Pediatría

Crecimiento y desarrollo de tu bebé mes a mes

El crecimiento de un bebé es un proceso que amerita tanto de la supervisión de los padres como de los pediatras, ya que es uno de los indicadores de la buena salud del bebé. El objetivo de hacer un seguimiento bien minucioso todos los meses, es identificar a tiempo, cualquier anormalidad o retraso en su crecimiento y desarrollo, o incluso un trastorno de cualquier índole que afecte su evolución.

Contenido de este artículo

Crecimiento del bebé

Muchos padres siempre tienen curiosidad por saber por qué su bebé está más o menos gordo que otros bebés, o por qué no crece más rápido o al mismo ritmo que otros niños. Por lo tanto, partiendo de la premisa de que todos los bebés no avanzan al mismo ritmo y que cada uno tiene su propio patrón de crecimiento durante los primeros meses, el pediatra tiene el deber de dar a conocer los rangos normales de desarrollo para asegurar una buena salud del bebé.

Cotizar tu próxima cobertura médica

Desde el embarazo hasta el nacimiento del bebé, todos los meses, los especialistas pesan y miden al bebé, llevando un control de su desarrollo con los datos recopilados sobre las curvas de crecimiento y la corpulencia. Durante los primeros meses de vida, el bebé crece muy rápido y su peso se podría llegar a multiplicar hasta por dos.

Desarrollo de bebé durante el embarazo

Durante el embarazo, el desarrollo de cualquier bebé tiene patrones similares durante todos los meses, generalmente el aumento de peso de un bebé es mayor los últimos meses antes del parto, mientras que un embarazo de gemelos, los bebés presentan el mismo tipo de desarrollo hasta la semana 28, luego la tasa de crecimiento disminuye gradualmente.

Todos los meses en el control del embarazo antes del parto, el ginecólogo mide el abdomen de la madre para controlar el desarrollo fetal; la altura del útero refleja el crecimiento de su bebé. El especialista también realiza todos los meses un ultrasonido para medir los diámetros de la cabeza y el abdomen del bebé, así como la longitud del fémur para evaluar su tamaño en cada mes de gestación y luego compararlo con una tabla estadística de embarazo.

El ginecólogo indicará si el bebé está subiendo de peso normalmente o si la madre necesita aumentar el consumo de calorías durante el embarazo y optimizar su dieta hasta que el bebé recupere el peso ideal antes del parto.

En este aspecto, la placenta juega un papel extremadamente importante durante el embarazo, ya que es la responsable de extraer los aminoácidos de las proteínas presentes en el sistema sanguíneo, para garantizar el desarrollo del bebé. También le proporciona otros nutrientes, tales como: vitaminas, minerales y ácidos grasos, que el bebé requiere para el desarrollo antes del parto y la buena salud.

Mirá más información sobre el desarrollo de tu bebé en el embarazo.

Crecimiento del bebé en sus primeros dos años

A los dos años de vida del bebé, se realiza la última evaluación obligatoria de la primera infancia, donde el pediatra tiene un progreso del crecimiento físico y el desarrollo neurosensorial del niño, así como de su evolución psicoafectiva, desde que ha sido un bebé.

En cuanto al peso, los niños de dos años deben pesar en promedio 12 kg, mientras que la medida de su circunferencia cefálica está alrededor de los 85 cm, una pequeña diferencia puede existir entre un varón y una hembra.

Límite de edad del bebé para aprender a caminar

Generalmente, los niños caminan alrededor de 15 meses, el desarrollo más temprano es a los 10 meses, algunos niños esperan 18 meses o más, 2 años es, sin embargo, el límite de edad en el que los niños deben aprender a caminar. En el caso opuesto, es esencial realizar un examen neurológico completo al bebé, con un especialista para determinar su desarrollo.

Si el niño ya ha estado caminando desde hace algunos meses, no hay duda de que su forma de moverse es más acertada y menos torpe. A los dos años, el niño pivota sobre sí mismo, cambia de dirección, se agacha y se levanta, sube las escaleras.

También sabe cómo subir y bajar unos pocos escalones solo, inclusive poniendo un pie en un escalón y el otro en el siguiente, como un adulto. Pero puede incluso negarse a hacerlo, en este caso, no se recomienda forzar el bebé, ya que su maduración psicológica puede no estar lo suficientemente avanzada.

Progreso del habla del bebé

Con respecto al lenguaje, los niños con dos años, por lo general, están en capacidad de hacer una oración de dos palabras, o incluso más. Como por ejemplo “tu- papá”, “pastel cho-colate”, “no-agua,”.

No importa si las palabras están mal articuladas o son difíciles de entender, el progreso del bebé vendrá después. En este caso es muy prematuro asegurar que el niño tiene algún retraso para hablar, ya que algunos bebés comienzan hasta los 3 años.

Sin embargo, aun cuando el bebé no emite frases o palabras completas, lo esencial es que el niño pueda entender perfectamente una orden, como por ejemplo, “tráeme la pelota”, en consecuencia, su respuesta y ejecución física, debe estar asociada a la orden recibida.

Importancia de la alimentación en el bebé

El papel de la dieta en el bebé durante la primera infancia es sumamente importante para su crecimiento, desarrollo y buena salud. Una buena alimentación ayudará a prevenir de forma temprana, patologías que se puedan presentar en la edad adulta.

Ingesta de proteínas

Durante los primeros 3 años de vida, factores como las proteínas en la alimentación, influyen en el desarrollo metabólico y en el crecimiento de los bebés. Dado que la leche materna es la alimentación ideal, las proteínas deben ser de calidad y cantidad similares a las de la leche materna.

Ingesta de hierro

La deficiencia de hierro en la alimentación, disminuye la producción de glóbulos rojos, esto afecta la salud y el crecimiento del bebé, porque causa una tendencia a la anemia y a las infecciones pulmonares. El hierro también juega un papel en el grado de atención del aprendizaje y estimula el rendimiento intelectual del bebé, así como la hormona del crecimiento.

Ingesta de grasa

El rápido crecimiento y el desarrollo del bebé, requiere una mayor ingesta de grasa y ácidos grasos esenciales en su alimentación, debido a un mayor gasto de energía en relación con el peso corporal y la maduración cerebral.

Si se registra una deficiencia en la alimentación o un aumento en la obesidad desde que es un bebé hasta la primera infancia, es posible que se vea afectada su salud en la adultez con enfermedades cardiovasculares y trastornos del comportamiento.

Educación del niño

Lograr que un hijo se comporte respetuosamente a los dos años, es una tarea muy difícil, y a veces imposible. Esto se debe en parte, al hecho de que a los dos años las habilidades del lenguaje y actitud de un bebé, todavía están en pleno desarrollo.

Los padres regularmente no les dan a sus hijos el respeto que les exigen. A veces es difícil esperar pacientemente a que un bebé de dos años manifieste su opinión, pero eso es importante. Por lo que los padres deben ponerse a la altura de su hijo, mirarlo a los ojos y hacerle entender que lo que él les dice les interesa.

Por lo tanto, el ejemplo, es la mejor forma de enseñarles desde que son bebés, a escuchar con la misma atención. Esto aplica también para enseñarlos a tener cortesía, permanecer en calma, aceptar desacuerdos, establecer límites y a comportarse respetuosamente.

Sociabilización del bebé

Socializar quiere decir integrar las reglas sociales, y no es un acto espontáneo en todos los niños. Los padres, sin embargo, pueden tratar de establecer algunos comportamientos desde que son bebés, tomando como premisa, que el resultado es el fruto de la acción coherente de los adultos que rodean al bebé, como padres, abuelos y educadores.

Entre los 2 y 3 años, los niños mejoran enormemente su capacidad de comunicarse con otros bebés, los intercambios verbales aceleran su proceso de socialización.

Cuando se satisfacen sus necesidades desde bebé, cuando tiene intercambios de calidad con sus padres y no se siente amenazados por otros niños, el bebé crece de manera segura. Esta sensación de seguridad es un activo considerable para la integración en una vida social.

Afectos del bebé

A partir de las primeras semanas de vida, el bebé no solo aprende a alimentarse sino también a sentir amor y afecto. Estos vínculos emocionales se tejen de acuerdo con las atenciones que se le brinda a diario, a través de las palabras, las canciones, las caricias, las risas y las muecas; y en lograr descifrar lo que el bebé quiere cuando llora o grita.

Apego del bebé

Todos los bebés, de forma natural, experimentan una gran dependencia, principalmente hacia su madre desde el parto, porque cambia de un entorno gestacional a un entorno terrestre del cual no conoce nada. Por lo tanto, el bebé se vuelve completamente dependiente de sus padres mientras transcurren los meses, y es por esto que verlos desaparecer, resulta insoportable para ellos, y se manifiestan entre llantos y gritos hasta que regresen y le vuelvan a proporcionar su seguridad.

Durante los primeros años de vida, el bebé necesitará la atención de parte de su protector, para desarrollar un sentido de seguridad emocional. Esta sensación en el bebé, más tarde, está directamente relacionada, y es la primera referencia, con la estabilidad física y emocional de la que gozará en la adultez.

1- Primer mes de vida

Bebé de 1 mes

Has soñado con este momento durante meses, desde que supiste que tendrías un hijo. Ahora, llegó el momento tan anhelado: tenés por fin a tu pequeño en brazos. Es hora de prestar mucha atención al comienzo del desarrollo de tu bebé. Sin embargo, no es sencillo interpretar correctamente las necesidades de un bebé al comienzo de su vida. Esta, es una tarea que lleva tiempo y reconocimiento entre los padres y sus hijos, para poder entenderlos, ayudarlos y brindarles todo lo que necesiten.

Primer mes de vida
Primer mes de vida

¿Cómo es el primer mes de vida de un bebé?

Durante los primeros treinta días de vida, los bebés experimentan cambios físicos y sensoriales muy significativos. Es posible que te sorprenda lo rápido que crece tu hijo en estos primeros días, pero ¡tranquilo! Es normal que así sea en los primeros tiempos, dado que todos los niños crecen muy velozmente al principio de su vida.

Cambios físicos

Un bebé que nace a término tiene un peso aproximado de entre tres kilos y tres kilos y medio. A los pocos días de haberse efectuado el nacimiento, es posible que el bebé pierda un promedio de diez gramos en su peso, debido a que comienza a perder los líquidos con los que contaba antes del parto. Sin embargo, esos kilos perdidos son recuperados con facilidad, obteniendo aproximadamente entre 180 y 200 gramos por semana. A lo largo de los primeros treinta días de vida de los niños, éstos aumentan alrededor de un kilo su peso corporal. Por otra parte, la longitud de un recién nacido alcanza, por lo general, los 50 cm de largo, con un perímetro de la superficie craneal de algo así como 34 cm. Durante las primeras cuatro semanas, los bebés tienden a crecer aproximadamente hasta cuatro centímetros de altura. Por otro lado, los rasgos faciales del niño van sufriendo modificaciones de manera diaria, obteniendo características cada vez más definidas: el tamaño de su cabeza puede aumentar hasta dos centímetros aproximadamente e irá perdiendo progresivamente el tono rosado de la piel que mantienen al momento del nacimiento. A su vez, sus articulaciones comienzan a ser cada vez más rígidas, comenzando a obtener cierto nivel de movilidad.

Por otra parte, al ir pasando los días, los bebés comienzan a desarrollarse sensorialmente, empezando a mostrar reacciones frente a los sonidos y empiezan, también, a adquirir visibilidad cada vez más nítida.

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¿Cómo debe ser su alimentación?

En la medida de lo posible, es recomendable que el bebé se alimenta a través de la leche materna de su madre (tipo de alimentación que deberá mantenerse, de poder efectuarse, al menos durante los primeros seis meses de vida del niño). La alimentación a partir del pecho materno presenta una serie de beneficios para la salud de los niños, favoreciendo a su desarrollo físico y mental, así como protegiéndolo de determinadas infecciones y enfermedades. En caso de no poder brindarle este tipo de alimentación, eso no representa un problema de demasiada importancia, puesto que puede reemplazarse por leche de fórmula. Esta última variante es una alternativa que resulta igualmente saludable que la leche materna. Es fundamental que la alimentación se brinde, siempre, acorde a las demandas del niño; se lo debe alimentar cada vez que éste lo solicite, sin importar cuantas veces sea ni cual sea el momento del día.

¿Cómo debe realizarse su higiene?

A lo largo de los primeros días de vida del bebé, es fundamental prestar especial cuidado a la higiene del cordón umbilical, de modo que este no se humedezca demasiado y no sufra infecciones en la herida. El cordón tarda en caerse por completo un promedio de dos semanas luego del parto. Para lograr que esa zona del cuerpo del niño se cicatrice correctamente mientras aún no haya caído, debe cuidarse que se mantenga limpia y perfectamente seca todo el tiempo. Para lograr esto, es recomendable limpiarlo con agua y con jabón y mantenerlo protegido a través de la utilización de gasas. Mientras que el cordón umbilical aún no se haya caído, se sugiere que los baños del bebé no se lleven a cabo por inmersión, de modo de que la zona del cordón no se humedezca demasiado. El baño debería realizarse con una esponja húmeda con la cual se frotará suavemente el cuerpo del bebé. La inmersión del niño en cantidades mayores de agua puede realizarse una vez que el cordón umbilical se haya caído por completo y la zona del mismo haya acabado de cicatrizar.

¿Y el sueño?

Un sueño apropiado es fundamental en la vida de un recién nacido; estos, duermen aproximadamente hasta diecinueve horas por día.

¿Por qué es tan importante el momento del sueño? Pues, porque las hormonas de crecimiento actúan fundamentalmente durante este momento. Si se quiere favorecer el desarrollo apropiado del cuerpo del niño, es importante estimular el cumplimiento de estas horas de sueño.

En lo posible, se debe intentar que el bebé duerma siempre con la boca hacia arriba, de modo de evitar los casos de muerte súbita. A su vez, no es recomendable, según la Organización Mundial de la Salud, brindarle al niño un chupete, al menos durante las primeras semanas de vida.

Si bien esto puede significar cierto cansancio para los padres, es importante para el bebé despertar varias veces por noche para alimentarse. El hecho de comer durante la noche permite evitar la hipoglucemia, mientras que, en la madre, dar de mamar en las noches favorece la generación de leche materna.

Al principio, el vínculo entre la madre y el bebé es fundamental para este último. Por eso, se recomienda que, al menos durante las primeras semanas, éste duerma en la misma habitación que la madre (a su vez, esto podrá facilitar el momento de la alimentación).

Sociabilidad

Sociabilidad durante el primer mes
Sociabilidad durante el primer mes

Durante los primeros tiempos de vida de un bebé, la presencia de la madre es fundamental para él. La relación con las personas comienza con la madre, extendiéndose lentamente a las demás personas, primeramente del grupo familiar.

Un bebé recién nacido necesita acudir al llanto como modo de comunicarse. Es importante que los padres atiendan constantemente a los momentos de llanto, de modo de poder, poco a poco, interpretar las necesidades a las que se relaciona en cada momento.

Por otro lado, los bebés pueden comunicarse también a través del tacto. Por eso es tan importante que se establezcan relaciones basadas en las miradas y el tacto con los bebés, para que estos puedan confiar y comunicar sus necesidades y deseos a través de sus manos. A su vez, el tacto puede ayudar al niño a relajarse y a sentirse protegido.

Las conquistas del bebé

Un bebé de un mes de vida comienza a lograr las siguientes facultades:

  • Fijar la mirada en un punto concreto y seguir cosas con la misma
  • Buscar y reconocer la voz de su madre
  • Ver objetos que se encuentran a una distancia de 30 a 40 cm.
  • Hacer gestos o muecas
  • Sentir sonidos y alterarse frente a estos
  • Levantar suave y levemente la cabeza si se encuentra boca abajo
  • Realizar determinados reflejos primarios
  • Flexionar las cuatro extremidades de su cuerpo

¿Cuándo debemos visitar al médico?

Una vez que la madre y el bebé hayan sido dados de alta en el hospital finalizado el parto, es importante acudir a un control médico luego de pasados los primeros siete días de vida. Hecho esto, la siguiente revisión se efectúa recién al cumplirse el primer mes.

2- Segundo mes de vida

Bebé de 2 meses

Pasado el primer mes de vida del bebé, el aprendizaje de los padres ya ha superado muchas fronteras. En el segundo mes, los papás empiezan a estar más preparados para afrontar los cambios continuados en la vida del bebé y, por qué no, en la suya como padres. Veamos como son los dos meses de vida.

Bebé de dos meses de vida
Bebé de dos meses de vida

¿Cómo es el segundo mes de vida de un bebé?

Para este momento, la comunicación entre los padres y el bebé habrá alcanzado un nivel mucho más comprensible, debido a que éste puede ya agarrar cosas, tocar a las personas, sonreír y mirar a las personas, y emitir determinados sonidos muy leves. A su vez, para esta altura, los padres estarán ya mucho más entrenados, pudiendo interpretar con mayor facilidad los llantos y sonidos realizados por el bebé, pudiendo así atender a sus necesidades de manera más fácil y asertiva.

Cambios físicos

A lo largo del segundo mes de vida, los bebés obtienen un crecimiento longitudinal de aproximadamente 3,5 cm de largo y mantienen un aumento de peso de entre 180 a 200 gr. por semana, tal como ya lo venían teniendo. A la edad de dos meses, el peso promedio de los niños varones es de aproximadamente 5 kg. Y, en las niñas mujeres, alrededor de 4,800 kg.

En lo que refiere a la medida, los niños varones de dos meses de edad miden un promedio de 57 cm de largo (manteniendo una variación probable de entre 54 cm a 63 cm). En el caso de las mujeres, tienden a medir, a los dos meses, unos 56 cm (con una variación aproximada que va de los 52 cm a los 60 cm).

Es a los dos meses que los bebés comienzan a generar anticuerpos que los mantendrán protegidos de diversas infecciones. Sin embargo, es de vital importancia prestar especial atención al calendario obligatorio de vacunas, de modo de mantener una correcta inmunización de tu bebé frente a distintas enfermedades.

