Deportes y Ejercicios

Plan de entrenamiento para principiantes

Solemos hablar acerca de rutinas de ejercicios de todo tipo, para las distintas partes del cuerpo y para las necesidades y objetivos de cada persona en particular. Sin embargo, no hemos hablado hasta ahora acerca de la forma en que debe emprenderse un proceso de entrenamiento del cuerpo.

Y es que no se trata de decidir hoy que vamos a comenzar y mañana ya estar haciendo ejercicios que pueden ser demasiado para nosotros; es importante conocer tus límites y los apropiados ejercicios de entrenamiento para principiantes.

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Por eso, si querés ponerte en forma con ejercicios pero nunca antes lo hiciste o llevás mucho tiempo fuera de práctica, lo ideal es que prestes atención a la rutina que nombraremos a continuación para saber de qué manera empezar tu nuevo entrenamiento. También consulta estas recomendaciones para empezar a entrenar después de mucho tiempo.

El comienzo en el ejercicio

La rutina que vamos a mencionar a continuación es apta tanto para hombres como para mujeres que no tienen experiencia en la actividad física y que desean empezar a entrenarse dentro de su casa.

Una de las claves para comenzar a movilizar nuestro cuerpo y, además, para lograr buenos resultados, es combinar correctamente entrenamiento de cardio y entrenamiento de fuerza. Una buena opción para ello puede ser alternar los días en que llevamos a cabo cada tipo de entrenamiento.

Pero, ¿a qué nos referimos con estos términos?

Bueno, cuando hablamos de entrenamiento cardio nos estamos refiriendo a ejercicios que tienen como función principal quemar grasas y bajar de peso, al tiempo que mejorar el funcionamiento de los pulmones y del corazón.

En lo que refiere al ejercicio de fuerza, este está destinado a desarrollar musculatura, tanto para tonificar como para aumentar la masa muscular.

Ambos estilos de entrenamiento son fundamentales y es importante combinarlos correctamente.

Si querés comenzar a entrenar en el seno de tu hogar, como decíamos con anterioridad, la mejor forma es alternar los días que nos dedicamos a cada uno de estos estilos de entrenamiento. En otras palabras, podemos, por ejemplo, dedicar cuatro días a la semana a entrenamiento: dos de cardio y dos de fuerza, alternados.

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Una rutina de ejercicios para empezar

A continuación, vamos a darte una alternativa que podés tomar en cuenta para comenzar con tu entrenamiento. Vale aclarar que se trata de una especie de guía tentativa, que podés ir modificando según tus necesidades, tus tiempos y objetivos.

  • Primer día: entrenamiento de fuerza

Una buena manera de dar inicio a nuestro entrenamiento y de motivarnos para continuarlo es eligiendo la actividad de fuerza para el primer día. Aunque pueda parecer muy corriente, es cierto que la mejor opción puede ser comenzar un día lunes, para adaptar la práctica a nuestra vida diaria.

Comenzar con entrenamiento de fuerza puede darnos energía para emprender la actividad de toda la semana. Por esto, algunas opciones que podés incorporar en este primer día son las siguientes:

Las zancadas

Las zancadas son perfectas para fortalecer las piernas y las rodillas. Al mismo tiempo, son un buen ejercicio para, desde el primer momento, irnos concientizando acerca de la importancia de una postura recta en la que cuidemos mucho la espalda.

Para hacer este ejercicio, el primer paso es pararnos en una postura recta, con los pies juntos. Vamos a dar un profundo paso hacia adelante, bajando la pierna delantera hasta formar con la rodilla un ángulo de 90°. En lo que refiere a la pierna trasera, ésta tiene que quedar con el talón mirando hacia el techo y la rodilla casi tocando el suelo (cuidado, es CASI, no debe tocar verdaderamente el piso).

Para comenzar, lo mejor es realizar alrededor de 3 series de 10 a 12 repeticiones cada una.

Las sentadillas

Este ejercicio es perfecto para trabajar todo el tren inferior del cuerpo, junto además con la parte abdominal. Lo que vamos a hacer es pararnos en una postura recta, con los pies separados al ancho de la cadera. Vamos a bajar la cadera, formando un ángulo de aproximadamente unos 90° con ambas rodillas hacia adelante (es importante tener cuidado de que la línea de las rodillas no supere la de los pies).

