnética para ti sea seguro.

Antes de realizar dicho examen,te van a pedir que te despojes de tus pertenencias de metal.Hay personas a las que se les coloca una inyección de medio contraste en una vena del brazo.Esto podría facilitar que las imágenes de la exploración se logren ver con mayor claridad.Mientras se desarrolla la prueba,se debe estar muy quieto adentro de un cilindro largo(tubo)durante unos 30 minutos.No hay dolor pero  puede volverse algo incómodo,y ciertas personas pueden llegar a sentir claustrofobia durante la exploración. Es bastante ruidoso,pero seguramente te entregarán  tapones para los oídos o auriculares.

Análisis de sangre

De las muestras de sangre se pueden obtener para verificar tu estado de salud en general, la cantidad de células en la sangre (hemograma) y observar el funcionamiento de los riñones y el hígado.

Tratamiento del melanoma anorrectal

Se usan variedades de tratamientos para el melanoma anorrectal,considerando el tamaño,posición del tumor y otras observaciones como ser tu estado general de salud y estado físico.

El fin del tratamiento es erradicar el cáncer en su totalidad o en la mayor cantidad que se pueda.Otra opción es eliminar las células cancerosas restantes y disminuir la posibilidad de que el cáncer retorne.Dicho tratamiento en muchos casos se aplica para dar alivio a los síntomas una vez que el cáncer se extendió por todo el cuerpo.

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