Estéticamente, es a partir de este mes que los niños comienzan a perder las arrugas corporales con las que contaban al momento de su nacimiento. Estas arrugas desaparecen, debido a que comienzan a acumularse pequeños niveles de grasa bajo la piel, que empiezan a estirar a ésta.

El abdomen del niño empieza a redondearse y, mientras que los ojos y la frente son grandes, la nariz y la barbilla se mantienen muy pequeñas.

Las extremidades de los niños de dos meses comienzan a perder un poco de la flexibilidad que habían desarrollado durante el primer mes.

¿Cómo es la alimentación?

Al igual que durante el primer mes, se recomienda que el bebé se alimente del pecho de su madre y, en los casos en los que esto no pueda ser posible, puede acudirse a leche formulada específica.

A los dos meses, los bebés tienden a regularizar su horario de alimentación, estableciendo intervalos cada vez más similares entre una comida y otra. Esos intervalos, a su vez, comienzan a ser más extensos en los horarios de la noche, puesto que comienzan a establecer más el horario del sueño. Por lo general, los bebés deben alimentarse, para esta etapa, entre unas cinco a seis veces al día.

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¿Qué juegos y actividades es conveniente realizar?

Es importante comenzar a dar lugar a juegos que puedan resultar estimulantes para el pequeño. Las actividades recomendadas pueden ser:

  • Cantarle y establecer un contacto visual permanente
  • Mostrarle las manos, generar contacto entre estas y enseñarle a mover las suyas
  • Dejarlo que toque los juguetes u otros objetos no peligrosos de la casa
  • Mover o golpear determinados juguetes frente a él, de modo de enseñarle a utilizarlos
  • Es recomendable disponer de un momento al día para pasear o jugar con tu bebé

Relación con mamá a los dos meses
Relación con mamá a los dos meses

Las conquistas del bebé

A partir de la quinta semana de vida, el bebé comienza a desarrollar una habilidad para comunicarse a través de una sonrisa, la cual puede dar lugar a una interacción con los padres, debido a la capacidad de responder con una sonrisa a un estímulo provocado por otra. A su vez, es importante que los padres (así como otras personas) le hablen constantemente al niño; esto podrá generar risas en respuesta a dicho estímulo, que demostrarán que le agrada oír la voz de sus padres. De todos modos, el llanto continuará, debido a que es aún el modo de comunicación que los bebés reconocen para demostrar que tienen sueño, hambre u otras molestias.

Para este momento de sus vidas, los bebés comienzan a lograr mover los ojos y la cabeza en seguimiento de personas u objetos. Un promedio del 60% de los bebés consiguen, para este momento, reconocer el rostro de su madre y comienzan a interesarse por el ambiente que los rodea, prestando especial atención a los sitios con colores vibrantes o los objetos o espacios de los que provengan sonidos fuertes.

A los dos meses de edad, los bebés ya logran mantener con firmeza sus cabezas y logran sostener algo de peso sobre sus piernas. El bebé comienza ya a reconocer sus manos, las cuales le generarán principal incertidumbre y curiosidad, siendo éstas elemento de análisis y herramienta de investigación de otros objetos o, incluso, personas. Puede ya agarrar objetos, pero no puede aún sostenerlos voluntariamente.

Algunos bebés logran rodar sobre sí mismos a los dos meses de edad. Sin embargo, otros tardan un poco más en conseguir este tipo de movimientos.

Es a los dos meses que comienzan a determinarse las reacciones y temperamentos de los niños. Empiezan a notarse las diferencias entre los distintos bebés en cuanto a sus reacciones ante el hambre, las molestias o los enojos. Es importante que los padres se cuiden de no inhibir la personalidad de sus hijos, la cual comienza en este momento a ver la luz. Es probable que los niños más activos requieran mayor estímulo y atención, así como menos sueño y tiempo de descanso. Los padres tienen que comenzar a identificar las actitudes de sus hijos, sabiendo que los hay más activos y más tranquilos y que esto se desarrolla por sí sólo en esta etapa del crecimiento.

No todos los bebés se desarrollan de igual manera y al mismo tiempo. Por esto, los padres no deben preocuparse si ven que sus niños se tardan un poco más en comenzar a hablar, a emitir sonidos u a moverse de determinada manera. Si bien es cierto que determinados cambios físicos y actitudinales tienden a producirse en ciertos momentos del crecimiento de los niños, estos no son determinantes y pueden presentarse variaciones de un bebé a otro.

Ya pasaste los dos primeros meses de vida de tu bebé y su desarrollo se efectúa correctamente. Seguiremos aquí, descubriendo juntos el crecimiento de tu bebé mes a mes: tercer mes de vida

3- Tercer mes de vida

Bebé de 3 meses

Trascurridos los primeros dos meses de tu bebé, es momento de adentrarnos al tercer mes de vida. Veamos cómo es la etapa tan especial de los tres meses del bebé, cuando comienza a adaptarse mejor al mundo y no deja de explorar y aprender.

Tres meses de vida
Tres meses de vida

¿Cómo es el tercer mes de vida de un bebé?

Para este momento, el niño ya ha logrado adaptarse al mundo exterior que lo rodea, manteniendo un descubrimiento y aprendizaje constante. La adaptación del bebé a su vida y el aprendizaje de los padres se unen, facilitando la comunicación entre ambos. El bebé se expresa cada vez mejor, a través de las miradas, los llantos y cierto tipo de balbuceo. A su vez, ya logra reconocer a sus padres, mirándolos cuando éstos hacen algún sonido o cuando le hablan.

¿Cómo debe ser su alimentación?

A los tres meses de edad, el bebé continúa alimentándose únicamente de leche (materna o formulada). Es posible que, para este momento, la cantidad de tomas ejercidas por el bebé se vean reducidas, dando lugar a intervalos más largos entre una toma y otra, y realizándose de manera más regular cada día. De todas formas, debe seguirse alimentándolo acorde a sus demandas.

Si el bebé se alimenta de leche formulada, es recomendable que la mamadera sea también brindada a demanda, aunque se recomienda que la toma se efectúe cada tres o cuatro horas, de modo de darle tiempo de digerir correctamente cada toma.

Como el sistema inmunológico y digestivo de los bebés es aún muy inmaduro, la mamadera debe ser preparada con mucho cuidado. Esto incluye seguir estrictamente las normas de higiene, de modo de evitar la contaminación de la leche, así como seguir correctamente las cantidades de preparación que estipula el envase del producto. La leche debe ser ofrecida al bebé inmediatamente después de haber sido preparada, desechando luego lo que sobre; no debe reutilizarse.

¿Cómo es el sueño de un bebé de tres meses?

Para esta etapa, el bebé ya va sincronizando sus ciclos de sueño, manteniendo momentos de sueño cada vez más prolongados, en especial por la noche. Un bebé de tres meses suele dormir aproximadamente entre 15 a 18 horas al día. Aún se recomienda que el sueño se efectúe durmiendo boca arriba, de modo de prevenir la muerte súbita. A su vez, es importante cuidar que el bebé no duerma con la cabeza apoyada siempre del mismo lado, puesto que esto puede llegar a provocar una plagiocefalia.

Aún a esta edad, continúa recomendándose que el bebé duerma en la habitación de sus padres, de modo de facilitar el momento de la alimentación y la sensación de tranquilidad del niño.

Cambios físicos

Es posible que en este tercer mes, el perímetro craneal de del niño crezca entre 1 a 2 cm más de lo crecido el mes anterior. Manteniendo un aumento del peso corporal que ronda los 180 a 200 gr. semanales.

Bebé de tres meses
Bebé de tres meses

Las conquistas del bebé

Los niños de tres meses suelen prestar mucha atención a las caras de todas las personas que los rodean y comienzan a centrarse, especialmente, en los ojos de cada uno. A su vez, logra mantener su cabeza erguida durante tiempos cada vez más prolongados. Al estar boca abajo, aprende a apoyarse sobre sus brazos si desea poder levantar la cabeza para mirar algo. Su vista comienza a agudizarse, permitiéndole reconocer objetos y personas a distancias cada vez mayores. Aprende a coordinar las manos y los ojos, aprendiendo, también, a mover las manos con mucho más control, a abrirlas y cerrarlas sin dificultad.

Cuando se coloca a un bebé de tres meses sobre una superficie firme, éste puede ya apoyar sus pies de modo de empujarse a sí mismo con las piernas. A su vez, comienza a ser mucho más sencillo efectuar juegos con el bebé cuando alcanza la edad de tres meses, debido a que ya empieza a sostener y mover los objetos a voluntad y golpear aquellos colgantes, entre otras capacidades.

Para este momento, la visión del bebé sigue un desarrollo significativo, que consiste en un aumento del control muscular ocular, de modo de permitirle reconocer y seguir objetos en movimiento con la vista, pudiendo percibir además los detalles más pequeños.

Para estimular la visión del bebé, es conveniente enseñarle distintos objetos nuevos y colores diversos. Un paseo simple por la casa puede significar, para él, una importante serie de nuevos descubrimientos en los que concentrar su atención.

Por otro lado, el bebé comienza a prestar mayor atención a sus propios movimientos, obteniendo una movilidad más controlada y coordinada de las distintas extremidades de su cuerpo.

La capacidad que tiene el bebé de tres meses de distinguir y emitir sonidos es cada vez mayor, debido a que se perfecciona constantemente. Empieza a emitir determinados sonidos, a mover la lengua y los labios y a girar la cabeza en dirección a los sonidos externos. Esta es su manera de intentar interactuar con las personas adultas que lo rodean. La mejor manera de estimular esto, es a partir de mantener una interacción constante entre el niño y las personas a su alrededor.

Cuando alcanzan esta etapa de su desarrollo, a los bebés suele gustarles mucho oír música y las voces de sus padres, las cuales ya reconoce perfectamente. Es a partir del tercer mes que los niños comienzan a buscar la utilización de la voz para comunicarse, comenzando a dejar de lado el llanto, aunque este aún persiste como el medio de comunicación primordial.

Sociabilidad

La sociabilidad comienza a estar íntimamente relacionada con el desarrollo del lenguaje del bebé. Este ya logra sonreír abiertamente frente al reconocimiento de los rostros que le son familiares. Es a partir de los tres meses de edad que el niño comienza a disfrutar de juegos con otras personas, pudiendo incluso llorar si estos se terminan.

Un bebé de tres meses logra desarrollar mayor expresividad en sus rasgos faciales, haciendo uso de estos para comunicarse. A su vez, es posible que aprenda a imitar gestos y señas utilizadas comúnmente por las personas que lo rodean habitualmente (trátese de señalar con las manos o los dedos, sonreír y establecer determinados gestos faciales).

Por otro lado, comienzan a observarse los primeros indicios de uso de memoria, cuando el bebé reacciona favorablemente frente al reencuentro con personas que ya le han sido presentadas con anterioridad.

Es fundamental mantener una estimulación activa del bebé, tal y como se venía realizando durante el primer y el segundo mes de vida del mismo. El mejor tipo de estímulo sigue siendo el contacto físico y la voz de sus padres, así como los paseos para estimular el conocimiento permanente de nuevos objetos y lugares.

Si se busca estimular el desarrollo motor del bebé, pueden brindársele objetos pequeños y blandos, como puede ser un sonajero, el cual intentará agarrar y movilizar por su cuenta.

Si el bebé se encuentra posicionado con la boca hacia abajo durante los momentos en los que está despierto, esto lo ayudará a fortalecer la parte superior del tronco.

4- Cuarto mes de vida

Bebé de 4 meses

Parece que hubiera sido ayer que salías del hospital con tu bebé en brazos, pero ya te encontrás entrando al segundo trimestre de su reciente vida. Cada día está más grande y podés ver cómo se desenvuelve y comienza a estar atento de su entorno. Así es el es el cuarto mes de vida de tu bebé.

Tu bebé a los Cuatro meses de vida
Tu bebé a los Cuatro meses de vida

¿Cómo es el cuarto mes de vida de un bebé?

Al llegar al cuarto mes de vida del bebé, éste se verá mucho más atento a las cosas que lo rodean. Para este momento, los padres ya podrán interpretar, a partir de sus gestos, si el bebé se encuentra contento, molesto o necesita algo.

Si bien es posible que para este momento aun continúe sufriendo de algunos cólicos, estos deberían ir desapareciendo ya a lo largo del cuarto mes de vida. En caso de que éstos persistan, es recomendable que lo acerques al pediatra para ejercer un control y evaluar qué hacer al respecto.

Ya a lo largo del tercer mes, habremos podido observar los comienzos del afán por querer agarrar todos los objetos a su alrededor. Esta conducta persistirá –y aumentará – pero añadiendo, seguramente, una nueva manía: la de meterse todo en la boca.

Lentamente, el bebé va descubriendo las partes de su cuerpo a través de sus manos. A esto se debe que muchos bebés, a esta edad, comiencen a llevarse los pies a la boca, debido a que son, quizás, las partes del cuerpo que más llaman su atención, debido a su lejanía y movilidad, dado que, a esa edad, las extremidades de su cuerpo son aún muy flexibles. En lo posible, no se debe regañar al bebé por probar todo con la boca, puesto que es su manera de conocer y experimentar lo que lo rodea.

Cambios físicos

A partir del segundo trimestre de vida, el crecimiento físico del bebé comienza a ser un poco más lento que antes. Para este momento, es probable que su peso corporal ronde entre los 6 kg y los 6,500 kg., así como una longitud de aproximadamente 62 a 65 cm. De largo.

Es posible que, para este momento, el bebé haya alcanzado establecer un sueño de entre 8 y 12 horas, como máximo, incluyendo una siesta.

Para este momento, podrás ver que las deposiciones del bebé se hacen cada vez más esporádicas. Esto no debe generar preocupaciones; resulta totalmente normal, puesto que su sistema digestivo está en pleno desarrollo.

Por otra parte, la cabeza del bebé ya estará más firme y le permitirá sostenerla erguida con cada vez más facilidad. A su vez, demuestra un control y coordinación mucho mayor respecto a sus extremidades.

En cuanto a la alimentación, si bien muchas personas comienzan, para este momento, a insistir en que el bebé ya es capaz de alimentarse de cosas diferentes, es importante que se mantenga una alimentación basada únicamente en leche hasta, por lo menos, los seis meses de edad.

Es importante tener en cuenta siempre el Calendario Nacional de Vacunación, de modo de mantener las vacunas del bebé al día, favoreciendo así un correcto nivel de inmunización.

Sociabilidad

A partir del cuarto mes, la sociabilidad del bebé comienza a obtener un nivel de desarrollo mucho mayor, lo cual generará que intente llamar la atención. Cuando esto ocurra, su pedido no debe ser ignorado. Prestarle atención cuando lo solicita ayudará a favorecer su comunicación y su sociabilidad. A su vez, es importante que, al tener visitas en la casa, estas le sean presentadas al bebé en cada ocasión, de modo de que éste pueda acostumbrarse a los extraños, perder la timidez e ir lentamente reconociendo los rostros familiares.

Conquistas del bebé

Para este momento de su vida, el bebé comienza a experimentar mayor curiosidad, utilizando sus manos y su boca para conocer todo lo que lo rodea. A su vez, ya comienza a lograr trasladar los objetos de una mano a la otra. Si algo o alguien le interesa, estira sus manos para alcanzarlo y sostenerlo.

Por otra parte, a los cuatro meses de edad, estando acostado, comienza a aprender a girar sobre su propio cuerpo para posicionarse, sólo, boca arriba o boca abajo.

En este tiempo, su visión se encuentra ya mucho más agudizada, así como también ya ha logrado desarrollar completamente su capacidad para ver en colores. Esto permitirá que se sienta más fácilmente estimulado por los colores fuertes de los objetos que se encuentran a su alrededor. Un ejercicio que algunos padres comienzan a practicar para este momento de la vida de sus bebés, es colocar frente a él un espejo. Por lo general, cuando esto ocurre, el bebé tiende a sonreír frente a su reflejo, aunque no sabe aún interpretar que se trata de él mismo quién se encuentra ahí.

¿Qué pasa con el lenguaje?

Entre  los cuatro y los seis meses de edad, se va desarrollando la capacidad del bebé de emitir sonidos vocales. Para este momento, los padres comienzan a vivir la ilusión de escuchar, finalmente, las palabras tan esperadas: “mamá” o “papá”. Muchos investigadores afirman que, para los cuatro meses de edad, el bebé ya cuenta con la capacidad de distinguir y comprender los sonidos que forman parte de su lengua materna.

Es muy importante que los padres demuestren reacciones frente a los intentos del bebé de emitir sonidos, de modo de darle a entender, progresivamente, la importancia del lenguaje para su vida. A su vez, de este modo se le ayudará a comprender el funcionamiento del causa – efecto, del acción – reacción, lo cual resulta muy favorable para el desarrollo de la autoestima del bebé.

Una de las maneras para estimular al bebé a partir del cuarto mes de vida, es que la madre (a la cual ya reconoce visual y auditivamente) le hable con diferentes tonos: cariñoso, cansado, alegre; de modo de que éste pueda ir lentamente familiarizándose con los diferentes estados de ánimo.

Se ha popularizado, en los últimos años, el juego en el que la madre esconde la cara detrás de algo. Esto es porque, al esconder la cara, el bebé sentirá la necesidad de ver nuevamente a la persona detrás del objeto, por lo que emitirá distintos sonidos para lograr ello. Si la madre se destapa tras el sonido del bebé, esto favorecerá el desarrollo de la capacidad comunicativa del bebé, enseñándole la posibilidad de que algo ocurra a partir de un sonido emitido por él.

5- Quinto mes de vida

Bebé de 5 meses

Los días pasan; dejamos atrás los cuatro meses para adentrarnos en el quinto mes de vida. Tu bebé no deja de sorprenderte a diario. A veces quisiéramos que crecieran más lento, pero su ininterrumpido progreso diario nos saca el aliento. Aquí veremos todo lo que necesitás saber para acompañar el desarrollo de tu bebé a los cinco meses de vida.