Al igual que en el caso anterior, lo conveniente para comenzar es hacer unas 3 series de 10 a 12 repeticiones cada una.

Mira también nuestra rutina para gluteos.

  • Segundo día: entrenamiento cardio

Al tiempo que nos ayudará a quemar calorías, el entrenamiento cardio nos dará mucha más energía para mantener nuestras actividades del resto del día. Un factor importante para sostener un entrenamiento con cardio es que éste no nos aburra. Por eso, lo mejor es buscar ejercicios que nos diviertan e irlos cambiando con el tiempo.

Para este primer día, vamos a elegir dos que se han convertido en los favoritos para quemar grasas y ganar energía y diversión a la vez: bailar Zumba y saltar a la soga.

El Zumba

El Zumba es hoy cada vez más popular entre quienes quieren bajar de peso. Se ha apoderado de las radios y de los gimnasios de todas partes. Sin embargo, no necesitás estar entre esas cuatro paredes para poder ponerlo en práctica, sino que podés disfrutarlo en la comodidad de tu hogar.

Una buena manera para aprovechar los beneficios cardio del zumba es mantener un ritmo constante durante al menos 10 a 15 minutos sin parar.

Zumba, una buena opción para principiantes
Zumba, una buena opción para principiantes

Saltar a la soga

No importa que hayas dejado de usar la soga cuando terminaste la escuela. Cualquier material que tengas y que pueda cumplir su función nos va a servir para esto. Se trata, simplemente, de saltar a la soga durante al menos 10 a 15 minutos.

Con lo mencionado con anterioridad, en sólo 30 minutos en el día, vas a estar realizando una excelente actividad cardiovascular.

  • Tercer día: entrenamiento de fuerza

Para este tercer día deberíamos ya sentirnos mucho más motivados. Y, como sabemos que es fundamental trabajar todas las partes de nuestro cuerpo, vamos a incorporar en este día los siguientes ejercicios excelentes:

La plancha

Si querés fortalecer y definir el abdomen, este ejercicio te va a encantar. Y, sino, no olvidemos que lo ideal es encontrar un equilibrio en el trabajo de todo nuestro cuerpo.

Al principio, este ejercicio puede parecer muy sencillo de realizar. Sin embargo, es más difícil de lo que parece.

Sobre una colchoneta, toalla o sábana que tengamos (lo que quieras) vamos a acostarnos boca abajo. Por delante, vamos a sostenernos apoyando los antebrazos, con los codos alineados a la altura de los hombros. Por detrás, nos vamos a sostener con las puntas de los pies.

Vamos a levantar nuestro cuerpo y a mantenernos en esa postura durante al menos unos 10 segundos, procediendo luego a bajar lentamente.

Es importante cuidar que nuestro cuerpo se mantenga alineado de forma recta durante todo el movimiento, no encorvar la espalda ni correr la cadera de lugar.

Las flexiones

Tomando en cuenta la postura utilizada en el ejercicio anterior, vamos a colocarnos de la misma manera, con la diferencia de que en vez de apoyarnos sobre los antebrazos, lo haremos sobre las manos. Vamos a subir y a bajar nuestro cuerpo, flexionando los brazos al bajar y manteniendo siempre la espalda recta y alineada, sin subir ni bajar las caderas.

Si es posible, lo ideal es hacer al menos unas 3 series de 10 repeticiones desde el principio, aunque podés reducir a 8 si te cuesta mucho.

Flexiones para principiantes
Flexiones para principiantes
  • Cuarto día: entrenamiento cardio

Finalmente, para el cuarto día podemos elegir salir a caminar y hacer bicicleta. Lo importante es que hagamos al menos unos 30 minutos de actividad cardio consecutivos, a un ritmo adecuado que nos genere algo de dificultad. Es a partir de los 30 minutos que comenzaremos a quemar grasas y a obtener otros beneficios propios de la actividad. Por eso, podés salir a caminar 30 minutos y hacer 15 de bicicleta, o dedicar a una sola de las opciones, reemplazándola en la semana siguiente para no aburrirte.

Esperamos que esta rutina tentativa para principiantes que desean comenzar a ejercitar su cuerpo te sea de utilidad y puedas tomar la determinación de comenzar. Los beneficios son innumerables.

