Odontología

Hablemos sobre el diseño de sonrisa

Hoy vamos a hablar de una tendencia que se ha vuelto muy popular en el último tiempo como consecuencia de los buenos resultados que trae para la salud y el aspecto de la boca. Nos referimos al diseño de sonrisa. Esta técnica consiste en, literalmente, “diseñar la sonrisa”, mediante diversos procedimientos como blanqueamientos, micropulidos, ortodoncia, entre otros. Existen distintos tipos de diseño de sonrisa, más o menos invasivos, depeniendo de las características del paciente.

Todo lo que tenés que saber del diseño de sonrisa

En pocos términos, lo que conocemos como diseño de sonrisa consiste en llevar los dientes a excelentes condiciones en tanto el color y la forma. Se trata de una estrategia que se desarrolla teniendo en cuenta los rasgos del paciente, su rostro y su forma de ser.

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta en el diseño de sonrisa tiene que ver con los objetivos. ¿Por qué? Bueno, porque muchas veces las personas se acercan a especialistas buscando un diseño de sonrisa ideal que han visto en alguna fotografía de revista o en la televisión. Sin embargo, ese diseño que les interesó puede no ser adecuado para su rostro en particular. El riesgo que se corre si se tienen objetivos que no coinciden con las propias características, es la posibilidad de que los dientes puedan acabar viéndose falsos.

En la actualidad, los desarrollos en diseño de sonrisa buscan lograr mejorías que se vean naturales, agradables y armónicas.

Podríamos concluir, entonces, que el diseño de sonrisa es una práctica odontológica que tiene por fin llevar los dientes de su estado actual a uno visiblemente más saludable, limpio y agradable.

Los distintos tipos de diseño de sonrisa

Ahora que el diseño de sonrisa es una práctica cada vez más difundida y se conoce mucho más al respecto, podemos dar cuenta de diversos estilos a partir de los cuáles se puede llevar a cabo este procedimiento.

Te vamos a contar ahora acerca de los distintos tipos de diseño de sonrisa que podés encontrar.

Un diseño no invasivo

Podríamos decir que estamos, en este caso, frente al diseño de sonrisa más frecuente de todos. Además, es el que menos molestias trae consigo.

Generalmente, este tipo de diseño de sonrisa no invasivo se aplica en pacientes que requieren de cambios mínimos.

Siendo un procedimiento de lo más sencillo y rápido, la mayor parte de los pacientes que pasan por este procedimiento no tienden a padecer tipo alguno de efecto secundario. Como mucho se han manifestado casos de cierto nivel de sensibilidad durante los primeros días posteriores a la práctica, que desaparece por sí misma.

Dentro de los procedimientos que tienden a encontrarse dentro de la categoría de diseño de sonrisa no invasivo, podemos encontrar algunos de los siguientes tratamientos:

Blanqueamiento dental (sea con cubetas, con luz led o con un procedimiento combinado);

– Limpieza y profilaxis;

– Micropulido de los bordes de los dientes;

– Microabrasión del esmalte dental;

– Recontorneado de las encías;

– Resinas (que apuntan a mejorar la forma de los dientes).

Un diseño a través de ortodoncia

Por ortodoncia podemos entender a una serie de movimientos y de prácticas que apuntan a mejorar la forma y el color de los dientes, tanto con fines estéticos como funcionales.

Para llevar a cabo este procedimiento, se da inicio mediante una higiene general que apunta a remover la placa dental, las manchas extrínsecas y los cálculos. Una vez que se ha finalizado esta primera parte, se puede proceder ya al tratamiento de ortodoncia.

Una vez que se ha finalizado la ortodoncia, se pasa nuevamente por un proceso de desmanchamiento y de limpieza. También se puede aplicar un blanqueamiento si el paciente así lo requiere.

Vamos a enumerar los procesos que los especialistas tienden a llevar a cabo cuando se trata de un diseño de sonrisa a través de ortodoncia:

– Una evaluación completa del caso del paciente

– Una radiografía panorámica para conocer en detalle la forma de la mordida

– Fotografías, tanto intraorales como extraorales

– Impresiones a partir de las cuales se efectuará la aparatología

– Colocación de la aparatología

– Retirada de los aparatos utilizados

– Los retenedores

Un diseño a partir de carillas

Hoy en día, se reconoce que las carillas dentales son un excelente método para lograr una sonrisa perfecta y soñada. Cuando hablamos de carillas nos referimos a piezas de porcelana muy finas que se unen en la parte frontal de la dentadura.

Habitualmente el diseño de sonrisa a partir de carillas se recomienda en los pacientes que cuentan con desgastes excesivos o con manchas persistentes u oscuras que no pueden ser retiradas en su totalidad con blanqueamiento dental.

Este procedimiento se lleva a cabo realizando un tallado de forma superficial en los dientes que tienen problemas. Lo más frecuente es que se trate de los dientes frontales de la sonrisa, aplicando blanqueamiento en los dientes contiguos para que no se noten diferencias en el color entre los tratados con carillas y los demás.

Una de las mayores ventajas, además, de este tratamiento, tiene que ver con que cuenta con un riesgo muy bajo de daño irreversible de los dientes intervenidos.

Un diseño complejo

Algo a destacar fundamentalmente de este estilo de diseño de sonrisa, tiene que ver con que debe ser llevado a cabo por un conjunto multidisciplinario de profesionales del área. Entre estos profesionales podemos encontrar cirujano oral, periodoncista, odontólogo estético, rehabilitador oral y endodoncista.

El primer paso en este caso es realizar un examen clínico del estado de salud de la boca del paciente. Luego de eso, se procede con las limpiezas orales pautadas y con las cirugías (éstas en caso de ser necesarias).

Este procedimiento requiere de un tiempo considerable de recuperación. Una vez finalizado éste, se realizan blanqueamientos, carillas, coronas y resinas, según sea pertinente.

En comparación con los métodos de diseño de sonrisa mencionados con anterioridad, podemos decir que éste es el que más control posterior a la intervención requiere. Se debe cumplir con las revisiones periódicas en los plazos en que el especialista lo indique. Lo más frecuente es que se soliciten visitas médicas que se efectúen cada un plazo de 6 meses aproximadamente. De todas maneras, esto debe ser determinado por el especialista.