¿Cómo es el quinto mes de vida de un bebé?

Pasaron cinco meses y la comunicación entre el bebé y los padres parece ser cada vez más fluida, más clara. Por otro lado, puede vérselo manejando con mucha mayor seguridad su propio cuerpo, sus propias extremidades. Mira para todos lados, enfoca, nos reconoce, nos sonríe. Es cada día más curioso, se siente atraído por el entorno y las personas que lo rodean y es eso lo que lo lleva a querer moverse por sí mismo e investigar su mundo.

El bebé a los cinco meses
El bebé a los cinco meses

Cambios físicos

A lo largo del quinto mes de vida, lo normal es que el bebé mantenga un crecimiento uniforme, de aproximadamente entre dos y tres centímetros al mes. En cuanto a su peso, suelen aumentar alrededor de unos 500 gr.

Es fundamental tener en cuenta que los números estipulados tienen que ver con un promedio del crecimiento de los bebés en líneas generales, por lo que pueden encontrarse ciertas varianzas en ellos. Sin embargo, esto no tiene por qué provocar preocupaciones, a no ser que se trate de diferencias exponenciales en el nivel del crecimiento y que puedan ir acompañadas de síntomas adversos. En estos casos, se recomienda que se consulte al pediatra para prevenir.

¿Qué pasa con la alimentación?

Para los cinco meses, aún nos encontramos transitando un momento de la vida del bebé, en el que debe ser alimentado únicamente por leche materna (o artificial recetada por el médico). Es importante no introducir otro tipo de alimentación de manera prematura.

Para este momento, por lo general, las tomas del bebé (y la producción de la leche materna) tienden a estar regularizadas. Sin embargo, es posible que aún pueda surgir, eventualmente, la necesidad de alimentar al niño en ciertos horarios de la noche.

¿Y el sueño?

¡No te ilusiones! Aún a los cinco meses de vida, es probable que los bebés tengan ciertos despertares nocturnos. Lo importante es que esto es señal de salud y no representa ningún problema para el bebé.

Al despertarse por la noche, se recomienda que el bebé sienta la cercanía de sus padres. Por ello, permitir que el bebé duerma en la misma habitación que sus padres puede llegar a facilitar el momento de atención y alimentación del niño a lo largo de la noche.

Las conquistas del bebé

Podría llegar a sorprenderlos el enorme control que un bebé de cinco meses puede llegar a lograr sobre su cuerpo, manejándolo de mejor y más veloz manera. Para esta altura, el bebé ya puede darse vuelta sobre sí mismo, elevar la cabeza y los hombros cuando se encuentra recostado boca arriba y arquear la espalda cuando está boca abajo.

A los cinco meses de edad, podremos llegar a ver un control veloz, enérgico y coordinado del bebé sobre sus propios músculos. A su vez, ya logra coordinar sus manos para agarrar y sostener objetos sin necesidad de ayuda.

Por otra parte, debido a su curiosidad y su nuevo acceso al sostenimiento de objetos diversos, es importante que los elementos o juguetes a su alcance sean seguros, debido a que su modo de reconocer y comprender los objetos es a través del tacto y con su boca.

¿Y el “mamá” para cuándo?

Es cierto que, para los cinco meses de vida, el bebé ya se encuentra intentando aprender a hablar. No podrá aún decir palabras, pero ya intenta balbucear otros sonidos. A su vez, se siente sumamente atraído por las voces de las personas que lo rodean, le gusta que le hablen y que le canten. Por otro lado, a esta edad es muy sensible a los sonidos y es capaz de percibir la “amenaza” o el malestar ante gritos y tonalidades agresivas o fuertes. Una de las mejores maneras de favorecer el desarrollo del habla en un bebé, es a partir de hablar constantemente, utilizando un tono de voz dulce, alegre, que lo incentive a “conversar” con nosotros.

Sociabilidad

Sociabilidad a los cinco meses
Sociabilidad a los cinco meses

A los cinco meses de edad, podremos encontrarnos con un bebé que superaría a cualquiera en sus capacidades para establecer relaciones sociales. Esto se debe a que ha mejorado su capacidad expresiva, pudiendo reflejar eso frente a las personas que lo rodean, especialmente a aquellas que ya reconoce como miembros de su familia y que es capaz de voltear y observarlas al oír sus voces.

A veces, los bebés de cinco meses pueden resultar bastante demandantes, pero esto se debe a que no les gusta estar o sentirse solos y requieren de atención y compañía, las cuales se las ingenian para reclamar.

¿Te preguntaste si tu bebé te quiere? ¡Pues claro! Y eso es muy fácil descubrirlo, puesto a que son capaces de expresar su cariño a través de sonrisas, besos, mimos y caricias. A su vez, será posible observar la alegría que el bebé siente cuando un familiar al que reconoce regresa a la casa, puesto que ya conoce a la persona y ya la quiere; cariño que es capaz de expresar de distintas maneras.

Por otro lado, muchos padres tienden a suponer como timidez, la conducta que algunos bebés toman frente a la presencia de extraños. Sin embargo, esto puede tener varias explicaciones. Así como un bebé de cinco meses es capaz de reconocer a sus familiares y demostrar felicidad ante sus visitas, es muy probable que se sienta asustado e, incluso, molesto, ante la presencia de personas desconocidas en su área de seguridad. Por ello, no debe presionarse al bebé a establecer relaciones con las personas a las que no conoce; se debe dejar que éste las vaya descubriendo lentamente, a partir de sus propios métodos, sintiéndose seguro y entrando en confianza poco a poco.

6- Sexto mes de vida

Bebé de 6 meses

¿Podés creer que hayan pasado ya seis meses desde que tu bebé vino al mundo? ¡Pues claro que es difícil! Todavía sentís como si fuera ayer que cruzabas la puerta de tu casa con tu pequeño en brazos. Y seguramente te sorprenderán aún más los cambios que empezás a observar a partir de este momento.

Aquí veremos todo lo que necesitás saber para acompañar el sexto mes de vida de tu bebé.

¿Cómo es el sexto mes de vida de un bebé?

Muchas veces, los seis meses de vida suenan como si fuesen una barrera, un “hito” en la vida de tu bebé, a partir del cual todo comienza a cambiar. Y hay algo de cierto en esta creencia.

Para este momento de su vida, ya podrás observar un bebé mayor, que se encuentra madurando a pasos agigantados. Uno de los cambios más notorios es que, para este momento, es muy probable que el bebé ya logre dormir toda la noche por sí solo; debido a esto, comienza a ser tiempo de que se lo lleve a su habitación, en lugar de continuar durmiendo con los padres.

Por otro lado, a esta altura, el bebé ya tiene un control absoluto para tomar los objetos y movilizarlos acorde a sus deseos; cuenta con una coordinación perfecta. A su vez, no debería sorprendernos que el bebé pueda tomar un objeto con una mano y pasárselo a la otra con total facilidad, sin requerir para ello la ayuda de un adulto. Podrás ver que un juego muy divertido para el bebé en esta etapa, es el de arrojar los objetos y atraerlos nuevamente, lo que le permite ir aprendiendo el concepto de causa y efecto. Como podrás imaginar, los seis meses significan, también, la puerta a los líos en la casa. Pero, ¡calma! Esto es normal y ayuda a estimular la mente de tu pequeño.

Si bien es cierto que habrá una mano que sea más utilizada por tu bebé que la otra, es aún muy pronto para estimar si será zurdo o diestro. Esto, tiende a visualizarse recién a partir de los dos o tres años de edad.

Es posible que, a la edad de seis meses, ya comiences a observar que empiezan a salirle los primeros dientitos.

A los seis meses de vida, el bebé ya puede darse vuelta con facilidad, sostenerse sobre sus propios brazos. También, comienzan a ganar cada vez más equilibrio para mantenerse sentados. En cuanto a esto, hay algunos bebés que logran sostenerse sin necesidad de que nada los sujete, mientras que otros aún necesitan de un sostén; pero no te preocupes, esto es de lo más normal y resulta diferente en cada bebé.

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¿Qué pasa con la alimentación?

¡El momento llegó!

Hasta ahora, el bebé se alimentaba únicamente de leche materna o maternizada. A partir de los seis meses de vida, ya puede comenzar a dársele alimentación complementaria; esta, consiste en una alimentación basada en los primeros semisólidos. Se puede darle los siguientes alimentos:

  • Distintos tipos de purés: de papas, de zapallo, de zanahoria, de verduras
  • Cereales (que pueden estar pre-cocidos o no)
  • Frutas en puré: natural o cocida tipo compota

En lo que respecta a la cantidad, se le pueden dar entre tres y nueve cucharadas de cereal al día, divididos en dos o tres comidas. En cuanto a las frutas y las verduras, se puede empezar brindándole cantidades pequeñas al principio e ir aumentando la cantidad de manera gradual.

Resulta fundamental no dar un exceso de alimento. El bebé podrá, sólo, determinar cuando ya se encuentre satisfecho.

Alimentación a los seis meses
Alimentación a los seis meses

Por otra parte, es importante que no se introduzcan todos los nuevos alimentos juntos en un mismo día, sino que se realice con una diferencia de aproximadamente tres días entre uno y otro, para que el cambio no resulte tan brusco.

Las conquistas del bebé

Para este momento de su vida, podrás observar una importante serie de cambios y conquistas del bebé, en distintos ámbitos de su vida: desde su cuerpo, hasta el reconocimiento de su entorno y pasando por su sociabilidad y su lenguaje.

En cuanto a su desarrollo físico, es muy probable que el bebé pueda comenzar a pararse sobre sus dos pies, aun sosteniéndose de objetos o personas. A su vez, puede mantenerse más tiempo erguido cuando se encuentra sentado y ya gatea, tanto hacia adelante como hacia atrás.

En lo que respecta a su aprendizaje y comprensión, ya sigue los objetos con la mirada de manera perfecta y va en busca de las cosas que pierde de vista o que le interesan. Aún continúa reconociendo los objetos con su boca, pero ya puede pasarlos de una mano a la otra. Por otro lado, su desarrollo ha llegado tan lejos, que ya sabe utilizar los distintos dedos y puede sostener los pequeños con el pulgar y el índice.

En cuanto al aspecto social y emocional, el bebé reconoce con mayor facilidad los rostros que le son familiares y sabe darse cuenta cuando está en presencia de una persona a la que desconoce. Por otra parte, disfruta abiertamente del juego con las personas, aunque especialmente con sus padres, resultando sumamente sociable y confiado.

Es posible que notes que tu bebé responde a tus emociones, así como a las de los demás. Esto se debe a que sabe reconocer las emociones en las actitudes de los otros y actúa en consecuencia.

¡Siempre le has dicho a tu bebé que es muy bello! Bueno, ahora puede verlo por sí mismo, debido a que, a los seis meses, muchos bebés disfrutan de mirarse al espejo y reconocerse frente a él.

En lo que respecta al lenguaje, podrás ver que tu bebé empieza a copiar los sonidos que oye, disfruta de jugar a hacer sonidos con los padres y puede ya balbucear ciertas vocales. Para esta edad, el bebé ya reconoce su nombre, reaccionando al escucharlo.

A los seis meses de vida, ya podrás decirle a tu familia que tu bebé ¡habla hasta por los codos! Esto se debe a que disfrutan de emitir sonidos constantemente y empieza a parlotear usando, especialmente, las letras “m” y “b”.

¿Y el “mamá”? Tendremos que esperar un poquito más aún para ello.

Es importante que mantengas las visitas con tu médico pediatra, de modo de mantener al día las vacunas necesarias y asegurarte de que todo esté en orden con tu bebé, su salud y su nivel de desarrollo.

7- Séptimo mes de vida

Bebé de 7 meses

Llegaron los siete meses de vida de tu bebé y te encontrás, no sólo con un bebé mayor, sino con uno que ahora desea ser cada vez más independiente. Aquí hablaremos de lo que necesitás saber de tu bebé en su séptimo mes de vida.

¿Cómo es el séptimo mes de vida de un bebé?

A los siete meses de edad, el bebé ingresa en un período que resulta mágico para los padres y que consiste en un importante desarrollo de su capacidad verbal. Para este momento, puede ya entender incluso el significado de algunas palabras (como, por ejemplo, el “no”). A su vez, es capaz de darse cuenta cuando se lo felicita porque hace algo bien, pudiendo responder con aplausos y sonrisas a estos hechos.

Cambios físicos

Uno de los cambios más significativos a esta edad, es que al bebé comienzan a aparecerle los primeros dientes de leche. Muchos especialistas aseguran que esto no ha de representar ningún tipo de molestia para el niño; sin embargo, muchos padres aseguran haber observado cierta irritabilidad proveniente del subimiento de los dientes. Es entre los seis y los doce meses de edad, que salen los dientes incisivos superiores.

En lo que respecta a las medidas y el peso corporal, a los siete meses de vida, el peso promedio tiende a ser de aproximadamente 8 kg., con una longitud de alrededor de 66 cm.

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A partir de los siete meses, es probable que aparezca (o que acabe de desarrollarse, si ya apareció a lo largo del sexto mes) el “reflejo del gateo”. Este reflejo hace que el bebé, al ser colocado boca abajo sobre su barriga, tienda a acomodarse por sí solo en posición para gatear. Este reflejo de gateo suele durar hasta que el bebé comienza a aprender a caminar.

Gateando a los siete meses
Gateando a los siete meses

¿Qué pasa con la alimentación?

Ya a lo largo del sexto mes de vida habíamos comenzado a brindarle, lentamente, ciertas comidas tipo papilla. Para el séptimo mes de vida, ya pueden empezar a incorporarse las carnes blancas y rojas. Lo ideal es que se introduzcan primero ciertas carnes blancas tales como el pollo y el pavo y, una vez, que el bebé haya logrado acostumbrarse al sabor de estas, se puedan brindar las carnes rojas. Es importante tener en cuenta que esto debe ser propuesto de manera progresiva y lenta, sin forzar al bebé a consumir algo que no desee y fomentando que éste pueda, sólo, acostumbrarse al sabor de las distintas comidas.

 

Las conquistas del bebé

Uno de los cambios que más asombra a los padres en esta etapa del crecimiento de su bebé, es que éste logra ya reconocer su nombre y reaccionar cuando es nombrado. A su vez, es capaz de reconocer nombres de ciertos objetos, especialmente aquellos a los que tiene más acceso en su vida cotidiana.

Para este momento, la visión y la audición del bebé se encuentran ya tan desarrolladas e interrelacionadas, que éste busca los objetos con la mirada al oír sus nombres.

A los siete meses de edad, el bebé ya cuenta con una fuerza muy superior a la que tenía anteriormente, pudiendo agarrar los objetos con mayor seguridad. La curiosidad de los niños no se toma descansos, haciendo que estos comiencen a emprender la búsqueda de las propiedades de los objetos que los rodean, de sus juguetes e, incluso, de las personas.

En esta etapa, podremos observar un bebé que se sienta de manera absolutamente erguida, pudiendo sostenerse perfectamente por sus propios medios. A su vez, demuestra una gran determinación cuando desea algo que no se encuentra a su alcance, pudiendo solicitárselo, de una manera clara de interpretar, a sus padres.

Muchos padres recurren a los libros a esta edad. Si bien es cierto que el bebé aún no puede comprender con claridad las palabras ni entender las historias, es muy probable que se sienta atraído y curioso por las imágenes que encuentra en los libros y las revistas, favoreciendo esto su estimulación y su deseo por descubrir el mundo que lo rodea.

Sociabilidad

A los siete meses de vida, veremos un bebé que es mucho más sociable cada minuto y que siente una necesidad por comunicarse con los demás, especialmente con los padres. Por ello, resulta fundamental mantener un dialogo continuo con el pequeño, de modo de afianzar la relación con él y motivarlo a adquirir el lenguaje.

A esta edad, los bebés empiezan a querer imitar los gestos y palabras que observan y oyen de sus padres. Muchos bebés aprenden velozmente a mandar besos, divirtiéndose mucho al hacerlo.

Como aún no ha logrado incorporar las palabras, el bebé de siete meses de edad se expresa a través de todo tipo de expresiones corporales.

Es posible que el niño se sienta atraído por conocer a nuevas personas, sin embargo, es importante no dejarlo sólo aún con ellas, debido a que no ha adquirido confianza y puede sentirse molesto o asustado si se encuentra sólo con alguien a quien no reconoce.

Un niño de esta edad empieza a necesitar reconocer los objetos y el mundo que los rodea e identificarlos con un nombre. Por ello, si bien este aún no puede hablar, es de gran utilidad que, cuando el niño señale un objeto o a una persona, los padres realicen ciertas preguntas respecto a lo señalado. Un ejemplo de esto podría ser, si el niño señala una silla, preguntarle “¿la silla?”. A partir de esto, el bebé acidará progresivamente a nombrar a los objetos, con pequeñas sílabas que puede emitir, como “ma”, “da”, “pa”, “ta”. De este modo, aunque no lo parezca, los padres podrán entender con mucha mayor facilidad los deseos de su hijo y los objetos a los que hace referencia.

8- Octavo mes de vida

Bebé de 8 meses

Pasa el tiempo y parece increíble que hace ya ocho meses estabas conociendo a tu bebé. ¿Notaste que ahora podés interaccionar mucho mejor con tu bebé? Bueno, esto es porque éste se encuentra transitando su octavo mes de vida.

¿Cómo es el octavo mes de vida de un bebé?

Para este momento, no sólo nosotros podemos interaccionar mejor con él, sino que él mismo interacciona mucho mejor con todo lo que lo rodea.

A esta edad, es muy posible que pasen las horas, se haga de noche y te preguntes “¿cómo es que no se cansa?”; ¡calma! A los ocho meses de edad, todo a su alrededor es objeto de atención para el bebé. A su vez, cuenta con más energía y comienza  a descubrir nuevos juegos. Uno de los más conocidos y, tal vez, más irritante para los padres, es el que consiste en arrojar los juguetes y los objetos al suelo, para que las demás personas vayan a recogerlos. Este juego puede ser sumamente largo y cansador, pero descubriremos que resulta muy divertido para el pequeño.