Entrena en la comodidad de tu hogar

Muchas son las personas que piensan que, para lograr desarrollar y aumentar la masa muscular, es necesario internarse durante horas en un gimnasio utilizando grandes cantidades de peso. Por esto, no son pocos quienes renuncian a mejorar su masa muscular como consecuencia de no tener tiempo o dinero para acudir al gimnasio cuanto creen que es necesario. Sin embargo, es posible desarrollar la musculatura desde la comodidad de tu hogar.

En esta ocasión vamos a hablar acerca de los métodos para lograr desarrollar masa muscular sin necesidad de estar en el gimnasio, pudiendo así romper con esa errónea idea de que un cuerpo tonificado y fuerte es solamente para quienes pueden ir todos los días a este establecimiento.

¿Puedo ganar masa muscular en mi casa?

Durante muchos años se construyó una idea de que la única manera de tener un buen desarrollo de masa muscular solamente podía lograrse a partir de estar horas y horas en el gimnasio, prácticamente todos los días. Si bien no podemos negar que las máquinas y pesas del gimnasio sean verdaderamente buenas para lograr mejorar y aumentar la masa muscular, si cuestionamos que se trate del único método para lograrlo.

Son muchos los ejercicios de fuerza que podés realizar en la comodidad de tu hogar para alcanzar estos objetivos. A lo que sí se tiene que prestar atención es a ser constantes y saber combinar los ejercicios con una buena y equilibrada alimentación.

Muchos son los beneficios que podemos recibir de realizar actividad física con frecuencia en el seno de nuestro hogar. Entre estos, se destacan los siguientes:

– Desarrollo de fuerza

– Desarrollo y mejora del sistema cardiovascular

– Mejoras significativas en la coordinación de las distintas partes del cuerpo

– Mejor control sobre los propios músculos

– Pérdida de peso y reducción de la grasa corporal

– Aumento muscular sin grasa

– Fortalecimiento de ligamentos y tendones

Como decíamos con anterioridad, es importante, si queremos lograr estos objetivos, ser constantes en nuestra actividad física. No lograremos desarrollar masa muscular ni obtener de nuestra actividad ningún beneficio si realizamos ejercicios una vez a la semana durante unos pocos minutos. Se trata de pensar correctamente nuestra rutina, establecer nuestros tiempos para poder llevarla a cabo y cumplir, teniendo importantes objetivos en mente.

Son los objetivos los que nos pueden llegar a servir de incentivo para avanzar en nuestro ejercicio. Por esto, es importante conocer nuestro cuerpo y su potencialidad y establecer objetivos que sean realistas y sinceros. Una vez con ellos en mente, vamos a poder caminar en su cumplimiento.

Una alimentación adecuada

Antes de realizar cualquier tipo de modificación en los hábitos alimenticios, es fundamental acudir a un médico nutricionista que pueda verificar nuestro estado de salud, conocer los deseos que tenemos sobre nuestro cuerpo y, a partir de ese momento, brindarnos una alimentación adecuada, que nos ayude a contar con la energía suficiente y, al mismo tiempo, en la que no nos falte ningún nutriente importante para tener un buen estado de salud.

No se trata de poner al lado de nuestro plato un cuaderno en el que estemos anotando la cantidad de calorías que consumimos. Para lograr cambios positivos en la forma de nuestro cuerpo, es importante lograr un equilibrio entre la salud de éste, la mente y el alma. Por esto, someternos a dietas extremistas, independientemente de que estemos buscando bajar de peso o solamente aumentar masa muscular, puede no sólo ser riesgoso para la salud, sino también contraproducente para dichos objetivos. Esto tiene que ver, principalmente, con que las dietas extremistas tienden, por un lado, a ser muy difíciles de mantener en el tiempo. Es muy frecuente en las personas que adoptan este tipo de régimen alimenticio que, tras sostenerlo durante un tiempo, tengan luego una “recaída” profunda en una alimentación poco saludable y con grandes volúmenes de calorías. Al mismo tiempo, estas dietas extremistas tienden a dirigirnos solamente hacia esos objetivos estéticos, pero no suelen contemplar que nuestro cuerpo cuente con todos los nutrientes necesarios para contar con un óptimo estado de salud.

