Medicina Alternativa

Quiropráctica

A diferencia de otros tipos de terapias alternativas, la Quiropráctica no se enfoca sólo en el tratamiento. Este tipo de medicina abarca los distintos procedimientos, desde el diagnóstico, hasta los métodos de prevención de los distintos desórdenes o problemas que puedan tener lugar en el sistema músculo – esqueletal. A su vez, la Quiropráctica se enfoca en el tratamiento y la prevención de los distintos problemas que estos desórdenes puedan llegar a generar en el sistema nervioso y en el estado de salud general de un paciente.

La Quiropráctica es un tratamiento manual, de manipulación. El término “quiropráctica” proviene del griego “cheir”, que significa “con la mano” y de “praxis” que hace referencia a “práctica” o “tratamiento”.

Surgimiento de la quiropráctica

La Quiropráctica, como profesión, se funda por primera vez en Estados Unidos en el año 1895. En la actualidad, se encuentra ya establecida en un total de más de 70 países alrededor del mundo. A su vez, las diferentes asociaciones de Quiropráctica cuentan ya con una relación estrecha y formal con la Organización Mundial de la Salud.

La Quiropráctica es, hoy en día, una profesión y un método sanitario instalado y regulado por los Gobiernos de muchos países.

¿Cómo funciona la quiropráctica?

Al momento de definir la quiropráctica, es importante dividirla en dos pasos fundamentales: el examen previo y el tratamiento en cuestión.

Examen previo

Por lo general, antes de dar inicio a este tipo de práctica, suele desarrollarse una entrevista inicial de reconocimiento y consulta, de modo de poder obtener de allí el diagnóstico y establecer el tratamiento que requiere cada paciente en particular.

Dicha entrevista consistirá en los siguientes pasos a seguir:

  • Historia clínica, Se trata de las preguntas que el terapista realizará el paciente, de modo de establecer su sintomatología, su estado general de salud, los posibles antecedentes familiares con que pueda contar, su estilo de vida, el tipo de lesión y las causas que hayan podido dar lugar a ello
  • Examen físico. Consiste en una serie de pruebas neurológicas y ortopédicas, examinando además las constantes vitales.
  • Estudios radiológicos. Inicialmente, estos se realizan de modo de descartar la presencia de cualquier otro tipo de patología o enfermedad previa que pueda llegar a condicionar y obstaculizar el tratamiento. Al mismo tiempo, permiten conocer en profundidad los distintos factores que dieron lugar a la afección sufrida por el paciente. Y, finalmente, brinda la información necesaria acerca de cuál es el mejor tratamiento para cada paciente en particular.
  • Estudios específicos. Sólo en los casos en los que el terapista pueda considerarlo necesario, es posible que solicite otros tipos de estudios especializados. Algunos de estos estudios pueden ser: resonancia magnética, tomografía computarizada, desintometría ósea, entre otros.

El tratamiento quiropráctico

Cómo es el tratamiento quiropráctico
Cómo es el tratamiento quiropráctico

Por lo general, el tratamiento Quiropráctico conlleva un acto de manipulación. Este consiste en un impulso dirigido de manera manual en distintas estructuras óseas, movilizando las articulaciones más allá de su campo de movimiento fisiológico, pero siempre sin exceder el límite anatómico de la misma.

El impulso realizado en la manipulación es de gran velocidad. En la actualidad – y con los distintos perfeccionamientos que este tipo de terapia alternativa ha ido teniendo a lo largo del tiempo – existen varios mecanismos de acción en la manipulación de lo que respecta al área espinal. Algunos de esos mecanismos, son:

  • Cavitación articular, que aumenta el campo de movimiento articular, generando así reducción del reflejo de dolor
  • Estimulación sobre receptores musculares y articulares, que da lugar a una gran relajación, a través de un reflejo sobre la musculatura paraespinal, como así también sobre otros músculos de la columna y de las extremidades
  • Corrección de mecánicas articulares anormales a través de generar un alivio en la compresión o en la irritación del nervio (por ejemplo, en los casos de problemas de ciática)
  • Soltura mecánica de los apéndices fibrosos que causan irritación y tracción en las articulaciones, como así también espasmos musculares.

¿Cuántas sesiones se realizan?

La cantidad de sesiones de quiropráctica que un paciente requiera serán determinadas por el paso de diagnóstico y condicionadas en relación a la evolución que el mismo presente a lo largo de las visitas. De todas maneras, en líneas generales, se ha establecido que en los casos en los que no se presentan dificultades mayores, puede bastar con un total de cuatro semanas de tratamiento, llevando al menos tres sesiones a la semana. Pasado este primer período, es posible que se deje reposar al paciente durante un cierto tiempo, llevando a cabo luego sesiones más espaciadas temporalmente.

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Conclusión

Debido a su institucionalización en el ámbito de la medicina, la quiropráctica ha ido adquiriendo cada vez más popularidad, llegando a interesar a grandes grupos de médicos, científicos e intelectuales en esta práctica alternativa. Es así como se han ido desarrollando infinidad de técnicas de perfeccionamiento, orientadas a hacer de la quiropráctica una técnica cada vez más segura y eficaz.

Si estás pensando adentrarte en el mundo de la medicina alternativa, la quiropráctica puede llegar a significar una excelente y segura opción para obtener resultados significativos en cuanto a tu estado general de salud y como tratamiento de los problemas y afecciones específicos que puedas estar padeciendo. A su vez, verás cómo resulta cada vez más sencillo acceder a este tipo de práctica, contando con las garantías de que se trata de un método seguro, comprobado y eficiente.

Y vos, ¿ya probaste con la quiropráctica?

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