Cambios físicos

El peso promedio para los bebes de ocho meses de edad, es de aproximadamente 8,500 kg., con una longitud poco mayor al mes anterior, de un promedio de 68 cm.

Para esta época, no sólo verás un bebé un poco más regordete, sino que, además, podrás ver cada vez más cabello en su pequeña cabeza.

Ocho meses de vida
Ocho meses de vida

Por otro lado, en lo que refiere al desarrollo de su visión y su audición, un bebé de ocho meses de edad presenta una formación de las mismas ya casi igual a la de una persona adulta.

¿Qué pasa con la alimentación?

A lo largo del octavo mes de vida del bebé, sólo se debe seguir con la alimentación que venía proponiéndosele durante el séptimo mes. La única diferencia consiste, básicamente, en comenzar a añadir cada vez más variedad a la lista de alimentos que se le brindaban anteriormente. Poco a poco, pueden ir agregándose arroces, legumbres, rodajas de frutas, entre otros alimentos. A su vez, es el momento en el que deben incorporarse ciertos alimentos que contengan gluten. Sin embargo, tal y como hemos dicho durante el mes anterior, es fundamental que la incorporación de nuevos alimentos se lleve a cabo de manera progresiva, esperando a que el niño pueda asimilar los sabores y sin obligarlo a comer lo que no le agrada.

Las conquistas del bebé

Como ya veníamos observando a lo largo del séptimo mes de vida del bebé, éste ya puede mantenerse sentado con la cabeza erguida, sin requerir ayuda de otra persona para sostenerse. A su vez, comienza a intentar pararse, sosteniéndose de objetos y moviendo sus pies hacia delante y hacia atrás, como si interesase caminar.

Los bebés de ocho meses, ya logran realizar fuerza con las puntas de los pies, pudiendo sostenerse si se encuentran sostenidos del regazo de una persona. Es por ello, que muchos padres comienzan a aplicar este tipo de técnica para que el bebé empiece a lanzarse sin miedo a la aventura que significa caminar. Sin embargo, falta un tiempo aún para que podamos observarlo caminando.

Durante el octavo mes de vida del bebé, es muy importante aplicar distintos métodos de estimulación del mismo, de modo de brindarle mayor confianza y seguridad para su descubrimiento del mundo que lo rodea. A su vez, cuando el niño comienza a moverse por sí solo, es fundamental equipar la casa de modo de evitar los riesgos de la mejor manera posible. Un ejemplo de ello consiste en revestir los enchufes, acolchonar paredes, cubrir puntas de muebles y prevenir el acceso a escaleras. La importancia de ello se debe a que, si bien el bebé se muestra sumamente inquieto, enérgico y curioso, no tiene conciencia todavía de los riesgos y peligros de algunas actividades.

¿Más suciedad? Bueno, esto es posible. Otro de los juegos que divierten a los bebés a esta edad es, no sólo el arrojar objetos al suelo, sino también arrojar alimentos de su plato o jugar con su comida. Debés estar preparado para verlo amasar su comida, abrirla, golpearla e, incluso, arrojarla al suelo.

Sociabilidad

A medida que pasa el tiempo, es posible que el bebé se sienta cada vez más incómodo en la relación con personas extrañas; por ello, es importante no dejarlo sólo con ellas.

A esta edad, los niños son capaces de comprender que las cosas que desaparecen, pueden volver a aparecer. Por ello, pueden comenzar a realizarse juegos tales como la escondida, lo cual también contribuye al desarrollo de su visión.

Hasta ahora, siempre ha resultado un arduo trabajo el de vestir a nuestros niños. Sin embargo, a partir de esta edad, ellos ya comienzan a colaborar con nosotros. ¿Cómo colaboran? Empiezan a estirar los bracitos y las piernas cuando les ponemos la ropa, de modo que la vestimenta pase con más facilidad o, incluso, comienzan a hacer fuerza con la cabeza para que las camisetas y los bucitos ingresen mejor.

En lo que refiere al lenguaje, no se observan cambios significativos respecto al mes anterior. De todos modos, es posible que algunos bebés logren imitar determinados gestos de los padres, como por ejemplo el de cerrar la manito para decir “adiós”.

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¿Y el “mamá” para cuando?

En cuanto a esto, es posible que ya se oiga la unión de sílabas como “ma”-“ma” o “pa”-“pa”. Sin embargo, en la mayoría de los casos eso se refiere a que han aprendido a emitir estos sonidos, tras haberlos oído de parte de sus padres, pero sin saber aún qué es lo que significan en realidad.

9- Noveno mes de vida

Bebé de 9 meses

Fueron nueve los meses que pasaste desde la mejor noticia de tu vida, hasta que finalmente viste el rostro de tu bebé y ahora son nueve los meses que pasaron desde aquel inolvidable día de su nacimiento. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo,  ¿verdad? Aquí te contaremos todo lo que necesitás saber sobre el noveno mes de vida de tu bebé.

¿Cómo es el noveno mes de vida de un bebé?

A los nueve meses de vida, cuando hables de tu bebé podrás referirte a él como un verdadero explorador. Para esta época, su curiosidad ha alcanzado un nivel extremadamente alto, siendo este su empuje a recorrer y tratar de conocer el mundo que lo rodea.

Uno de los desafíos más importantes que los padres tienen que afrontar en esta etapa, es el de cubrir absolutamente todos los espacios, bordes, escalones, muebles y puertas que puedan representar un riesgo para el bebé, debido a que, ahora, podrás verlo recorrer toda la casa gateando, intentar subir a todos los lugares e, incluso, algunos bebés comienzan a emprender la búsqueda por sostenerse de pie. Es muy probable que a los nueve meses de edad, observes a tu bebé sostenerse de las sillas o los muebles para pararse. Inclusive, si bien es importante no forzarlo, algunos bebés más adelantados comienzan para este momento a dar sus primeros pasos. Por ello es también fundamental cuidar la seguridad del niño en la casa, para que sus intentos por caminar no puedan resultarle perjudiciales.

nueve meses
Empezando a pararse y caminar acompañado a los nueve meses

¿Qué pasa con la alimentación?

Para los nueve meses de edad, ya se han podido introducir, en la dieta del bebé, casi todas las frutas y verduras, así como también carnes de pollo, pavo, cordero y de vaca.

Debido a que su alimentación no debe ser forzada, si lo que se busca es que el niño vaya adquiriendo una dieta saludable y equilibrada, debe utilizarse toda la imaginación posible a la hora de preparar los distintos tipos de purés, de modo de ir incorporando cada vez más variedad de sabores. Esto permitirá que el bebé vaya adaptándose a los diferentes gustos de manera progresiva y no rechace los alimentos.

A partir de los nueve meses de vida, pueden introducirse, con mayor naturalidad que en el mes anterior, los arroces y las legumbres.

Algunos padres esperan a llegar a los nueve meses para empezar a brindarles a sus hijos alimentos tales como el huevo y el pescado. Sin embargo, tratándose de alimentos potencialmente alergénicos, puede ser necesario esperar un poco más. De todos modos, es fundamental consultar con el pediatra y el nutricionista para ser consciente de la manera en que se efectúa el desarrollo de cada bebé en particular y establecer, en conjunto con ellos, la alimentación apropiada para cada uno en cada etapa.

Una de las cosas importantes a tener en cuenta, es que aún no debe agregarse sal ni azúcar en las preparaciones; si se quiere condimentar los purés, por ejemplo, puede acudirse al aceite de oliva.

Siempre que se desee incorporar un nuevo alimento a la dieta del bebé, es importante hacerlo en proporciones pequeñas y de manera progresiva, de modo de que el pequeño pueda adaptarse y aceptar su sabor, sin ejercer presiones sobre él.

Una de las claves en la alimentación de un bebé a los nueve meses de edad, consiste en que éste pueda ir experimentando con las diferentes texturas de los alimentos. Para ello, puede empezarse a triturar un poco menos los alimentos, de modo de que el niño pueda sentir los distintos trocitos de comida (que, de todas formas, deben estar cortados muy pequeños). A su vez, veremos que el bebé se lanza sólo a agarrar trozos de pan o galletitas. No es necesario prohibirle que haga esto, debido a que ya está en condiciones de sostenerlos y chuparlos hasta que éstos se deshagan.

¿Y el sueño?

A medida que va pasando el tiempo, los bebés adquieren una mayor autonomía a la hora del sueño, pudiendo dormir cada vez más horas seguidas. Sin embargo, es aún muy normal que éstos se despierten alguna vez durante la noche.

Hay algunas estrategias que pueden tenerse en cuenta para favorecer el sueño del bebé. Estas consisten en darle un tibio baño, realizarle suaves masajitos, alimentarlo y cantarle una canción, por ejemplo, antes de dormirlo. Esto permite que el bebé pueda relajarse mejor y su sueño sea más profundo.

El sueño a los nueve meses
El sueño a los nueve meses

Las conquistas del bebé

En lo que respecta a los cambios y logros del bebé a lo largo de los nueve meses de edad, no se observarán demasiadas diferencias respecto al octavo mes de vida. Sin embargo, es probable que observemos ciertos factores que nos resulten significativos. Un ejemplo de ello, puede estar en el afán de los niños por intentar pararse solos. Como ya se dijo, no se debe forzar al bebé a emprender la caminata, sino que es un recorrido que tiene que comenzar a dar por sí solo. De todas formas, puede ser de gran utilidad ayudarlo cuando éste intente sostenerse en pie a partir de agarrarse de los distintos objetos o personas.

Por otro lado, el bebé cuenta con un desarrollo emocional cada vez mayor, por lo que es posible que se aferre cada vez más a sus padres y a las personas que conoce. Esto puede llegar a desembocar en angustia o ansiedad cuando se produce una separación entre él y estas personas. A su vez, del apego surge el miedo, la incomodidad y la desconfianza frente a los extraños. Esta situación puede llegar a ser especialmente difícil para sus abuelos, familiares u otras personas que cuidan del bebé. Para tratar de paliar esta situación, es recomendable que los padres vayan acercando cada vez más al bebé a estas personas, lentamente y permitiendo que éste sea quien tome la iniciativa en este acercamiento. La confianza del bebé respecto a otras personas no debe ser presionada.

10- Décimo mes de vida

Bebé de 10 meses

¿Ya diez meses? ¿Cómo pasaron tan rápido? ¡Falta poco para el año! Seguramente estos serán algunos de los pensamientos que recorrerán tu cabeza al transitar el mes número diez de vida de tu bebé. Aquí te contaremos todo lo que necesitás saber sobre este mes.

¿Cómo es el mes número diez de vida de un bebé?

Para el décimo mes de vida, el bebé ha logrado alcanzar un desarrollo motriz, emocional y cognitivo tal, que puede resultar en un compañero excepcional para los padres, pero se debe estar preparado para lidiar con un bebé con un nivel de energía desbordante.

bebé de diez meses
Cómo es el bebé a los diez meses

A medida que va pasando el tiempo y el bebé se acerca al cumplimiento de su primer añito de vida, éste se vuelve cada vez más autónomo e independiente. Si bien lo hace gateando, el pequeño ya es absolutamente capaz de movilizarse por la casa sin ayuda de nadie y entiende el significado de cada vez más palabras, incluyendo cuando se lo reta o se le prohíbe algo; un bebé de diez meses sabe comprender cuando se le dice que no a algo.

A lo largo de este mes, es muy probable que el bebé comience a comprender los tiempos de cada una de sus actividades diarias; por ejemplo, puede ser que ya interprete cuando le toca bañarse, comer e, incluso, dormir, y que lo tenga automatizado.

Si los padres le inculcaron normas y límites claros, el bebé probablemente ya pueda interpretar cuando se ha portado bien y cuando ha desobedecido.

Por otro lado, un bebé de diez meses ya gatea y se arrastra con una gran velocidad y es capaz de ponerse de pie, sosteniéndose de objetos que encuentra a su alcance. Aún no puede caminar, pero es importante fomentar que se sostenga en pie.

¿Qué pasa con la alimentación?

Si a lo largo del noveno mes de vida ya has introducido el huevo, no deberías realizar ninguna modificación en la dieta de tu bebé a lo largo del mes número diez.

Por lo general, a los bebés de diez meses les encanta experimentar con la comida y probar la sensación de comer solos. Podrás ver que algunos bebés de esta edad comienzan a agarrar la cuchara y servirse sin ayuda, o a comer con las manos, lo cual representa una hermosa experiencia para ellos.

Alimentación a los diez meses
Alimentación a los diez meses

Muchos padres continúan brindando, para esta edad, leche materna a sus bebés. Algunas madres les dan del pecho y otras les otorgan leche preparada. Esta es, aún, un alimento fundamental para el bebé y consta también de una conexión emocional significativa.

Lenguaje

En lo que respecta al lenguaje, el bebé aún no sabe hablar. Sin embargo, cuenta ya con la capacidad de encadenar una serie de sonidos y sílabas que ya conoce, aplicando a su vez un tipo de entonación que relaciona con el de los padres y que hace parecer una conversación real.

Si bien el desarrollo es distinto en cada bebé en particular, es muy posible que, para este mes, seas capaz de oír sus primeras palabras. Estas tienden a ser “mamá” o “papá” y pueden aparecer junto con la aparición física de la persona en el espacio. Por eso, es muy importante estimular esta capacidad de hablar, explicándole al bebé este tipo de acontecimientos; un ejemplo de ello puede ser: “vino papá”, “mamá se fue”, entre otras variantes.

Las conquistas del bebé

El bebé, si bien aún no puede emprender el camino del habla, puede comprender con facilidad ciertas frases y palabras. Por ello, puede darle un objeto a sus padres si éstos se lo piden y entender cuando se lo reta o se le dice que no a algo.

Un bebé de diez meses, así no pueda mencionarlo, ya conoce su nombre y sabe reconocer quienes son mamá y papá. Por lo general, muchos bebés usan la risa como método de aprobación de un suceso y el silencio cuando eso no ocurre o cuando se encuentran analizando la situación. A veces, algunos bebés tienden a golpear las cosas cuando no desean algo, cuando se encuentran satisfechos después de comer y no desean más, o cuando algo les molesta.

A los diez meses de vida, los bebés ya saben interpretar e imitar ciertos gestos que responden a rituales sociales, tales como mover la manito para decir adiós, dar o tirar besos y señalar cuando se desea algo.

Muchos bebés, a los diez meses de edad, suelen ponerse muy bromistas. Eso se debe a que ya saben interpretar las reacciones de las personas con las que conviven habitualmente y llevan a cabo juegos para molestar, que a ellos les divierten. Un ejemplo de ello es el de arrojar objetos para que la persona lo vaya a buscar. También, algunos juegan a pedir cosas y luego rechazarlas y son capaces de comprender las reglas de juegos como la escondida.

Por lo general, así no pueda decir los nombres, los bebés de diez meses saben asociar un nombre con un rostro, especialmente de las personas que les resultan conocidas.

Sociabilidad

En cuanto a la sociabilidad, el bebé se encontrará aún en la etapa en que siente desconfianza e incomodidad en la presencia de personas desconocidas, así como tristeza, miedo y enojo frente a la separación con sus padres. Es importante fomentar lentamente la confianza para con sus familiares o las personas que lo cuidan.

A un bebé de diez meses no le gusta estar sólo, le gusta sentirse acompañado de sus personas de confianza, por lo general, los padres. Si se lo lleva a plazas o a sitios donde se encuentre otros niños, es posible que, al principio, éste se encuentre tímido y no se acerque a los demás. Pero, cuando se anime a hacerlo, podremos observar un juego paralelo, en el que juega junto a los demás niños, pero no con ellos. Resulta de gran ayuda incentivar al niño a alejarse de sus padres por sus propios métodos, de modo que se sienta libre y acceda al juego con los demás; sin embargo, este alejamiento no debe ser forzado y se debe estar cerca si el pequeño lo requiere.

11- Onceavo mes de vida

Bebé de 11 meses

Llegamos a los once meses de vida, y con ellos llega uno de los momentos más esperados por los padres: el comienzo de los preparativos para el primer año de vida de su bebé.

Mientras comenzás a pensar en cómo festejarás el primer año de tu bebé, aquí te daremos toda la información que necesitás acerca de cómo es su mes número once de vida.

¿Cómo es el mes número once de vida de un bebé?

Los cambios ocurridos en tu bebé han sido acelerados durante los últimos meses y, para esta etapa, podrás observar un pequeño que ya casi se maneja con total autonomía.

A los once meses de vida, es muy probable que el bebé se encuentre ya dando sus primeros pasos e intentando ponerse de pie, aunque aún necesita de la ayuda de sus padres para eso. Si bien aún no puede andar caminando sólo, no falta mucho para que eso ocurra.

El lenguaje también se habrá desarrollado para los once meses de edad, pudiendo decir ya sus primeras palabras, entender casi todo lo que los padres le dicen e, incluso, pudiendo seguir una conversación con ellos.

Es muy importante que, al irse, los padres saluden al bebé, aunque éste pueda llorar en respuesta. Esto es normal, debido a que aún no tiene conciencia de que, aunque se vayan, van a regresar.

Cambios físicos

Para este momento de su vida, los bebés tienden a tener un peso de, aproximadamente, entre 9,4 y 9,8 kg. Y una longitud de alrededor de 75 cm.

No hay que preocuparse si, al estar parado, las piernas del bebé se encuentran flexionadas hacia afuera; eso es normal y se irá regularizando a medida que vaya aprendiendo a estar parado con mayor facilidad.

¿Qué pasa con la alimentación?