En este sentido, lo mejor es acudir a un nutricionista que pueda brindarnos una dieta saludable, equilibrada, en la que nada nos falte. Además, es una buena idea modificar nuestros hábitos alimenticios, pero, como siempre, de forma saludable. Es en este punto que muchas personas comienzan a cambiar su alimentación en base a la conocida pirámide invertida. Hablamos de potenciar y nutrir nuestros desayunos, rediciendo el volumen de las comidas a lo largo del día. Además, muchos especialistas recomiendan ingerir alimentos más veces al día, para llegar mejor a cada comida.

Ejercitar la masa muscular

Una vez aclarado lo anterior, llega el momento de conocer los mejores ejercicios que podés realizar en tu casa para cumplir tus metas de desarrollar y aumentar tu masa muscular. Para hacerlos correctamente, debemos ponernos en papel de ser nuestros propios entrenadores, ordenando nuestros ejercicios, la cantidad de series y de repeticiones que hacemos de cada uno, la cantidad de días a la semana, cuáles hacer cada día, etc. Debemos elaborar nuestros propios programas de entrenamiento.

Una buena alternativa para ser constantes y trabajar bien las distintas partes del cuerpo, podría ser realizar menos tiempo de actividad por día, pero más días a la semana. Si bien esto depende de las preferencias de cada persona, hay quienes prefieren entrenar, por ejemplo, cinco días a la semana, pero trabajando una parte solamente del cuerpo cada día. Este puede ser un buen método para ser constantes, ya que si querés ver resultados equilibrados, no vas a querer trabajar sólo algunas partes del cuerpo y vas a poder administrar mejor tus tiempos de entrenamiento.

Una alternativa que proponen algunos especialistas para llevar a cabo las repeticiones de ejercicios, es hacerlas como si fuera en una escalera, es decir, aumentando progresivamente la cantidad. Por ejemplo, proponen hacer una repetición y descansar. Luego, hacemos dos y descansamos. Luego tres y así sucesivamente, hasta donde nuestra resistencia corporal nos lo permita.

Antes de pasar a ver los ejercicios en cuestión, es importante tener dos factores fundamentales en cuenta para realizarlos correctamente:

– La velocidad: no se trata de hacer los ejercicios más rápido para poder hacer más. Cuando estamos buscando generar masa muscular, mantener movimientos lentos y controlados es fundamental para hacerlos bien. Vale más un movimiento bien hecho que muchos realizados de forma incorrecta.

– La respiración: la respiración es una de las partes más importantes si queremos tener resistencia para hacer los ejercicios. Saber exhalar al realizar la fuerza e inhalar al regresar a la postura y tener cuidado de no cortar la respiración cuando estamos sosteniendo una posición son claves muy importantes.

Lee también: Recomendaciones antes de empezar a entrenar después de mucho tiempo

Ahora sí, ¡vamos a ver los ejercicios!

Ejercicios

Ahora, vamos a ver algunos ejercicios que no pueden faltar en una rutina que apunta a desarrollar y aumentar la masa muscular.

  • Las flexiones
Flexiones de brazos
Flexiones de brazos

Este es uno de los más clásicos y que no falta en ninguna rutina de ejercicios, sea que la hagas en tu casa o dentro de un gimnasio. Esto tiene que ver con que es una actividad perfecta para fortalecer los músculos de los brazos, de la espalda y del abdomen.

Para hacerlas, lo primero que vamos a hacer es acostarnos boca abajo con el cuerpo recto sobre una colchoneta (también podés usar una toalla o manta vieja). Con las manos boca abajo y los dedos mirando hacia adelante, vamos a posicionar éstas a la altura de nuestros hombros, con los codos flexionados. En la parte trasera, lo que vamos a hacer es apoyar las puntas de nuestros pies. Con mucho cuidado de que nuestra espalda quede derecha y alineada con el resto del cuerpo, vamos a levantar nuestro cuerpo usando la fuerza de los brazos, hasta que éstos queden absolutamente extendidos. Una vez arriba, volvemos a bajar lentamente.

Hay también una manera de hacer que este ejercicio sea más exigente para nuestros músculos. Esta, consiste en colocarnos en la misma posición ya mencionada, pero, una vez arriba, tirar nuestro cuerpo un poco más hacia adelante de los brazos, quedando en una postura que, al bajar, dejaría nuestras manos a la altura del pecho y ya no de los hombros. De esa manera, hay también un mayor trabajo del área de los tríceps.

