Nutrición

Los minerales

Una buena nutrición es fundamental para mantener un buen estado de salud y optimizar el funcionamiento de nuestro organismo. Es aquí donde los nutrientes juegan un papel fundamental para todos los seres humanos. Por ello, en esta ocasión, te contaremos todo lo que necesitás saber acerca de los minerales.

¿Qué son los minerales?

Los minerales, consisten en compuestos naturales, no orgánicos. Estos, representan alrededor del 4% al 5% del peso total del organismo.

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Los minerales son fundamentales para garantizar el correcto y más óptimo funcionamiento del organismo. Asimismo, estos, son los que contribuyen a la formación y el mantenimiento de los huesos, a la generación de las hormonas, como así también a la regulación del ritmo y el funcionamiento cardíaco.

Los tipos de minerales

Podríamos clasificar a los minerales en dos grandes grupos. Por un lado, se encuentran los macrominerales y, por otro, los oligoelementos.

A continuación, te contaremos todo lo que necesitás saber sobre cada uno de estos grupos.

Los macrominerales

Hablemos primero de los macrominerales. Estos, reciben este nombre debido a que son los requeridos por nuestro organismo en mayores proporciones. Dentro de los macrominerales, se incluye a los siguientes:

  • El calcio
  • El magnesio
  • El fósforo
  • El sodio
  • El azufre
  • El potasio
  • Y el cloro

Cada uno de estos minerales cuenta con una amplia cantidad de funciones. De todas maneras, podríamos decir que, en general, la función principal de todos ellos es la de garantizar el buen funcionamiento del organismo.

La mejor manera de obtener todos los minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo, es con la dieta.

Macrominerales y sus funciones

Minerales en los alimentos, ¿dónde encontrarlos?
Minerales en los alimentos, ¿dónde encontrarlos?

Hablemos un poco de los distintos macrominerales.

El calcio

El calcio es el principal responsable de la formación y dureza de los dientes y de los huesos del cuerpo. Este, se encuentra mayoritariamente en los alimentos lácteos, como así también en sus derivados. Asimismo, el calcio puede encontrarse en las hortalizas de hojas verdes (brócoli, repollo, nabos, col rizada, entre otros), en algunos frutos secos (como las almendras, las legumbres y las semillas de girasol) y, también, en algunos pescados (tales como el salmón y las sardinas).

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El magnesio

El magnesio cumple un rol fundamental en el funcionamiento de las enzimas del cuerpo. Este se encuentra, principalmente, en las frutas, en los vegetales y en algunos frutos secos. Estos últimos, constituyen el grupo que mayores reservas de magnesio contiene. Al mismo tiempo, se pueden encontrar abundantes cantidades de magnesio en los cereales, las legumbres y el tofu.

El fósforo

Al igual que el calcio, el fósforo también participa activamente en la formación de los huesos y de los dientes. Este, se obtiene, esencialmente, de alimentos con alto contenido proteico, como las leches (no desnatadas) y las carnes. Por otra parte, puede encontrarse, también, en alimentos como el pan integral y los cereales.

El sodio

El sodio participa directamente en las funciones de los músculos y de los nervios. A su vez, ayuda a mantener el equilibrio de líquidos en el interior del cuerpo. Podríamos decir, con facilidad, que la mayor fuente de sodio es el cloruro de sodio, es decir, la sal común.

El azufre

El azufre es el mineral que cumple una función central en la síntesis del colágeno, interviniendo directamente en el metabolismo de los lípidos. El azufre puede encontrarse, mayormente, en los quesos, las legumbres, las carnes rojas, los frutos secos, el ajo y la cebolla, entre otros alimentos.

El potasio

El potasio funciona como una suerte de comunicador entre los músculos y los nervios del cuerpo. Este se obtiene, esencialmente, de verduras como la espinaca y las zanahorias y, también, de frutas como las bananas, las uvas, las naranjas y las moras.

El cloro

Al igual que el sodio, el cloro es el que mantiene el equilibrio en los líquidos del cuerpo. Este macromineral se obtiene, esencialmente, de la sal de mesa y de verduras como la lechuga y las algas marinas.

Los oligoelementos

Incorporar oligoelementos a tu cuerpo a través de una buena alimentación
Incorporar oligoelementos a tu cuerpo a través de una buena alimentación

Hablemos ahora del otro gran grupo de minerales: los oligoelementos. Estos, son aquellos que, si bien resultan esenciales, sólo se requieren en pequeñas cantidades.

Dentro de este grupo, podemos mencionar los siguientes:

  • El hierro
  • El zinc (o cinc)
  • El cobre
  • El manganeso
  • El yodo
  • El selenio
  • El flúor
  • Y el cobalto

Oligoelementos y sus funciones

El hierro

El hierro es el encargado del transporte de oxígeno a lo largo de nuestro cuerpo. La carencia de este tipo de oligoelemento es una de las causas más frecuentes de anemia. El hierro puede encontrarse, esencialmente, en las carnes rojas, algunas verduras de hoja verde, las legumbres, los huevos, los cereales, las frutas deshidratadas, como así también en pescados como el atún y el salmón.

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El zinc

El zinc (también conocido como cinc) es el que favorece el sistema inmunológico. Este, se encuentra en las legumbres, las nueces, la levadura, como así también en las carnes de cerdo y cordero.

El cobre

El cobre cumple un rol fundamental en la conformación de los glóbulos rojos. El cobre se obtiene mayormente de las verduras verdes, las frutas deshidratadas, las legumbres, las nueces y los mariscos.

El manganeso

Si bien no se sabe específicamente qué funciones cumple el manganeso, se reconoce como fundamental para el manejo del organismo.

El manganeso se encuentra en las legumbres, el té, los cereales integrales, las semillas y las verduras de hoja verde.

El yodo

El yodo es fundamental para la formación de las hormonas tiroideas. Al mismo tiempo, cumple un rol esencial durante el embarazo. Este, se obtiene de los lácteos, la sal, los cereales y ciertos vegetales y frutas. Al mismo tiempo, es abundante en ciertos pescados como los mariscos, el atún y el bacalao.

El selenio

Al igual que el yodo, es fundamental para la formación y la regulación de la hormona tiroidea. Las principales fuentes de selenio son: los lácteos, las carnes, el pan integral, los cereales y los mariscos.

El flúor

Al igual que el calcio, el flúor interviene en la formación y el mantenimiento de los huesos y los dientes. Este, se obtiene de vegetales verdes, mariscos, pescados azules, aguas fluoradas, té y café.

El cobalto

Finalmente, el cobalto estimula el buen funcionamiento de los glóbulos rojos del organismo. Se encuentra, sobre todo, en los quesos, las carnes rojas, los cereales integrales, los pescados, ciertas frutas (como la cereza y la pera), las legumbres, los frutos secos y las almejas, entre otros.

Es importante tener en cuenta que, tanto la carencia como el exceso de minerales, puede ser perjudicial para el organismo.

En sus distintos tipos, los minerales resultan fundamentales para mantener una buena nutrición y, en consecuencia, una buena salud.

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