Como hemos podido ver a lo largo de los meses anteriores, ya se han incorporado a la dieta del bebé los distintos grupos alimenticios. Sin embargo, el orden y el momento apropiado para añadir cada uno de éstos dependerá de una consulta previa con un médico pediatra y un nutricionista, de modo de esclarecer cuales son las necesidades y capacidades nutricionales de cada bebé en particular. Como el desarrollo de cada bebé es diferente, hay casos en los que es recién en el onceavo mes que se incorporan las legumbres, mientras que en otros ya se lo hizo en el noveno o décimo mes. Sin importar cuál sea el caso, es importante recordar que toda incorporación de un alimento nuevo, debe ser llevada a cabo de manera progresiva, de modo de no provocar el rechazo del bebé hacia ese nuevo sabor que se le presenta.

La mejor opción para ofrecerle al bebé como bebida, es el agua. Es importante inculcarle lentamente un hábito de toma de agua cada vez que éste tenga sed.

Hidratación a los once meses
Hidratación a los once meses

¿Y el sueño?

En líneas generales (aunque no es igual en todos) un bebé de once meses tiende a dormir un total de 14 horas al día. Generalmente, estas 14 horas suelen dividirse en 11 por la noche y 3 de siesta durante el día.

Aún es muy posible que el bebé se despierte varias veces durante la noche. Esto es común y puede requerir atención si llora demasiado. Sin embargo, en caso de que no le suceda nada malo, es conveniente dejarlo conciliar el sueño por sí solo nuevamente. Si se observa que no lo logra, ahí sí puede ser necesaria la intervención de los padres para ayudarlo.

Las conquistas del bebé

A los once meses de edad, el bebé no sólo tiene más establecidas sus emociones, sino que le encanta expresarlas. Muchos bebés, para este momento, disfrutan de besar y abrazar a sus padres y son fanáticos de hacerlos reír a través de gestos o bromas. Sin embargo, es importante no forzar al bebé a que bese o abrace a extraños, puesto que es probable que se sienta incómodo con ellos y no se debe naturalizar en él la obligación de tener cercanía con personas con quienes siente desconfianza. ¡Calma! Eso no significa que nunca vaya a aceptar a sus otros familiares o a otras personas que se le acerquen. Simplemente, es importante que el bebé pueda dar el primer paso por sí solo e irse acercando a los demás en la medida en que él se sienta cómodo.

A lo largo del onceavo mes de vida, podrás observar cómo tu bebé se mantiene de pié y logra caminar si se lo sostiene de una mano, o sosteniéndose por sí solo de los objetos.

Aprendiendo a camianr a los once meses
Aprendiendo a camianr a los once meses

Una buena manera de estimular su desarrollo psicomotor, consiste en animarlo a soltarse y a caminar hacia uno de sus padres por sus propios medios.

A medida que el tiempo pasa, el bebé ya tiene un mejor manejo manual, lo que le permite lograr comer sólo cada vez mejor. Además, le encanta hacer eso, por lo que es fundamental que no se lo reprima ni que se le rete si se ensucia. Él sólo irá perfeccionando la manera para comer sin ayuda y hacerlo cada vez mejor.

La capacidad de habla del bebé es cada vez mejor. No sólo ya dice sus primeras palabras, sino que sabe articular ciertas palabras de modo de dar lugar a respuestas coherentes a las frases que escucha de sus padres. Es posible que ya haya aprendido a pedir ciertas cosas a través de palabras como, por ejemplo, “agua”. Este momento debe ser aprovechado por los padres para enseñarle otros rituales sociales tales como el decir “gracias”. Para fomentar el habla, es de gran utilidad felicitarlo, ya sea aplaudiéndole o sonriéndole, cada vez que aprende algo nuevo o que dice o pide algo.

Si bien muchos tienden a querer hablarle a un bebé en sus mismos términos, es importante, si se quiere fomentar un correcto desarrollo de su habla, que no se le hable como él. Por ejemplo, por más que el bebé pronuncie “aba”, los padres no deben repetirlo, sino que deben decirle “agua”. Lo mismo ocurre con otras palabras, tales como el “guau-guau” para referirse a un perro; es normal que el bebé lo haga, pero no es recomendable que los padres también.

De todas maneras, como ya hemos dicho, el desarrollo del bebé es distinto en casa caso particular y se establecerán distintas estrategias para las necesidades de cada caso.

12- Primer año de vida

Bebé de 12 meses

¡Llegó el momento! Ese momento tan esperado. Y ¿no te parece que el tiempo pasó muy rápido? Es increíble, pero ¡tu bebé acaba de cumplir su primer año de vida! ¡Felicidades a tu bebé por ese primer año de vida! Y ¡felicidades a vos, por tu primer año en ese preciado rol!

Aquí te contaremos todo lo que necesitás saber sobre el recorrido de tu bebé a los doce meses de vida.

¿Cómo es un bebé de un año de edad?

Su primer cumpleaños
Su primer cumpleaños

En este momento de su vida, la evolución de tu bebé se desarrolla a pasos agigantados. Su independencia es cada vez mayor, impulsándolo a moverse sólo para todos lados, en busca de descubrir la inmensidad del mundo que lo rodea.

Cambios físicos

Un bebé de doce meses pesa ya aproximadamente tres veces más que al momento de su nacimiento, alcanzando un peso de alrededor de 10 kg. A su vez, su altura podrá alcanzar ya entre los 72 y los 77 cm de largo.

La destreza muscular del bebé en esta etapa de su vida es muy superior a los meses anteriores, lo que le permite moverse cada vez más sin ayuda, pudiendo ya caminar mejor, deslizarse, agacharse y levantarse e, incluso, en algunos casos, correr. Gracias a esta nueva libertad que el niño adquiere en sus movimientos, es importante disponer aún más de ciertas normas de seguridad, de modo de cuidar su salud y que no pueda golpearse o lastimarse de gravedad.

En lo que respecta al crecimiento de los dientes, eso depende de cada niño en particular. Algunos tienen un desarrollo dental mucho más rápido, por lo que es posible que, para este momento, cuenten ya con una gran cantidad de piezas en su boca. Sin embargo, eso no es igual para todos y es posible que un bebé tenga uno o pocos dientes todavía. Ya le irán saliendo.

Es muy importante, para la salud del bebé, llevar al día las vacunas necesarias para él. Para saber cuáles son las vacunas que corresponden a su edad, basta con observar el Calendario Nacional de Vacunación.

¿Qué pasa con la alimentación?

Por lo general, al cumplir el primer año de vida, los niños comienzan a poder integrarse más a la mesa familiar, utilizando su vaso, su cubierto de plástico (siempre tenedor, aún no está preparado para el cuchillo) y su plato. A partir de este momento, el bebé está preparado para experimentar nuevos olores, texturas y sensaciones. No debe obligárselo a comer nada que no le agrade, pero se puede darle a probar nuevas comidas y ver cómo reacciona ante ellas.

¿Qué come un bebé de un año?
¿Qué come un bebé de un año?

Es importante comenzar a inculcarle el hábito de comer en un mismo horario todos los días. Sin embargo, se le debe brindar alimentación a demanda en otros horarios del día, si este lo solicita.

Sociabilidad

Cuando cumplen su primer año de vida, a los bebés no les gusta estar solos, ni tampoco jugar solos. Aún va a depender de sus padres para sentirse seguro, pero será mucho más sociable que antes, pudiendo establecer, lentamente, ciertos vínculos con otras personas.

Es posible que éste sea el momento en que  comiences a pelear un poco con tu bebé. Esto se debe a que, al tener mayor movilidad, tiene también mayor independencia y es posible que se enoje ante las limitaciones.

Las conquistas del bebé

Un bebé de un año de edad, cuenta ya con un vocabulario que va de entre 9 a 12 palabras, aproximadamente. Si bien esto no es mucho todavía, ya sabe comprender frases y órdenes de sus padres. Entiende perfectamente una prohibición.

A veces, la curiosidad de los niños en esta etapa, que requieren de conocer e identificar el mundo que los rodea, los lleva a inventar ciertas palabras para nombrar a aquello que desconocen. Los padres pueden limitarse a comprender estas palabras o intentar decirle las correctas. La invención de palabras no es perjudicial para el desarrollo del lenguaje del bebé y ayuda a fomentar su curiosidad y su creatividad a futuro.

Los bebés tienen una gran capacidad para imitar durante este momento de su vida, por ello, es importante tener fundamental cuidado acerca de lo que se dice y hace frente a él. Si bien esto exige cierto cuidado, seguramente tu hijo de deleitará con la imitación de una serie de sonidos, palabras y gestos.

A los doce meses de vida, muchos bebés logran dar uso de los objetos según su verdadera utilidad. Por ejemplo, hay niños que agarran el peine y se lo pasan por la cabeza. Lo mismo ocurre con otros objetos, tales como el control remoto, los vasos, tenedores, entre otros. Y, por supuesto, no podrás escapar de darle su juguete favorito: tu teléfono celular.

La coordinación de los movimientos de un bebé en esta etapa de su vida es mucho más avanzada, al punto de que domina y comprende perfectamente los dedos índice y pulgar como una herramienta para sostener elementos pequeños. Por ello, se debe tener especial cuidado a los objetos que se dejan cerca del bebé, debido a que muchos aún descubren el mundo a través de sus bocas y podría ser un importante riesgo para su salud, el hecho de que pueda llevarse un botón, una moneda u otro objeto pequeño a la boca.

13- Décimo tercer mes de vida

Bebé de 13 meses

¿Disfrutaste el festejo del primer año de vida de tu bebé? ¿Se divirtió? Pero el tiempo pasa rápido y ya se encuentra cumpliendo los trece meses de vida. ¿Ya trece? ¿Cómo crecen tan rápido? Bueno, el tiempo pasa más rápido cuando hay amor. Aquí te contaremos todo lo que necesitás saber acerca de los trece meses de tu bebé.

¿Cómo son los trece meses de vida de un bebé?

Pasado el primer año de vida, el bebé adquiere una madurez mental que le permite desarrollar cada vez más habilidades, tanto desde lo psicomotriz, como en lo que refiere al lenguaje. Cada día podrás encontrar una sorpresa nueva en el crecimiento de tu bebé. Irá aprendiendo más palabras, caminará cada vez mejor, comerá mejor con cuchara, ya casi sin ensuciarse.

Trece meses de vida
Trece meses de vida

A los trece meses de edad, tu bebé será todo un explorador, que buscará conocer y experimentar todo lo que lo rodea. Si bien deben aplicarse limitaciones y medios de seguridad para que nada le pase, es importante impulsarlo a conocer y no ser restrictivo, de modo de que él pueda desarrollar su creatividad y aprender por sus propios medios acerca de su alrededor.

Una de las cosas más importantes, consiste en que los padres aplaudan y feliciten al bebé ante cada nuevo logro y aprendizaje. Esto lo ayudará a tener deseos de continuar en su afán por descubrir.

Cambios físicos

Una vez pasado el primer año de vida, el crecimiento del bebé comienza a llevarse delante de una manera mucho más lenta que antes. Para los trece meses de edad, los volúmenes promedio varían, en una niña, entre los 8 y los 12 kg de peso corporal, así como entre 68 y hasta 80 cm de altura. En cambio, en los niños, el peso puede llegar a rondar entre los 8,5 y los 12,8 kg, con una altura promedio de entre los 71 y los 82 cm.

A partir de los trece meses, muchos pediatras suelen recomendar dar inicio al hábito de cepillado de los dientes. Sin embargo, es importante que esto se realice con cepillos pequeños y de cerda suave y que no se utilice aún dentífrico alguno, puesto que el bebé puede tragárselo, lo que puede significar un riesgo para su salud.

¿Qué pasa con la alimentación?

SI bien desde los seis meses se comenzó a brindarle al bebé una alimentación cada vez más completa y, para este momento, ya puede comer un poco de todo, es importante inculcarle buenos hábitos alimenticios. Como ya come de todo tipo de alimentos y acepta mucho mejor los nuevos sabores y texturas que se le presentan, es importante establecer para él una dieta equilibrada, variada y saludable. A su vez, su menú diario debe constar de al menos cuatro comidas: desayuno (la más importante de todas y que no debe ser dejada fuera), almuerzo, merienda y cena.

Sociabilidad

Si bien el bebé es cada vez más independiente de los padres, pudiendo separarse con mayor facilidad, es posible que aún le tenga miedo o rechazo a los extraños.

Por otro lado, es probable que el niño desarrolle, para este momento de su vida, un cierto gusto por ver a otros niños como él jugando y sienta deseos se jugar con ellos. Esto no debe presionarse, pero debe incentivarse si se observa la iniciativa por parte del pequeño.

Las conquistas del bebé

Es importante aclarar que, si tu bebé aún no camina, esto no debe ser motivo de preocupación. El desarrollo es diferente en cada bebé y hay algunos que comienzan a emprender la caminata mucho antes que otros. Esto es absolutamente normal. Además, muchas veces puede deberse a que al pequeño le divierta deslizarse y mantenerse en el suelo y que sean los padres quienes lo levanten. Si bien pueden llevarse adelante una serie de estrategias para estimular el caminar (como la de pararse frente a él y llamarlo para que se acerque sólo), no se lo debe forzar; cada bebé tiene sus propios tiempos.

A partir de esta edad, los bebés ya no sólo son curiosos respecto a su entorno, sino también en cuanto a su propio cuerpo. Sienten especial atracción por los huecos, por lo que es posible que lo veas meterse la mano en la boca, en la nariz, oídos e, incluso, ojos. ¡Pero cuidado! Porque esa atracción por los agujeros puede extenderse también a otros ámbitos del hogar, como pozos, cajones, cajas, latas y hasta ¡enchufes! Es fundamental mantenerlo al resguardo de estos objetos peligrosos.

Junto con el crecimiento y el aprendizaje del bebé, se emprende el aprendizaje de los padres por resguardar y cubrir todos los espacios de la casa que puedan ser riesgosos para éste.

La comprensión de un niño de trece meses se ha desarrollado tanto, que ya puede llevar y traer objetos cuando éstos son solicitados por otra persona, puesto que ya sabe relacionar el nombre del objeto con el objeto en sí mismo y sabe entender cuando se trata de un pedido.

A los trece meses de vida, el bebé intentará hacer casi todo sólo; buscará comer sólo, movilizarse sin ayuda y hasta puede ayudar a los padres en el momento de vestirlo, debido a que ya comprende el sistema y estira brazos y piernas, hace fuerza con la cabeza,  de forma de facilitar este proceso.

A esta edad, los juegos favoritos  son la escondida y arrojar las cosas para que otro se las alcance. Un juego divertido para él (aunque tal vez no tanto para vos) puede consistir en dejarlo en la cuna, rodeado de juguetes, permitiendo que éste los vaya arrojando para vos írselos alcanzando.

14- Décimo cuarto mes de vida

Bebé de 14 meses

El tiempo continúa pasando, y aunque parece que tan solo ayer estabas celebrando su primer año de vida, tu bebé ya tiene catorce meses de vida. Pareciera que ya no tenés un bebé, sino un niño inteligente, curioso, explorador e independiente.

¿Cómo es el mes número catorce de vida de un bebé?

A medida que el tiempo pasa, tu hijo caminará cada vez mejor y querrá lanzarse sólo a conocer el mundo que lo rodea. Es importante que no le reprimas esa curiosidad y esas ganas de aprender a moverse por sí mismo, aunque sí deberías cuidar que no haya rincones dentro de la casa que puedan resultar perjudiciales para la salud de tú curioso y explorador, pero frágil, pequeño. Cubrir las zonas punzantes, cortantes, los objetos eléctricos y los enchufes, será una forma también de mantenerte tranquilo cuando pierdas a tu hijo de vista, sabiendo que, si no lo ha hecho aún, pronto comenzará a correr por todos lados.

Catorce meses de vida
Catorce meses de vida

Cambios físicos

Como hemos podido observar luego del cumplimiento del primer año de vida de tu bebé, para esta etapa, el crecimiento físico comienza a realizarse de manera mucho más lenta. Por ello, es muy probable que notes que aumenta apenas unos pocos centímetros cada mes, así como también engorda menos que antes.

Para los catorce meses de vida, un bebé tiende a medir, aproximadamente, entre 71 y 84 cm de altura en el caso de los varones, y de 69 a 80 cm en el caso de las mujeres. En lo que respecta al peso, los niños pesan alrededor de entre 8,6 y 13,1 kg., mientras que las niñas suelen pesar entre 8,1 y 11,4 kg.

¿Qué pasa con la alimentación?

A los catorce meses de edad, los bebés suelen comer con muchas ganas, pero sin demasiados modales. Es importante tener en cuenta que no debemos pretender que los niños a esta edad cuenten con modales propios de una persona adulta. Al igual que en el resto de los aspectos de su vida, tu hijo está aprendiendo a comer; esto implica que requiera ensuciar todo a su alrededor y esto no debe ser sancionado ni prohibido para él.

Para este momento de su vida, podrás observar cómo tu hijo va conociendo y comprobando las texturas de los distintos alimentos, así como también va identificándose con los elementos a su alrededor y aprendiendo a utilizarlos, por ejemplo, en el caso de las cucharas. Ya es un buen momento para que el bebé cuente con su propia cucharita y tenedor, para fomentar su aprendizaje, aunque aún no debe acercársele ningún tipo de cuchillo.

¿Y el sueño?

A los catorce meses de vida, los bebés empiezan a dormir cada vez menos horas, tanto a lo largo de la noche como a la hora de la siesta. Esto responde a que, a medida que pasa el tiempo, el niño va adquiriendo hábitos de vida muy similares a los de una persona adulta.

Las conquistas del bebé

Es posible que oigas que tu bebé dice cada vez más palabras y comprende cada vez más reglas y frases, especialmente cuando provienen de personas cercanas. La mayor cantidad de los bebés, para este momento, sabe ya decir la palabra “adiós”, así como también saludar con las manitos y dar besos y abrazos de despedida.

A su vez, su desarrollo cognitivo le permite tener cada vez más las ideas claras acerca de lo que quiere, lo que no, lo que necesita, lo que le atrae, lo que le gusta y lo que le disgusta o le molesta. Para este momento, resultará también mucho más sencillo para los padres comprender las necesidades de su hijo y entender cuando éste se siente mal o incómodo.