  • La elevación de rodillas

Este ejercicio es un tanto más difícil para realizar en el hogar, ya que necesitamos contar con algo de lo que colgarnos. No hace falta estar en un gimnasio, ya que a veces, sin darnos cuenta, contamos en casa con superficies que podrían ser óptimas para ello. ¡Cuidado! Es importante que sea un área firme que pueda sostener nuestro peso sin que esto signifique riesgo alguno. Si contás con algún lugar de esta índole, te contamos cómo hacer el ejercicio.

Lo primero que vamos a hacer es, como ya se dijo, colgar nuestro cuerpo de una barra o algo similar, pudiendo estar bien agarrados con las manos. Estas, van a estar separadas a un ancho un poco superior al de los hombros. Una vez en esa postura, vamos a subir las rodillas en dirección al pecho, manteniendo los brazos flexionados y a volver a bajar.

Se trata de un ejercicio perfecto para trabajar resistencia y abdominales.

  • Las dominadas

Relacionado con el anterior, aparecen las dominadas. Este ejercicio, además de ayudarnos a trabajar el área abdominal, es excelente para trabajar los brazos, los hombros y la espalda.

Vamos a colocarnos en la misma posición que en el caso anterior, con la diferencia de que esta vez vamos a subir la totalidad del cuerpo, pasando la cabeza por detrás de la barra. Se recomienda que las piernas permanezcan flexionadas. Al subir, nuestros codos deben quedar también claramente flexionados, extendiéndose lentamente al bajar. Es fundamental que este ejercicio se haga con lentitud y mucho cuidado, ya que podemos lastimarnos gravemente en caso contrario.

  • El paso de oso

Este es otro de los grandes clásicos cuando de trabajar musculatura se trata. Es, además, un ejercicio que fue pensado para divertirse al mismo tiempo que se logra fortalecer el cuerpo y desarrollar masa muscular. ¿Por qué divertirse? ¡Por cómo se realiza!

Lo que vamos a hacer es colocarnos como si fuéramos a gatear. Vamos a, en primera instancia, poner las manos separadas a una distancia un poco superior al ancho de los hombros. También, para adelantar nuestro paso, vamos a flexionar una pierna hacia adelante al tiempo que dejamos la otra lo más extendida posible.

Si bien al principio es posible que no sientas que este ejercicio trabaja tus músculos, vas a comenzar a sentirlo al cabo de un rato de practicarlo. La principal ventaja de éste es que pone en movimiento una gran cantidad de músculos diferentes de todo el cuerpo, al mismo tiempo.

  • Los fondos de tríceps

Este ejercicio podés hacerlo sosteniéndote de cualquier silla, banca o mesa baja que tengas en la casa. Es excelente para desarrollar musculatura en el área de los tríceps y requiere solamente del peso de nuestro propio cuerpo (aunque, si tenés una pesa en tu casa o algo que puedas colocar sobre tu pelvis una vez que ya llevas tiempo largo haciendo este ejercicio y tu cuerpo se ha acostumbrado, mejor, ya que requerirás de más fuerza).

Lo que vamos a hacer es sentarnos en el borde del soporte que elijamos, apoyando las manos en el mismo, con los puños mirando hacia afuera. Sosteniéndonos solamente de las manos, vamos a adelantar nuestro cuerpo, en la misma posición de sentados (pero con las piernas extendidas hacia adelante) y a bajar y subir. Al momento de bajar, nuestros codos se flexionarán creando un ángulo aproximado de unos 90°, extendiéndose al subir.

Podés encontrar más ejercicios sencillos para brazos acá.

  • Los desplantes

También conocidos, estos ejercicios son excelentes para trabajar las piernas, los glúteos y la fuerza abdominal.

Para hacerlos, vamos a pararnos en una postura bien recta, con los pies separados al ancho de la cadera. Vamos a dar un paso hacia adelante, depositando todo el peso de nuestro cuerpo sobre esa pierna con la que damos el paso. Vamos a bajar manteniendo la espalda recta, hasta que la pierna delantera quede formando un ángulo de aproximadamente unos 90°. En cuando a la pierna trasera, con el talón mirando hacia el techo y la rodilla hacia el piso, bajamos hasta una distancia cercana a éste, pero teniendo cuidado de que esa rodilla no llegue en ningún momento a tocar el suelo.

Volvemos a la postura inicial.

