Cirugías Estéticas

Rinoplastía estética

Ubicada en el centro del rostro, la nariz puede ser un gran complejo para muchas personas. Es por eso que la rinoplastía es una de las cirugías estéticas más solicitadas. Esta, consiste en un procedimiento quirúrgico que apunta a cambiar el tamaño y la forma de la nariz (según corresponda) para brindar al rostro un aspecto más armónico. Hoy hablaremos en detalle sobre el procedimiento de la Rinoplastia Estética.

¿Qué debo saber sobre la rinoplastía estética?

En la actualidad, se considera a la rinoplastía estética como la cirugía estética más compleja y más desafiante para los cirujanos que la realizan. Esto tiene que ver con que es el momento en que se ponen en juego tanto la técnica que éstos puedan tener para lograr buenos resultados y sin riesgos, como también la visión “artística” y sensible que puedan presentar para saber dar con los objetivos del paciente al momento de moldear su nariz. En este sentido, podemos decir que la rinoplastía es una cirugía estética que combina necesariamente todas la competencias que un cirujano pueda tener.

Algo que cabe destacar es que, hoy en día, la rinoplastía tiende a buscar un tipo de nariz que siente bien al rostro en el que va a mantenerse, pero sin buscar prototipos de narices ajenas. Al mismo tiempo, se presta mucho énfasis en que la nariz que quede luego de la cirugía se vea natural y no se note en ella una operación. Son cada vez más los especialistas que apuntan a lograr un resultado natural, en donde no se note el paso por un quirófano.

Es frecuente considerar bella y agradable una nariz en la que notamos equilibrio en sus formas. Hoy en día los avances en la cirugía estética de nariz permiten modificar el aspecto de casi cualquier nariz, de modo de ofrecer este equilibrio buscado por muchos pacientes.

Cirugía Rinoplastia Estética
Cirugía Rinoplastia Estética

¿Quiénes se realizan o pueden realizarse una rinoplastía estética?

Hoy, más del 80% de las personas que acuden a un procedimiento de rinoplastía estética lo hacen porque quieren mejorar el aspecto general de sus rostros. Es por esto que en este caso hablamos de rinoplastía estética y no de rinoplastía funcional.

En cuanto a las condiciones que una persona debe presentar para poder acudir a este procedimiento, destacamos las siguientes:

– No ser fumador. (Encuentra aquí un plan nutricional para dejar de fumar)

– Tener un crecimiento facial completo (es decir, es un procedimiento que no puede realizarse en niños que están en edad de desarrollo)

– Tener un estado físico saludable

– Tener metas realistas de mejora del rostro y expectativas saludables respecto al proceso

En lo que respecta a quiénes son las personas, por lo general, que acuden a este tipo de procedimiento, se destacan los siguientes perfiles:

– Tener un tamaño de nariz que se considera desproporcional al rostro en general (demasiado grande o demasiado pequeña);

– Tener desviado el tabique;

– Tener muy prominente en alguna parte el puente de la nariz;

– Tener la nariz torcida o fuera de ángulo;

– Que el ancho de la nariz sea muy importante y notorio;

– Que las fosas nasales sean demasiado estrechas o demasiado anchas;

– Que las fosas nasales estén caídas, sobresalgan o sean desiguales.

El antes, el durante y el después de la operación

Antes de tomar la decisión de acudir a una rinoplastía estética, es importante conocer los procedimientos que la componen. Por eso, vamos a contarte el antes y el después de la operación.

El antes: pre-operatorio

Toda rinoplastía estética requiere de una preparación previa del paciente. Hay ciertas condiciones que deben tomarse en cuenta y cumplirse si se quiere que el proceso se desarrolle de manera exitosa y sin problemas. Algunos de los preparativos que muchos especialistas tienden a recomendar, son los siguientes.

Mantener una dieta saludable

La recuperación luego de la operación dependerá también de los hábitos alimenticios que hayamos mantenido durante el tiempo previo. Por esto, es importante tener una dieta balanceada, pero alta en proteínas. También son recomendables los alimentos que sean ricos en vitaminas A y C. En cuanto a qué alimentos evitar, esto será pautado previamente con el especialista en cuestión, para cada caso particular.

Dejemos de lado el tabaco y el alcohol

No se pide que no se haya fumado nunca ni bebido alcohol jamás. Sin embargo, muchos especialistas tienden a recomendar evitar estos dos elementos por lo menos dos semanas antes del procedimiento. Esto tiene que ver con que tienden a interferir con el flujo sanguíneo, impidiendo que el oxígeno pueda circular con fluidez y rapidez por el cuerpo y, especialmente, por las zonas a tratar.

Asimismo, las personas que llevan un tiempo siendo fumadoras activas, es probable que tengan un proceso de recuperación más largo que el de alguien que no tiene ese hábito.