A los catorce meses de vida, la relación entre los padres y el bebé será cada vez más divertida. Esto se debe a que los avances en cuanto a su movilidad le permiten ya rodar sobre sí mismo, agarrar objetos para jugar con ellos en conjunto con sus padres e, incluso, rodar una pelota. A su vez, podrás observar cómo tu niño comienza a mostrar interés por las actividades del hogar, buscando la manera de ayudarte. Sí, es probable que desordene más que lo que ayuda, pero su interés y su aprendizaje sobre el funcionamiento de los objetos debe ser fomentado y no reprimido; así que ¡dejá que te ayude! Esto lo divertirá y vos te sentirás cada vez más impresionada sobre los avances de tu pequeño.

Muchos de los niños de esta edad, para este momento, ya saben usar algunos de los cubiertos y beber agua de un vaso sin ayuda. Así como, también, ya saben solicitarlo cuando tienen hambre o sed.

Mientras que antes es probable que requiriese tu ayuda, es posible que tu hijo ya pueda pararse por su propia cuenta, agacharse y volver a levantarse. Algunos bebés comienzan, incluso, a experimentar con su cuerpo, caminando hacia atrás, intentando saltar y estirando las piernas.

Cuando los niños alcanzan esta edad – e incluso antes – es recomendable que, a la hora de elegir un juguete, se prioricen los peluches, especialmente animales. Esto refiere a que muchos niños de esta edad se sienten seguros junto a ellos, sobre todo cuando no están junto a sus padres. Los peluches son una buena idea para cuando no podés estar cerca de tu hijo. Si bien esto generaría cierta dependencia del niño sobre sus muñecos, muchos especialistas la recomiendan, debido a que lo ayudan a sentirse confiado, lo cual es recomendable cuando se encuentra cerca de personas en las que no confía.

Los peluches, las mantas y los muñecos consisten en lo que se llama “objetos de transición” y se orientan a actuar como elementos de consuelo cuando los padres no están cerca de ellos.

A lo largo de los distintos meses, hemos insistido en que el desarrollo de cada bebé es diferente y único. Si bien esto responde a ciertas reglas globales de cómo debería llevarse adelante el crecimiento de un bebé en cada mes, no deberías preocuparte si tu niño difiere en ciertos aspectos respecto a lo mencionado. En todo caso, puede ser de utilidad que consultes a su pediatra si observas aspectos que creas que pueden ser perjudiciales para su desarrollo.

Ya pasaste los catorce meses de vida de tu bebé y su desarrollo se efectúa correctamente. Seguiremos aquí, descubriendo juntos el crecimiento de tu bebé mes a mes: mes número quince de vida

15- Décimo quinto mes de vida

Bebé de 15 meses

Ya pasaste la etapa de sorprenderte del tiempo que lleva de vida tu bebé y, llegando a los quince meses, comenzaste a sorprenderte de lo mucho más grande que parece a la edad que tiene.

¿Cómo es el mes número quince de vida de un bebé?

Muchas personas consideran a esta edad como una etapa de carácter. Esto responde a que tu bebé será cada vez más testarudo, buscará incansablemente hacer lo que desea y costará que acepte un “no” por respuesta.

Si bien el bebé es cada vez más independiente y autónomo a medida que el tiempo pasa, sabe reconocer cuando no se siente bien y requiere se sus padres en esos momentos. A su vez, esta misma autonomía e independencia requerirá que los padres establezcan normas un tanto más rigurosas que antes, de modo de enseñarle al niño lo que está bien y lo que no y evitar que se lastime.

Cambios físicos

Una vez cumplidos los quince meses de vida, las niñas tienden a pesar entre 8,3 y 12,6 kg, mientras que los niños pesan, aproximadamente, entre 9 y 13,6 kg. En lo que respecta a la altura, las mujeres miden alrededor de entre 70 y 83 cm de alto, mientras que los varones suelen medir entre 72 y 85 cm.

Otro de los cambios físicos que podrás observar en el crecimiento de tu bebé durante el mes número quince de su vida, es que sus piernas estarán cada vez más arqueadas, lo cual le permitirá caminar y correr con mucha más facilidad.

¿Qué pasa con la alimentación?

Para este momento de su vida, su alimentación se ha desarrollado tanto, que ya puede comer cualquier cosa que le resulte de su agrado. A su vez, es fundamental que los padres vayan incorporando una dieta saludable y equilibrada en la alimentación diaria de su hijo, de modo de que crezca aceptando alimentos de los distintos grupos y adquiera hábitos alimenticios saludables.

Lee también: Mitos y prejuicios sobre la alimentación

¿Y el sueño?

Como hemos dicho a lo largo del último mes, el sueño de los niños comienza a regularizarse cada vez más, adquiriendo hábitos similares a los de una persona adulta. Por ello, lo más probable es que duerma aproximadamente entre 10 y 12 horas como máximo por la noche, con una hora de siesta durante el día. A su vez, su sueño será mucho más maduro y es posible que empiece a despertarse cada vez menos a lo largo de la noche.

Las conquistas del bebé

El mes número quince de vida de un bebé tiende a ser el mes “no”. Esto refiere a que, no sólo ha logrado aprender a decirlo, sino que, además, comprende la potencialidad de esta palabra y le encanta decirla cuando no quiere algo o hay una situación que lo molesta. Para este momento, el “no” es una de sus palabras favoritas y la que más fácil saldrá de su pequeña boca. Por otro lado, el pequeño es cada vez más terco, sabe lo que quiere y lo busca, y es posible que se moleste y se largue a llorar cuando una persona lo contradiga. Por eso, esta es una etapa en la que los padres deben tener especial paciencia y permitir que su bebé explore el mundo que lo rodea y sus necesidades, de modo de que pueda valerse y decidir por sí mismo.

Berrinches a los quince meses
Berrinches a los quince meses

Para los quince meses de vida, el bebé ya puede moverse cada vez mejor, caminar por todos lados, correr, empujar y lanzar juguetes e, incluso, movilizarlos mientras camina, lo cual implica un esfuerzo físico mucho mayor.

Durante esta etapa de su vida, el bebé ya suele tener sumamente perfeccionado el uso de sus cubiertos para niños, pudiendo comer y tomar agua de su vaso sin requerir de ningún tipo de ayuda.

Por otro lado, para este momento, el bebé ya comenzará a comprender el funcionamiento de los objetos, empieza a descubrir el modo de ordenarlos, cubrirlos y taparlos. Es debido a ello que, ahora, es muy probable que uno de sus juegos favoritos pase a ser el de armar filas y torres de objetos y ordenarlas. ¡Pero claro! Seguramente luego se divertirá derrumbándolas. No lo reprimas por ello, le divierte y estimula su creatividad.

En lo que refiere a su desarrollo social, el niño ya sabe verse en el espejo y reconocer que ese reflejo que ve allí le pertenece a él. Muchos bebés, antes de llegar a esta etapa, intentaban “tocar” al niño que veían en el espejo; lo más probable es que, para este momento, eso ya no le sea necesario, pues sabe que se trata de sí mismo.

Uno de los cambios más significativos que comienza a observarse durante esta etapa, refiere al ámbito de la imaginación. En este momento, es probable que el bebé comience a hacer uso de ella para sus juegos, brindándole vida propia a sus juguetes, haciéndolos interactuar, tanto entre ellos como para sí mismo. Su capacidad de imitar lo que ve a su alrededor tiende a llevarlo a querer alimentar a sus muñecos (debido a que los puede ver con vida propia) o a buscar hablar por teléfono.

16- Décimo sexto mes de vida

Bebé de 16 meses

El tiempo pasa rápido. Llegamos a los dieciséis meses y cada día el bebé logra sorprendernos con un nuevo aprendizaje, una nueva capacidad y nos va permitiendo conocer su personalidad poco a poco.

¿Cómo es el mes número dieciséis de vida de un bebé?

Con dieciséis meses de vida, podrás observar cómo tu bebé ya anda por toda la casa, el parque, se trepa a todo lo que se encuentra a su alcance, camina y hasta corre sin caerse ni tambalearse.

Por otro lado, esta es la etapa “toque – toque”, en la que el bebé querrá tocar absolutamente todo lo que se le presente, por lo que se debe tener un especial cuidado con los enchufes o elementos punzantes y eléctricos.

Dieciseis meses de vida
Dieciseis meses de vida

¿Qué pasa con la alimentación?

Para este momento, a no ser que existan recomendaciones médicas específicas, el bebé ya puede consumir alimentos de casi todos los grupos. Es fundamental que cuente con un hábito alimenticio equilibrado y saludable, de modo de que no le falte ninguno de los nutrientes que su organismo necesita y para que pueda crecer acostumbrado a comer un poco de todo. La leche continúa siendo, aún, uno de los alimentos fundamentales en el día a día y debe consumir un mínimo de 500 ml todos los días.

¿Cómo continúa el desarrollo del lenguaje?

En lo que respecta al lenguaje, podremos notar que el vocabulario se enriquece cada día. Esto responde, esencialmente, a una serie de estímulos cotidianos que son importantes para su correcto desarrollo. Estos estímulos consisten, no sólo en que las personas alrededor le hablen y le den a entender que ciertas palabras se corresponden con ciertos actos, aprobaciones o negativas, sino además en las lecturas de cuentos e, incluso, en los dibujos animados.

Ahora que entienden cada vez más palabras y que logran tener una comunicación más fácil y fluida con sus padres, a los bebés de esta edad les gusta señalar un objeto y que los padres le digan cómo se llama y para qué se utiliza.

Las conquistas del bebé

Resulta increíble, pero su comprensión acerca del mundo que lo rodea ha alcanzado un nivel tal, que puede jugar con sus juguetes otorgándoles una vida propia, haciéndolos interactuar entre sí o para consigo.

Una de las mejores maneras de estimular el desarrollo social y el buen comportamiento de tu bebé, es a partir de recompensar un buen comportamiento y llamar la atención ante uno malo. De este modo, el pequeño irá comprendiendo qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Una vez que se ha establecido una determinada norma dentro del hogar, es importante que esa norma sea sostenida, de modo de no brindarle mensajes contradictorios y así no confundirlo.

Existen muchas maneras diferentes de estimular el desarrollo cognitivo, el lenguaje y la imaginación de un bebé. A esta edad, algunos de los más eficaces consisten en leer, junto con él, una serie de cuentos que contengan muchos dibujos y no sean muy largos, de modo que no se canse y su curiosidad por lo que ve y lo que escucha puedan salir. Este tipo de cuentos, son útiles debido a que el bebé es ya capaz de comprender las historias a partir del entendimiento de ciertas palabras y su relación con los dibujos.

Desarrollo de la imaginación a los dieciseis meses
Desarrollo de la imaginación a los dieciséis meses

En lo que respecta a su desarrollo social, verás cómo tu pequeño va demostrando un mayor interés en los demás niños y comienza a intentar interactuar con ellos. Es muy importante potenciar esta faceta del crecimiento de tu bebé, de modo de que sea cada vez más sencillo para el establecer relaciones con los demás niños de su edad.

Por otra parte, mientras que antes los bebés consideraban que todo era un potencial alimento, ahora ya no ven algunas cosas como comida. Por ello, es posible que ya no vea, por ejemplo, a la plastilina como una comida y pueda comenzar a dar lugar a hermosos objetos para sus padres. Por otro lado, ya es un buen momento para acercarle ciertos crayones o lápices de colores y estimular su creatividad para dibujar. Aunque no comprendas sus dibujos, es muy importante que lo felicites por ellos y que lo ayudes a formular una historia a partir de sus bellos garabatos. De todas formas, se debe tener mucho cuidado de no dejarlo sólo con estos elementos, de modo de evitar que pueda morderlos y que esto afecte su salud.

17- Décimo séptimo mes de vida

Bebé de 17 meses

Llegamos ya a los diecisiete meses de vida y tu bebé es cada vez menos un bebé y cada vez más un niño autónomo e independiente, un individuo.

¿Cómo es el mes número diecisiete de vida de un bebé?

¡Preparate! Tu bebé ya no sólo no se cae al caminar, sino que comienza la etapa en la que lo atrae correr y trepar objetos. Se debe tener especial cuidado con esto, puesto que su curiosidad lo llevará cada vez más lejos y debemos cuidar que este sentimiento explorador no lo lastime.

¿Qué pasa con la alimentación?

Si bien un bebé de diecisiete meses ya consume casi todos los grupos de alimentos y es importante que ingiera una dieta equilibrada y saludable, la leche continúa siendo uno de sus alimentos primordiales. El aporte lácteo del bebé debe ser de, por lo menos, 500 ml al día. Por otro lado, es importante que adquiera un hábito de comer al menos 5 veces al día, en horarios diagramados.

Ya puede dársele cualquier tipo de alimento al bebé; sin embargo, hay ciertos alimentos que contienen demasiada sal o azúcar, por lo que resulta preferible esperar un tiempo más para su introducción en la dieta. Por otro lado, no es aún conveniente el consumo de frutos secos o de frutas que contengan semillas.

Sociabilidad

El aumento exponencial en el nivel de curiosidad de tu hijo no sólo lo llevará a querer recorrer los distintos espacios y a reconocer los objetos, sino que, de a poco, irá queriendo descubrir a las demás personas y adquiriendo cierta confianza para con los extraños.

Por otro lado, tu bebé ya podrá reconocer al resto de su familia, si la ha visto varias veces, podrá entender que son parte de ella y se pondrá feliz al recibir visitas de sus primos, tíos y abuelos, o de cualquier otra persona cercana a la familia. Es posible que aún no juegue demasiado con otros niños, aunque sí en forma paralela.

Conquistas a los diecisiete meses
Conquistas a los diecisiete meses

Las conquistas del bebé

A los diecisiete meses de edad, muchos niños logran alcanzar el dominio de una amplia serie de palabras, así como su perfecta comprensión, al punto de que ya logran combinar las palabras de modo de dar lugar a frases comprensibles para quienes lo rodean.

Para este momento de su vida, la autonomía de tu bebé habrá llegado a un nivel tal, que ya puede vestirse y desvestirse con poca ayuda e, incluso, algunos niños comienzan a lavarse los dientes por sí solos, aunque pueden llegar a requerir un poco de colaboración de los padres en ello.

A esta edad, los bebés comienzan a sentirse deseosos de treparse a todo lo que ven, de correr por los espacios, de agarrar los objetos y, a veces, de imitar las actividades de otros niños o personas. Uno de los ejemplos más claros de esto, es que muchos bebés comienzan a sentir atracción por subir escaleras, sillas o camas sin ayuda. Es muy importante estar cerca de él cuando esto ocurra, debido a que aún no interpreta las profundidades correctamente y puede ser peligroso para él.

A los diecisiete meses de edad, el bebé comienza a reconocer las similitudes y las diferencias que se encuentran entre los distintos objetos y juguetes, pudiendo dar un uso distinto de cada uno y comprender su funcionalidad. A  lo largo del desarrollo de sus juegos, seguramente podrás observar que a tu bebé le gusta clasificar los juguetes, haciéndolo por color, por tamaño o por similitud. Es importante que los padres utilicen los juguetes del niño y observen con atención sus inquietudes, de modo de fomentar su creatividad y ayudarlo a descubrir el funcionamiento de las cosas.

A lo largo del mes número diecisiete de vida, seguramente hayas podido comenzar a notar que tu bebé es fanático de decir que no cuando algo no le gusta o cuando se lo limita. Bueno, esto seguramente aún continúa. Es importante aprovechar este momento del desarrollo del niño para comenzar a enseñarle modales y normas sociales. Una buena forma de hacer esto podría consistir en pedirle “por favor” cuando se le pide algo que él entienda y decirle “gracias” luego de que lo haya realizado.

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Existen muchas formas de estimular el desarrollo cognitivo y la imaginación de tu bebé mediante juegos. Uno de ellos consiste en jugar con la pelota, debido a que le encanta arrastrarla y podrás enseñarle la reciprocidad a través de un juego de llevar y traer la pelota. Por otro lado, ya que al pequeño le gusta trepar, se puede cubrir la cama con almohadas y almohadones e incitarlo a que pase por allí; de ese modo, aprenderá a desarrollar las capacidades de su cuerpo para esta nueva actividad, sin que esto represente un riesgo para su salud.

Otro de los objetos que es posible que le encante utilizar es la plastilina. Al principio, jugará con ella a desarmarla y aplastarla. Sin embargo, con el paso del tiempo, el bebé podrá poner en juego su imaginación y crear distintas figuras, animales y objetos a partir de esta masa de colores que tanto le gusta.

18- Décimo octavo mes de vida

Bebé de 18 meses

Parece mentira, pero han pasado dieciocho meses, ¡ya llegamos al año y medio de vida de tu bebé!

¿Cómo es el mes número dieciocho de vida de un bebé?

Los dieciocho meses parecen un salto exponencial en el desarrollo de nuestros pequeños. Algunos padres se animan a decir que su bebé está ahora más lindo que nunca. Todos y cada uno de los días de su vida, durante esta etapa, verás cómo tu bebé aprende algo nuevo. Claro que, ese algo, puede ser algo bueno o algo malo. Pero ¡tranquilo! Sólo se trata de establecer límites claros. Una de las principales ventajas, es que tu bebé está mucho más grande, por lo que ya puede comprender las limitaciones y las prohibiciones que vengan de sus padres.

Es a partir de estos meses que pueden empezar a observarse rasgos del carácter del bebé, al verlo cómo afronta determinadas situaciones, cómo reacciona ante la limitación, qué es lo que le gusta y qué es lo que le molesta.

Para los dieciocho meses de vida, te encontrarás con un bebé que ya anda por todos los espacios, todas las superficies, trepa a todo lo que puede e intenta agarrar todo lo demás.