Esto puede hacerse tanto alternando las piernas como finalizando las repeticiones con una y procediendo con la siguiente.

En caso de contar con pesas en la casa, se puede añadir peso sosteniendo una pesa con cada mano, con los brazos extendidos.

Desplantes con peso
Desplantes con peso
  • La extensión de tríceps, de costado

Este ejercicio casero es tan fácil de realizar como efectivo para los tríceps. Lo que vamos a hacer es acostarnos de costado sobre una colchoneta o directamente sobre el piso. En este último caso, es posible que necesitemos colocar un almohadón debajo de nuestra cadera, para no sentir dolor por la dureza de la superficie en la que estamos. Es importante cuidar que todo nuestro cuerpo quede alineado en línea recta. El brazo que está abajo, lo vamos a cruzar por la altura de nuestro pecho, sosteniéndonos el hombro contrario con su mano. En cuanto al brazo que está en la parte superior de la postura, vamos a cruzarlo también por delante, apoyando la mano en el suelo a la altura de los hombros. Sosteniéndonos con esa mano y haciendo fuerza con el tríceps vamos a levantar la parte superior del cuerpo, hasta que el brazo quede extendido. Volvemos a bajar lentamente. Es importante que estos movimientos se lleven a cabo de forma lenta para no golpearnos ni sufrir el riesgo de padecer golpes por resbalos.

  • Los Fondos

Debido a lo efectivos que son para el trabajo de los tríceps, hay varios tipos de fondos para estos. En esta ocasión te vamos a hablar acerca de una manera distinta de llevarlos a cabo.

Lo primero que vamos a hacer es buscar dos superficies un poco altas y estables de las que podamos sostenernos. Pueden ser dos sillas fuertes, una mesa y un mueble que tengan la misma altura, entre otras opciones.

Vamos a colocar cada una de ellas a un lado de nuestro cuerpo, manteniendo una distancia de unos pocos centímetros entre estos soportes y nuestro cuerpo. Con los brazos extendidos en vertical, vamos a sostenernos colgando con las piernas flexionadas hacia atrás. Desde ese punto, vamos a bajar el cuerpo flexionando los codos hacia atrás, logrando que la parte superior del brazo quede paralela al suelo. Una vez ahí, vamos a volver a subir extendiendo los brazos.

La mayor dificultad de este ejercicio radica en que debemos con los brazos soportar el peso total de nuestro cuerpo suspendido.

  • Los Curls de Antebrazo

Aunque es frecuente observar hacer este ejercicio con pesas o con barra de peso del gimnasio, también podemos hacerlo con cualquier cosa que tengamos en la casa y que sea un poco pesada.

¿Cómo? Podemos atar unas botellas llenas de arena, libros grandes o cualquier cosa con peso y sostenerlas, con la palma de las manos murando hacia el techo. Vamos a levantar haciendo fuerza con el antebrazo paralelo al suelo.

  • Las sentadillas

Quizá ya te cansaste de leer sobre este ejercicio. Sin embargo, esto ocurre porque es uno de los mejores para trabajar la musculatura del área de las piernas y los glúteos, al tiempo que también tiene una importante influencia sobre el abdomen y sobre la postura. Es uno de los ejercicios que más fibras del cuerpo pone en movimiento al mismo tiempo. Por eso y por si no lo sabías, vamos a contarte cómo hacerlo en tu casa.

En caso de que tengamos pesas en casa, vamos a agregarlas al ejercicio. En caso contrario, podemos hacer el ejercicio de todas maneras.

Para hacerlo, vamos a pararnos con los pies separados a un ancho un poco superior al de nuestras caderas. Los dedos de los pies deben mirar hacia adelante y tenemos que tener cuidado de mantener la espalda recta, sin encorvarla. Vamos a bajar lentamente tirando la cadera hacia atrás, formando un ángulo de 90° con las rodillas flexionadas. Es importante tener cuidado de mantener la espalda lo más derecha posible incluso cuando bajamos, ya que solemos llevarla hacia adelante y eso puede lastimarnos.

Los mencionados son sólo algunos de los ejercicios que podés realizar en la comodidad de tu hogar para desarrollar masa muscular. Que no te digan que sólo podés tener el cuerpo que querés yendo al gimnasio. Sé constante y vas a ver cómo los resultados comienzan a aparecer por tu cuenta. Lo importante es la decisión.