Analizar bien los medicamentos

Es frecuente que acudan a una rinoplastía estética personas que toman medicamentos habitualmente por diversos motivos. En estos casos, es fundamental que estos pacientes se comuniquen permanentemente con su cirujano y dejen en claro con éste qué es lo que toman. Es probable que, para estos casos, el cirujano le prescriba al paciente una alternativa temporal, que interfiera menos con lo que es la cirugía. Esto tiene que ver, mayormente, con que algunos medicamentos pueden particularmente interferir con el proceso de recuperación, tal cual debiera realizarse.

Si bien es cierto que el tema medicamentos debe ser tratado con cada cirujano en particular, los que suelen evitarse para estos casos son: los anticoagulantes, el ibuprofeno y la aspirina, entre otros.

¿Cómo es el procedimiento?

Como con casi todas las cirugías estéticas, la rinoplastía parte de la aplicación de la anestesia. Esta, puede ser local o general. Una vez efectuada, el cirujano procederá a realizar pequeñas incisiones (generalmente dentro de las fosas nasales). Es a partir de estas incisiones que se logra tener acceso a un sencillo levantamiento de la piel. Con la piel levantada, podrá acceder al hueso de la nariz y al cartílago. Una vez allí, se facilitará el proceso de remodelación que brindará los resultados esperados y pautados con el paciente.

Hay ciertos pacientes con los que es posible que se requiera también hacer injertos o retiros de tejidos. En estos casos, el cirujano cuidará de alterarlos lo menos posible, para lograr un aspecto natural.

Una vez finalizadas las modificaciones necesarias, se procede a bajar nuevamente la piel. Al bajarla, se la debe moldear a los nuevos rasgos de la nariz, procediendo finalmente a cerrar todo con puntadas y envolver la zona tratada en su totalidad.

Finalmente, es probable que el cirujano coloque en la nariz una férula, que es la que asegurará las modificaciones hechas en la nariz y las reforzará, para que no se pierdan durante los primeros días. Hay casos en los que se recomienda también colocar gasa dentro de las fosas nasales, para brindar fuerza al tabique en la recuperación.

El después: la recuperación

Resultados de una Rinoplastia
Resultados de una Rinoplastia

Además de descansar adecuadamente, hay ciertas recomendaciones que tienden a hacerse luego de una rinoplastía estética, para no alterar los resultados y que la recuperación se efectúe correctamente y sin problemas. Algunas de ellas, son:

– Cambiar la gasa tanto como el cirujano lo haya indicado;

– Evitar la ropa que tenga que pasar por la cabeza para ser puesta o retirada;

– Evitar los estornudos y no sonar la nariz;

– Tratar de tener la cabeza elevada la mayor parte del tiempo, incluso para dormir (esto puede hacerse colocando almohadas de forma de lograr una posición cómoda para dormir sentados);

– Evitar los alimentos que requieran más esfuerzo para masticarse o que sean duros;

– Usar compresas frías según indique el cirujano;

– Tener cuidado al cepillar los dientes, de no hacerlo con fuerza.

Se estima que, en general, son dos las semanas que deben pasar para que el paciente pueda retornar a su vida habitual y a su trabajo. Sin embargo, hay ciertas cosas que aún deben evitarse, como:

– Hacer trabajos que requieran el uso de la fuerza o un gran esfuerzo físico;

– Evitar usar todo tipo de anteojos, ya que pueden lastimar el tabique;

– Tratar de no consumir prácticamente sodio durante las semanas posteriores, ya que puede favorecer la hinchazón;

– Usar permanentemente filtro solar, con factor superior a 30.

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Riesgos y efectos temporales

Como todo procedimiento quirúrgico, no podríamos decir que la rinoplastía no conlleva riesgos. Si bien son poco frecuentes, algunas de las complicaciones que pueden llegar a sufrirse tras este tipo de operación son: hematomas, infecciones, hemorragia nasal, reacción alérgica a la anestesia, problemas respiratorios, resultados desfavorables y cicatrices notorias. Todo esto debe ser charlado previamente con el doctor en cuestión, para ver la manera de evitar estas complicaciones y tener plena conciencia antes de tomar la decisión.

Por su parte, hay ciertos efectos temporales que pueden venir luego de este tipo de procedimiento, pero que tienden a desaparecer con el paso de poco tiempo. Entre esos efectos temporales, podemos encontrar:

– Moretones que desaparecerán al cabo de aproximadamente unos diez días;

– Hemorragia leve durante las primeras 72 horas;

– Dolor e inflamación, que tienden a ser controlados con medicación específica (siempre debe ser ésta recetada por el cirujano);

– Síntomas de sinusitis, entre los que encontremos una alteración leve y temporal de la voz y la inflamación de los conductos nasales;

– Mareos y fiebre tras pasarse el efecto de la anestesia.

El cirujano determinará la mejor manera de evitar lo más posible este tipo de efectos, pero deben seguirse al pie de la letra sus indicaciones.

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