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Cambios físicos

Si bien cada niño tiene su propio ritmo de crecimiento, hace ya unos meses que este crecimiento ha empezado a llevarse delante de una manera mucho más lenta. De todas formas, el ritmo promedio de crecimiento de un bebé, a los dieciocho meses de vida, es de una suba de aproximadamente entre 0,20 y 0,23 kg. Al mes, con un aumento de la altura que va entre los 5 a los 13 cm de largo. Por lo general, la altura de un bebé de un año y medio de edad, es de entre 80 y 89 cm, con un peso que ronda entre los 11 y 12 kg.

¿Qué pasa con la alimentación?

A partir de este momento, son pocos los cambios efectuados respecto al mes anterior. El bebé ya podía comer de todo, debiendo priorizar una dieta equilibrada y saludable y ya comenzaba a comer en la mesa, con los padres, tomando sólo de su propio vaso, de modo de integrarse al rito familiar. El cambio principal, en este momento, refiere a que, progresivamente, se debe ir retirando el biberón.

A esta edad, el bebé ya come tres veces al día, al igual que los adultos, manteniendo también una dieta similar. Sin embargo, es más probable que el bebé tenga hambre también en ciertos horarios a media mañana y durante la tarde, por lo que puede brindársele un alimento en esos momentos, a demanda.

Como el bebé ya come de todo, incluyendo carnes magras, legumbres, frutas y verduras, es importante que acuda al dentista de manera periódica, debido a que se encuentra ya más expuesto al riesgo de contraer caries. La salud dental de un bebé, cuando comienza a tener una dieta adulta, es muy importante mantenerla con rigurosidad.

higiene dental bebes
Dieciocho meses, la importancia del cepillado

Sociabilidad

Podría decirse que, para el año y medio de vida, el niño ya es casi un ser social. Comienza, no sólo a ser consciente de su entorno y de las personas que lo rodean, sino también a comprender sus propias emociones y sentimientos respecto al resto.

Es normal que, al principio, el bebé quiera acercarse a otros niños como él, pero sin interactuar aún con ellos; puede sólo sentarse a su lado y jugar en modo paralelo. Sin embargo, pronto comenzará a interactuar y a relacionarse con otros niños. Es muy probable que, en primera instancia, observemos un niño un tanto egoísta, sobre todo en lo que respecta al hábito de compartir los juguetes; esto no le gustará y puede que no lo haga. Pero no te preocupes por eso; no significa que tu bebé sea un ser egoísta, sino que refiere a que el bebé no comprende aún el mecanismo social de compartir y jugar en conjunto. Lentamente, los padres deben comenzar a explicarle que puede divertirse aun dejándolos y que, en caso de prestarlos, no debe preocuparse, porque los recuperará.

Las conquistas del bebé

En lo que refiere al lenguaje, el bebé ya es capaz de comprender todo tipo de órdenes y limitaciones sencillas. Puede traerte un objeto si se lo pedís y entender cuando no se le permite hacer algo. Es capaz de sentarse a escuchar una historia, manteniéndose concentrado en ella si no es demasiado extensa y comprenderla al relacionarla con los dibujos que observa. A su vez, es muy probable que, al ver un dibujo cuyo objeto reconoce, pueda nombrarlo y entender su funcionamiento. Muchos  bebés de esta edad saben advertirles a sus padres, a través de palabras y gestos, cuando su pañal se encuentra mojado y necesitan que los cambien.

Un bebé de dieciocho meses, es capaz ya de reconocer a familiares cercanos o personas conocidas cuando las ve en una fotografía. Este reconocimiento es tal, que puede que hasta incluso sea capaz de señalarlos y mencionar cada uno de los nombres de las personas que conoce y ve en la foto.

Cuando en un libro aparece un animal, es posible que el bebé pueda reconocer e imitar el sonido que ese animal realiza y que pueda decir cómo se llama.

A esta edad, los bebés comienzan a interpretar las costumbres adultas de su cultura y a ponerlas en práctica a partir de sus emociones. Un ejemplo de ello, está en el modo de saludar. A los dieciocho meses de vida, el bebé es capaz de mostrar su cariño hacia una persona a través de abrazos, besos en las mejillas y caricias. A su vez, cuando toma cariño hacia un objeto o hacia, por ejemplo, una mascota, lo demuestra tornándolo en su gran compañero y llevándolo a todos lados consigo.

Es muy importante que el bebé acuda a su Pediatra regularmente, de modo de tener en cuenta, siempre, sus necesidades y verificar que su desarrollo se lleve a cabo de la mejor manera. Por otro lado, resulta fundamental tener siempre en mente el Calendario Nacional de Vacunación, para llevar todas las vacunas de tu bebé al día.

19- Décimo noveno mes de vida

Bebé de 19 meses

Llegamos al mes número diecinueve de vida. El tiempo pasa y de a poco vamos palpitando el cumpleaños número dos de nuestro pequeño.

¿Cómo es el mes número diecinueve de vida de un bebé?

Para este momento de su vida, te encontrarás con un bebé que cuenta ya con una estabilidad y una seguridad sin precedentes a la hora de caminar y de moverse sólo por la casa. Incluso, para este momento, podrás observar cómo tu bebé ya es capaz de correr y hasta de subir escaleras sin ningún tipo de problema  y sin requerir ayuda alguna. A su vez, verás cómo el pensamiento de tu bebé es cada día más lógico y razonado.

¿Qué pasa con la alimentación?

La Organización Mundial de la Salud asegura que, hasta haberse cumplido los dos años de vida, la leche materna es aún un alimento fundamental en el desarrollo físico de nuestros niños.

Para este momento, si bien ya cuenta con una dieta compleja y equilibrada, en la que consume todos los grupos de alimentos, podrás observar cómo tu bebé ya cuenta con una serie de comidas que son sus favoritas, mientras que rechaza otras, con total consciencia de lo que contiene cada una. Si bien es cierto que el bebé pedirá por sus alimentos preferidos, es fundamental no abusar de ellos, de modo de que la dieta no sea monótona y que no se acostumbre a comer pocas cosas, para así poder fomentar una curiosidad y una aceptación ante la prueba de nuevos alimentos en posteridad.

Diecinueve meses de vida
Diecinueve meses de vida

Cuidados especiales

A la edad de diecinueve meses, debido a su alto nivel de movilidad y las ganas que en esto empeña, resulta fundamental tener especial cuidado con el calzado utilizado por el bebé. Los pies del bebé deben tener zapatos que se adapten a él y que no lo compriman. Además, es importante que el calzado sea ligero, que no provoque la transpiración en los pies y que esté hecho a base de un material flexible, para poder acompañar mejor la vida diaria del bebé.

Otro de los cuidados esenciales en esta etapa, se encuentra en lo que refiere a la salud dental del pequeño. Puede parecer pronto para hablar de caries, pero debido a la nueva dieta equilibrada y variada del pequeño, es posible que éstas aparezcan, por lo que se debe asistir regularmente al odontólogo y, además, mantener una conducta estricta de cepillado de los dientes. Para lograr una costumbre poco molesta de este hábito, es importante que realices el cepillado al menos dos veces al día, especialmente luego de la cena, de modo de que no se vaya a dormir teniendo los dientes sucios. Puesto que a muchos bebés no les gusta el momento de cepillarse los dientes, se puede acudir a comprar un cepillo que contenga algún dibujo de sus personajes preferidos. Además, será de gran ayuda que te laves los dientes junto con él, de modo de que vea que también lo hacés e intente imitarte.

En cuanto a la comida, son los alimentos con altos contenidos grasos y de azúcares, así como también las gaseosas, los que tienden a provocar la mayor cantidad de las caries. Ante esto, lo ideal sería evitarlos; sin embargo, de no lograrlo, reducir su consumo a una leve cantidad semanal será de gran ayuda.

Las conquistas del bebé

Uno de los principales cambios que tu bebé efectuará para este momento de su vida, refiere al pensamiento lógico. Su desarrollo habrá sido tal, que ya podrá utilizar su imaginación para simular situaciones u objetos reales a partir de otros. Por ejemplo, verás cómo el pequeño es ya capaz de simular un avión a través de una piedra, un caballo a partir de una escoba o personajes a través de sus muñecos. El desarrollo de este tipo de pensamiento es el que da lugar, luego, al desarrollo de la reflexión abstracta, por lo que resulta fundamental estimularlo sin limitaciones.

Los diecinueve meses tienden a consolidar la etapa clave de la motricidad gruesa. Verás cómo tu bebé no sólo se moviliza con total facilidad, sino que comienza a experimentar nuevas maneras. Por ejemplo, es muy probable que ya pueda caminar de costado o hacia atrás, sentarse y levantarse sin ayuda, agacharse, correr y saltar.

Para este momento de su vida, verás como si le das una cuchara, sabe comer sólo, si le das un lápiz, sabe realizar trazos, si le das cubos, sabe armar torres.

A esta edad, los niños comienzan a tener consciencia acerca de sus pertenencias. Comprenden lo que significa que algo sea de ellos e identifican todo lo que lo es. Aún tienden a ser egoístas respecto a sus juguetes y pertenencias, por lo que pueden no querer compartirlas y son capaces de recordar, aún aunque el objeto se encuentre lejos de ellos mismos, cuando algo es suyo, hasta llegar a solicitarlo.

¡Baila, baila y baila! La mayoría de los bebés ama bailar. Oye el ritmo de la música y es capaz de pararse frente a todos y ponerse a bailar. Pero ¡aún más! Es posible que hasta sea capaz de ponerse a cantar. La música y los juegos que puedan llevarse adelante a partir de esta son un gran estímulo para el desarrollo de tu bebé. Por ejemplo, si te ponés a jugar con él mientras suena música, podrás enseñarle a coordinar sus movimientos con los sonidos que oye.

Por otro lado, los bebés de diecinueve meses tienden a ser ya capaces de interpretar los espacios y su profundidad; saben darse cuenta cuando algo está arriba y algo abajo, cuando algo se cae, o cuando un objeto se encuentra lleno o vacío.

20- Vigésimo mes de vida

Bebé de 20 meses

¿Veinte meses de vida? ¿Es esto posible? ¿Ya pasaron veinte meses desde aquel día que tuve a mi bebé en brazos por primera vez? El paso del tiempo es impresionante.

¿Cómo es el mes número veinte de vida de un bebé?

A partir de  los veinte meses, podrás ver cómo el vocabulario de tu bebé es cada vez más amplio. Ya no sólo entiende cada vez más palabras y conjuga cada vez más frases, sino que además es capaz de comprender una enorme cantidad de oraciones e indicaciones que los demás puedan hacerle. En algunos casos, podría decirse que hasta es capaz de sostener, en cierto modo, una conversación.

Es cada vez más divertido para los padres jugar con el bebé, puesto que este ya puede entender cada vez más juegos, sostener juguetes, patear pelotas y usar su imaginación para armar situaciones de juego que le diviertan.

¿Qué pasa con la alimentación?

Resulta fundamental brindarle al bebé agua de manera habitual, así como evitar, en la medida de lo posible, todas las gaseosas y bebidas industriales, debido a que esas bebidas tienden a ser sumamente energéticas, pero extremadamente pobres en aportes minerales para el organismo del pequeño. Las gaseosas industriales, además, cuentan con una cantidad de carbohidratos tal, que son capaces de saciar una parte del hambre del niño, haciendo que éste coma menos a lo largo de las distintas comidas, provocando que ingresen aún menos nutrientes a su cuerpo.

Si el niño rechaza el agua, esto puede deberse a que no tenga sed en ese momento o a que esté demasiado acostumbrado a las bebidas ricas en azúcares. Para evitar ello, se aconseja que se acostumbre a la totalidad de la familia a ingerir agua durante las comidas, de modo de que el bebé pueda imitar esta acción y no se tiente con otras cosas.

¿Y el sueño?

Por lo general, los bebés de veinte meses de edad tienden a necesitar un total de 13 horas de sueño. Habitualmente, estas 13 horas son distribuidas en un total de 11 horas por la noche y 2 durante el día. Sin embargo, hay una gran cantidad de niños que, para este momento de su vida, comienzan a abandonar la siesta. Cuando esto ocurre, es normal que los niños lleguen más cansados y se duerman más temprano, lo que puede provocar que se despierten más temprano en la mañana o que se despierten a mitad de la noche, ya sin sueño. Para tratar de normalizar esto, puede ser de ayuda brindarle al niño, sobre todo luego del almuerzo, un momento de descanso y de tranquilidad, con luces tenues y sin ruido, de modo de recargar energías aunque no se duerma.

Lenguaje

Como hemos podido ver ya desde hace un par de meses atrás, el bebé comienza a transitar la etapa de “lenguaje telegráfico”, esto significa que el bebé es capaz de articular palabras y frases cortas, pero no puede aún emitir una oración completa y cohesiva. Esto puede generar que aún sea un poco difícil entenderle en ciertas ocasiones, sin embargo, será cada vez más sencillo.

Para este momento de su vida, podrás ver cómo tu bebé aprende una palabra nueva casi todos los días. Una buena manera de estimular esto es a través de las lecturas y enseñándole el nombre de un objeto cada vez que el pequeño haga referencia a él. Ya es capaz de utilizar verbos, así como de referirse más a las cosas a través de las palabras y ya no tanto a partir de los gestos.

Las conquistas a los veinte meses
Las conquistas a los veinte meses

Sociabilidad

Muchos padres sienten cierta preocupación durante esta etapa, debido a que el comportamiento del bebé tiende a ser mucho más agresivo que antes. Muchos bebés de veinte meses puede que muerdan, golpeen o empujen a otros niños, lo cual suele tener que ver con que es el único modo que conocen para comunicarse con ellos. Si bien a veces esto responde a una necesidad de comunicación, otras veces lo hacen para sentirse importantes y, muchas otras, para experimentar. Por ejemplo, algunos bebés comienzan a sentir curiosidades tales como “¿Qué pasará si le tiro del pelo a Facundo?”, entonces lo realizan y observan las reacciones a su alrededor. Es fundamental que, a la hora de castigar este tipo de accionar, se  lo haga hablándole con calma, explicándole que eso es algo que no debe hacer, que golpear es malo. Es de gran importancia que la reacción de los padres ante estos hechos no sea demasiado eufórica y, especialmente, que no se lo rete golpeándolo a él, ni siquiera suavemente, debido a que esto lo hará creer que este tipo de comportamiento físico es normal y aceptable.

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Por otra parte, el bebé es aun sumamente dependiente de la presencia de sus padres y sus personas de confianza. Por ello, es posible que todavía le sea difícil la despedida cuando uno de ellos se va. Como ya sabe entender muchas frases y palabras, es importante que no le mientas; si vas a irte y tardar un largo rato en volver, no le digas que vas a volver enseguida, porque es probable que el bebé comience a desconfiar de vos y que naturalice la falsedad. Dale un beso, abrazalo, hacele saber que vas a volver y que va a estar bien y, cuando vuelvas, demostrale tu emoción por volver a estar con él y el seguro te devolverá lo mismo.

La curiosidad en aumento

Para este momento de sus vidas, la curiosidad de los niños ya no sólo aumenta en relación a su entorno y las personas que lo rodean, sino que, también, comienzan a sentir curiosidad por su propio cuerpo. A esta edad, muchos niños comienzan a emprender la exploración de sus genitales. El tacto de los niños sobre sus propios genitales no debe causar ningún tipo de preocupación, a menos que esto se vuelva una conducta constante. Los bebés no entienden aún la diferencia entre un espacio público y uno privado; por ello, si ves que se toca los genitales en público, no exageres tu reacción y simplemente explícale que hay cosas que pueden hacerse en ciertos ámbitos y no en otros.

21- Vigésimo primer mes de vida

Bebé de 21 meses

¿Te acordás de todos los preparativos que realizaste para el primer cumpleaños de tu bebé? Bueno, no los olvides demasiado rápido, porque ya tiene veintiún meses de vida y, eso significa que se acerca cada vez más el momento de hacerlo de nuevo, ¡para el segundo cumpleaños de tu pequeño!

¿Cómo es el mes número veintiuno de vida de un bebé?

Llegó el momento de poner mayor énfasis en enseñarle al pequeño una serie de juegos que, además de ser entretenidos, resulten educativos para el niño, de modo de enseñarle cada vez más palabras, colores, números y nomenclaturas de los objetos que lo rodean. Además, ya estará en condiciones de llevar adelante ciertos juegos o escuchar la lectura de cuentos que inciten a un mejor comportamiento, menos violento, más tolerante y compañero.

Veintiún meses de vida
Veintiún meses de vida

¿Qué pasa con la alimentación?

Es fundamental que el momento de la comida no sea una imposición para el bebé y hacer caso cuando éste presenta rechazo a los alimentos. No se debe ser estricto acerca del horario de la comida si el niño no se siente con hambre, así como es importante no obsesionarse con las cantidades que consume ni obligarlo a comer alimentos que no le gustan. Mientras más se dé lugar a la obligación, más probable es que el bebé se moleste y nos rechace.

Si el niño presenta rechazo hacia los alimentos que se disponen en su plato durante una comida, es posible que se deba a que no tenga hambre. En ese caso, se debe retirar el plato y guardarlo para cuando sí la tenga. De todas formas, es importante que no se le brinden golosinas o galletitas en el medio, debido a que esto incitará su consumo hacia alimentos con calorías vacías que no son saludables para su organismo. En el momento en que presente hambre, volvé a darle su plato.

Llevando las separaciones

Para muchos bebés, el momento de la separación entre él y la madre es un  momento trágico y es posible que se enojen o que se pongan a llorar. Esto se debe a que, si bien son cada vez más independientes, necesitan aún permanecer cerca de sus padres y les cuesta separarse por largos períodos de tiempo. Para paliar esta situación, se aconseja que, al momento de irte del hogar, esto no lo hagas a escondidas, sino que le muestres que te vas, pero despidiéndote suave y cálidamente, haciéndole saber que volverás. En cuanto a esto último, no le mientas. No le digas que vas a volver enseguida si vas a tardar más. Será muy útil, además, para la rutina del bebé, el hecho de que relaciones tu vuelta con ciertos hábitos que él tenga incorporados; por ejemplo, podés decirle que vas a volver antes de su merienda, luego de su siesta, siempre y cuando el momento que le digas sea cierto.

Las conquistas del bebé

Para este momento de su vida, el desarrollo motriz del bebé habrá alcanzado un desarrollo tal, que ya es capaz de comenzar a vestirse, lavarse las manos y hasta cepillarse los dientes por sí solo. Sin embargo, aún continúa siendo necesario que lo acompañes en estos procesos.

Si bien todavía es pronto para ello, podrás ir viendo que tu bebé se encuentra cada vez más cerca de aprender a ir al baño sólo. La mayoría de los niños empiezan a comprender cuando tienen que hacer sus necesidades, entre el año y medio y los dos años de vida, sabiendo comunicárselo a los padres para que lo ayuden. De a poco irá entendiendo el funcionamiento e imitando ciertas posturas para hacer sus necesidades.

No te preocupes si te encontrás con un niño cada vez más terco y obstinado, debido a que estos son algunos de los comportamientos típicos de esta edad. Si bien el bebé aceptará ceder en algunas cosas, es cada día más consciente acerca de sus propias preferencias e intereses, por lo que luchará por imponerse ante las distintas situaciones. Es importante lograr un cierto nivel de conciliación y ceder también, como padre, ante algunas cosas. Sin embargo, es fundamental dejar claro los límites y demostrar que, mientras que hay ciertas cosas que pueden ser negociadas, hay otras que no y que deben ser obedecidas (por ejemplo, el no soltarse de la mano cuando se está cruzando una calle).

Tu pequeño quiere y querrá imitar casi todo lo que vea que llame su atención, aún en lo cotidiano dentro del hogar. Un ejemplo claro está en que muchos niños comienzan a querer “ayudar” en las tareas del hogar. Es posible que, al principio, haga más desastre que limpieza, pero no se deben reprimir sus deseos por ayudar, debido a que con el tiempo se le estará inculcando la participación colectiva dentro del hogar, así como a valerse por sí mismo para ayudar.

Una de las formas más eficaces para lograr que los niños se adapten con facilidad a su rutina diaria, es establecer una serie de horarios determinados para cada cosa, tratando de cumplirlos en la mayoría de las cosas. No hace falta que seas riguroso en todos los casos, porque puede haber variantes cada día según cómo se sienta el bebé y la actividad que haya realizado en ese día particular. Sin embargo, determinar horarios para cada comida, para la siesta (si tu pequeño aún la realiza) y para el momento de acostarse, lo ayudarán a acostumbrarse con mayor facilidad. A su vez, esto le irá enseñando a tu hijo lo que le espera en cada momento, generando menos resistencia de su parte.

22- Vigésimo segundo mes de vida

Bebé de 22 meses

¿Veintidós meses? ¡Es hora de empezar con los preparativos para el segundo cumpleaños de tu pequeño! Aquí te contaremos todo lo que necesitás saber acerca del mes número veintidós de tu bebé.

¿Cómo es el mes número veintidós de vida de un bebé?

¡Empezá a elegir bien lo que le das a tu bebé! Para este momento de su vida, verás cómo tu niño ya tiene perfectamente claro lo que quiere, lo que le gusta y lo que no, y sabrá darte su puno de vista y opinar cuando algo no le agrada. Ahora, el carácter de tu bebé está mucho más marcado, por lo que es posible que lo sientas un tanto más terco o cabeza dura.

Por otro lado, los bebés de veintidós meses tienen un control muy superior sobre su cuerpo, por lo que comienzan a experimentar con cosas que antes no podían realizar; un ejemplo de eso podría ser, incluso, saltar cuando se aburren de estar en la cuna. Esto puede ser sumamente peligroso para él, por lo que es conveniente que comiences a realizar en cambio de la cuna a la cama. Es increíble, ¿no? ¡tu bebé ya es casi un nene grande!

Cambios físicos

A los veintidós meses de vida, el peso promedio de los bebés tiende a rondar los 12 kg aproximadamente, con una altura que puede llegar hasta los 84 cm de largo. Claro que esto varía según el sexo del bebé, así como del desarrollo propio de cada uno. Debemos recordar que el crecimiento es diferente en cada bebé y, si no responde exactamente a lo mencionado, eso no significa que se encuentre en malas condiciones. De todas maneras, si las diferencias son extremas, puede ser importante que visites al pediatra para asegurarte de que todo esté bien.

¿Qué pasa con la alimentación?

Es de gran importancia que se le inculquen, al bebé, hábitos alimenticios correctos y saludables desde muy pequeño. De ese modo, se podrá acostumbrar más fácilmente a comer de todo, permitiendo que, cuando sea grande, cuente con una conducta alimenticia equilibrada. Para esto, es importante establecer horarios fijos para las comidas y darle a probar un poco de todo.

Alimentación a los 22 meses
Alimentación a los 22 meses

A los veintidós meses de edad, a no ser que el bebé presente cierta intolerancia hacia un alimento determinado o que haya una prohibición por parte del médico pediatra sobre algún consumo, el pequeño puede (y se recomienda que lo haga) consumir alimentos de todos los grupos alimenticios. Un consejo sería que distribuyas alimentos de todos ellos a lo largo de las distintas comidas diarias.

¿Y el lenguaje?

Para este momento, podrás observar avances significativos en el lenguaje de tu bebé. Muchos niños comienzan a interpretar y articular palabras, generando oraciones que, aunque son cortas, poseen total coherencia y claridad. Una de las frases más comunes utilizadas por los bebés a esta edad comienza con “yo quiero”: “yo quiero agua”, yo quiero juguete”, así como también aprenden con facilidad el “es mío” y el “no quiero”.

Será mucho más fácil para vos comunicarte con tu bebé, debido a que ya comprende cada vez más frases y, además, puede interpretar y realizar ciertas órdenes y pedidos.

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Las conquistas del bebé

Un bebé de veintidós meses es cada día más independiente y podrás ver cómo intenta hacer cosas por sí sólo. Esta actitud es la ideal para comenzar a enseñarle a hacer actividades sólo, tales como comer, lavarse las manos o vestirse.

El desarrollo cognitivo de un niño a los veintidós meses de edad es tal, que ya es capaz de imitar con gran exactitud, incluso a personas que no se encuentran cerca de él en ese momento, debido a que puede recordar perfectamente algo o a alguien que no está junto a él. Por otro lado, ya empieza a comprender el funcionamiento del causa – efecto. Por ello, podrás ver cómo comienza a experimentar determinadas acciones hasta descubrir que su efecto se repite en todas ellas. Por ejemplo, apretará los botones de las luces y verá cómo se prenden; de esa manera, luego de varios intentos, entenderá que, al tocar ese botón, sucede ese efecto. Si bien es fundamental tener cuidado acerca de a qué objetos se acerca y lo que hace, es importante darle libertad para experimentar y aprender a causa de ello.

Esta etapa en la vida de un bebé es muy hermosa, debido a que comienza, también, la etapa de los “por qué”. Verás un niño cada vez más curioso, que busca descubrir todo a su alrededor, entender su funcionamiento, preguntar para qué sirve, pero, además, lo verás abiertamente atento a escuchar tu respuesta. Por ello, es fundamental que seas totalmente honesto con él, que no le mientas y que no te gane el cansancio y acabes diciéndole “porque sí”.

Para este momento, te encontrarás con un bebé que ya puede decirte qué ropa quiere usar, qué comida le gusta y cual no, qué juego tiene ganas de jugar y hasta qué colores quiere usar para su dibujo; te encontrarás con un niño independiente, inteligente y que ya sabe lo que quiere y busca los métodos para expresarlo.

Conquistas de los veintidós meses
Conquistas de los veintidós meses

23- Vigésimo tercer mes de vida

Bebé de 23 meses

Veintitrés meses de vida. Tu bebé está a ya nada de cumplir los dos años de edad. ¡Es increíble que el tiempo pase tan rápido! Ya no tenés que tener cuidado con su cabecita al alzarlo, ni alimentarlo con mamadera; ya no necesita dormir con vos, ya no necesitás sostenerlo para que pueda estar sentado y ya no come todo a su alrededor.

¿Cómo es el mes número veintitrés de vida de un bebé?

Para este momento de su vida, el bebé es cada vez más capaz de comunicarse con las personas que se encuentran a su alrededor, ya puede sostener ciertas conversaciones simples y expresarte lo que quiere con claridad. El mundo de un bebé de esta edad es cada día más amplio y, con él, también lo es la cantidad de juegos que pueden jugar juntos y la cantidad de experiencias y charlas que pueden compartir.

Cambios físicos

A los veintitrés meses de edad, un bebé puede llegar a medir hasta 87 cm de alto, con un peso de aproximadamente entre 12 y 13 kg.  Los pliegues que tenía cuando era más pequeño van desapareciendo y su forma redondeada va siendo reemplazada por una forma más similar a la de una persona grande.

¿Qué pasa con la alimentación?

Insistimos en que, ahora que ya puede comer de todo, la alimentación del bebé debe ser equilibrada y saludable. Es importante que consuma alimentos de todos los grupos alimenticios, siempre y cuando no tenga problemas de tolerancia con ninguno. Es fundamental establecer horarios estables para las comidas, las cuales pueden ser divididas en un total de cinco: desayuno (la más importante de todas), media mañana, almuerzo, merienda y cena. Aún es la leche uno de los alimentos fundamentales para la alimentación de un bebé, requiriendo éste un promedio de 500 ml al día. Además de la leche, una de las bebidas más recomendadas para un bebé de esta edad es el agua o, a lo sumo, los zumos de frutas. Lo ideal es que se evite, en lo posible, darle al bebé gaseosas o bebidas industriales, debido a que poseen muchos azúcares, grasas saturadas y calorías vacías, que pueden saciar su hambre, evitando que consuma las vitaminas provenientes de los alimentos y necesarias para el correcto funcionamiento de su organismo.

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23 meses tomando agua
Beber suficiente agua es fundamental a los 23 meses

¿Y el lenguaje?

A los veintitrés meses de edad, los bebés ya saben reconocer y mencionar aproximadamente cincuenta palabras., incluyendo entre ellas los nombres de animales, de objetos y de partes del cuerpo, pudiendo nombrarlas y, además, comprender su funcionalidad y sus sonidos.

Las conquistas del bebé

En lo que respecta a su desarrollo motriz, un bebé de veintitrés meses de vida puede ya mantenerse parado en un solo pié, puede saltar y correr sin caerse, puede subir escaleras sin necesitar ayuda y lanzar pelotas u otros objetos con las manos. Con estas nuevas habilidades, la cantidad de juegos en los que el pequeño puede participar es cada vez más grande, pudiendo también jugar en conjunto con otros niños.

No sólo puede unir palabras en frases cortas, solicitar cosas, emitir deseos y hasta dar órdenes, sino que, además, verás que es capaz de cantar y seguir pequeñas partes de las letras de las canciones que escucha. A su vez, muchos bebés de esta edad son capaces de interpretar y sugerir los opuestos: hombre – mujer, alto – bajo, arriba – abajo, pequeño – grande, entre otros.

Por otro lado, los dibujos del bebé comienzan a abandonar de a poco la forma de garabatos y comienza a intentar imitar objetos u otros dibujos que ve cerca de él. Además, verás cómo comienza a interesarse por los rompecabezas y, aunque aún no entiende bien cómo funcionan y no puede armarlos, podrás observarlo demostrando que sabe montar objetos y piezas.

Si bien aún prefiere compartir con adultos por sentirse más seguro con ellos, es posible que tu bebé comience a interesarse cada vez más en la interacción con otros niños. Es importante que no lo fuerces a realizarla; él mismo irá alcanzando su nivel de confianza y se irá acercando a otros en actividades en las que se sienta cómodo. ¡Y no te preocupes! Si algo no le gusta o lo incomoda, te lo va a decir.

A medida que se va acercando a los dos años de edad, tu hijo comenzará a afrontar una serie de cambios que no son sencillos para un bebé, pero que empiezan a ser necesarios, dado que ya está cada vez más preparado para ellos. Algunos de esos cambios consisten en ir abandonando la cuna para pasar a dormir en una cama de niño más grande. Por otro lado, lenta y progresivamente se acerca el momento de ir dejando de lado los pañales y de aprender a ir al baño. Como estos dos cambios son novedades difíciles para el bebé, lo ideal es que no lo presiones a llevarlas a cabo al mismo tiempo; tratá de iniciar una, dejarlo que se acostumbre, para luego ir dando paso a la siguiente. Para llevar a cabo estos cambios, es importante que busques un momento tranquilo de la vida de tu bebé, para que la asimilación sea mucho más cómoda y sencilla para él. No lo hagas si estás en medio de una mudanza o con un hermanito en camino, puesto que ya estará alterado por ello y no es bueno someterlo a tantos cambios repentinos. ¡Calma! Tu bebé mismo irá demostrándote cuando está listo para los cambios.

24- Segundo año de vida

Bebé de 24 meses / 2 años

Luego de toda la expectativa de los 23 meses, ¡llegó el gran día! ¿Podés creer que tu bebé acaba de cumplir ya dos años de edad? Seguramente todavía recordás a la perfección aquel maravilloso día en que lo tuviste en tus brazos por primera vez. ¿Y cuándo lo llevaste a casa? ¿Y su primera palabra? ¿Y sus primeros pasitos? ¿Y cuándo aprendió a comer? El tiempo pasa verdaderamente muy rápido y tu pequeño ya es un niño grande.

¿Cómo son los dos años de vida de un bebé?

Algunas personas denominan a este momento en la vida de sus niños como uno de los más hermosos de todos, mientras que otros lo identifican como “los terribles dos”. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Preparate! Porque esto es lo que más seguido escucharás en tu casa a partir de este momento. Es importante que respondas con la verdad a todas sus curiosidades, siempre y cuando consideres que está preparado para cada charla, que no rechaces responderle y, fundamentalmente, que no acudas a los “porque sí”. Además, a partir de ahora deberás comenzar a establecer límites un poco más claros, para evitar que se lastime y lograr que comience a adoptar las normas sociales.

Cambios físicos

Para los dos años, el peso promedio de los niños tiende a ser de aproximadamente entre 12,5 y 13 kg. Y, en lo que refiere a la altura, la longitud promedio suele ser de entre 86 y 89 cm. Por lo general, las niñas miden y pesan un poco menos que los niños.

¿Qué pasa con la alimentación?

¿Te cuesta que tu bebé acepte todos los alimentos que le presentas? Tal vez una de las maneras más sencillas para brindarle a tu hijo una alimentación sana y equilibrada, es haciendo que toda la familia adopte este tipo de alimentación. De esa manera, no se tentará con alimentos diferentes y, con el tiempo, irá acostumbrándose a este tipo de conducta alimenticia.

Alimentación a los dos años
Alimentación a los dos años

La leche continúa siendo, todavía, uno de los elementos fundamentales en la dieta de los niños; la cantidad recomendada ronda el medio litro al día. Tu niño puede tomar tanto leche materna como otras de generación artificial. Es de gran importancia brindarle a tu niño un desayuno completo y abundante, mucho más que en el resto de las comidas, de modo de que adquiera el nivel de energía necesario para arrancar bien el día.

¿Y el sueño?

Para los dos años de vida, el patrón de sueño de los niños está cada vez más regularizado, asimilándose bastante al de una persona adulta. Aún seguirá requiriendo una siesta durante el día y es posible que duerma hasta 10 u 11 horas por la noche.

Dos años de edad durmiendo
El sueño a los dos años

Las conquistas del bebé

Si bien cada niño es diferente, para esta edad comienzan a transitarse los primeros pasos para decirle “adiós” a los pañales y “hola” a la pelela.

A los dos años de vida, los niños son cada vez más independientes y más conscientes de sí mismos como personas. Intentan valerse por sí solos y comprenden cada vez más palabras y situaciones. Además, les encanta probar juegos nuevos, aunque tienden a ser muy posesivos respecto a sus juguetes y no son muy fanáticos de compartir.

A los dos años, un bebé es capaz de referirse a sí mismo por su propio nombre y comienzan a poder decir frases cada vez más largas. ¡Cuidado con lo que decís! A esta edad, el lenguaje del bebé se enriquece cada día más, pudiendo incluso empezar a incorporar y repetir palabras que ha escuchado en otras conversaciones o en la televisión.

Una de las cosas más hermosas que podrás ver en tu pequeño bebé de dos meses, es cómo es capaz de utilizar su imaginación para crear todo un mundo a su alrededor. A esta edad, la imaginación es la mayor herramienta de juego que puedan tener. Es con ella que puede darle vida y movimiento a sus juguetes, que se inventa aventuras de todo tipo, que se piensa a sí mismo en situaciones que lo divierten o lo encantan. Además, verás cómo intenta imitar el mundo y las actividades de las personas adultas, a quienes toma como ejemplo y con las que se identifica.

Este gran uso de la imaginación es lo que le permitirá a tu niño comenzar a entender los comportamientos sociales que lo rodean y comenzar a identificar entre lo que es bueno y lo que es malo. Por otro lado, la imaginación es lo que le permitirá a tu pequeño desarrollar su personalidad y, con el tiempo, su modo de pensar, de ver el mundo y de reaccionar.

¡A responder se ha dicho! Llegó la época de los “¿por qué?”. En algunas ocasiones, esta simple pregunta puede representar solamente una consulta acerca del significado de una palabra, mientras que, en otras, puede significar que requiere de una larga explicación acerca de algo básico o de algo esencial en la vida. A muchos niños les encanta hacer preguntas por las que obtengan largas respuestas.

¡Tu hijo cumplió dos años! El tiempo pasa tan rápido, que siempre podremos estar sorprendiéndonos acerca de los enormes avances que nuestro pequeño ha logrado alcanzar en su desarrollo y su aprendizaje.  ¡Abrí bien los ojos! Y acompañá a tu niño en este maravilloso viaje de vida que avanza con él.

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